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“Reflexioné cuando vi que la utopía comunista necesitaba de muros”

Por: Belén Marty - @belenmarty - Nov 4, 2015, 4:10 pm
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Mauricio Rojas (Izq.) se exilió en Suecia mientras que Roberto Ampuero (Der.) se fue a Alemania Oriental y a Cuba. (Roberto Ampuero)

English¿Qué puede salir de dos ex militantes comunistas chilenos que se exiliaron, un café, y una larga y sincera conversación? Respuesta: El libro Diálogo de Conversos.

Mauricio Rojas, escritor, doctor en Historia Económica y ex miembro del parlamento de Suecia, y Roberto Ampuero, también escritor, y ex ministro de cultura de Chile, comparten una historia. Ambos pasaron de militar agrupaciones revolucionarias comunistas a ser embajadores de las ideas liberales.

PanAm Post conversó con ellos durante su breve visita a Buenos Aires el lunes 2 de noviembre, tres días antes del lanzamiento oficial de libro en el que comparten autoría. Hablaron sobre cómo fue ese momento de anagnórisis que ambos califican como largo y “duro”, y que los llevó a ser hoy dos acérrimos defensores de las ideas de la libertad.

¿Qué los inspiró a escribir este libro?

Rojas: Nos inspiramos mutuamente. Tenemos una historia paralela, él (Ampuero) viene de la Juventud Comunista, yo vengo de la Juventud del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que era pro guevarista, castrista. Tenemos una larga lista de exilios, de cambio.

Yo me exilié en Suecia, Roberto (Ampuero) en la República Democrática Alemana y en Cuba. Ambos evolucionamos hacia el liberalismo, hacia las ideas liberales. Nos nos encontramos en este largo viaje sino hasta octubre del año pasado. Nos conocíamos pero nunca habíamos coincidido, y la idea cuajó cuando decidimos sentarnos y hablar en diciembre.

Este libro es el resultado de una larga conversación.

Ampuero: Grabamos esa conversación.

¿Cómo fue que decidieron ponerse en contacto?

Ampuero: Nos habíamos leído mutuamente, a través de columnas y libros. Pero fue la Fundación para el Progreso (FPP) en Chile que nos juntó. Ahí nos conocimos.

El libro se presentará el jueves 5 a las 19:30 en el Centro de las Artes 660 en Santiago, Chile. (FPP)
El libro se presentará el jueves 5 a las 19:30 en el Centro de las Artes 660 en Santiago, Chile. (Mauricio Rojas)

Rojas: Ya un poco antes, Roberto me había mandado una carta invitándome a que nos juntáramos.

Ampuero: Lo que pasa es que esta es una historia muy larga. En los años 70, cuando nosotros éramos jóvenes, él (Rojas) abrazaba una causa marxista. Y yo milité en una organización también de izquierda que era la Juventud Comunista, pero eran adversarias. Ellos (el MIR) eran más guevaristas y nosotros seguíamos más la línea de Moscú.

Luego viene el golpe de Estado de Pinochet, y el exilio, y Mauricio se va a Suecia y yo a Alemania Oriental y luego a Cuba.

Ahí se produce por separado la ruptura, el desencanto. En el libro hablamos de ese proceso tan difícil.

¿La ruptura y el desencanto vienen entonces por el lado práctico del comunismo y no teórico?

Rojas: La verdad es que ambas cosas están presentes. En el caso de Roberto yo creo que la ruptura es mucho más por lo práctico. La vida en el comunismo real.

Ampuero: Me vi en el comunismo real. No se podía leer mucho pero se vivía una realidad espantosa.

Rojas: En mi caso, yo estaba en un país más libre (Suecia) donde se podía leer y pensar por lo tanto hay mucho más de teoría. Pero es, en ambos casos, un proceso largo y muy duro. De ruptura y de traición respecto a la gente que uno quiere. Cómo nos encantamos con la idea revolucionaria y cómo nos desencantamos de la idea, y después cómo buscamos un nuevo puerto a dónde llegar en esta evolución. Y las ideas de la libertad nos dieron eso.
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Bueno, Suecia siempre ha sido utilizado por los progresistas como el ejemplo de país con altos impuestos y una gestión eficiente…

Rojas: Es cierto que es un Estado que funciona muy bien, pero no tiene nada que ver pagarle 50% de tu salario al Estado argentino, que ya sabemos lo que es, que pagárselo al Estado sueco.

Además, es un Estado que ha incorporado gran libertad de empresa y de elección. Las escuelas en Suecia pueden ser privadas o públicas y tener fines de lucro. Todos los padres reciben un cheque para buscar la escuela libremente. Han combinado mucho de libertad, empoderamiento y colaboración con el sector empresarial. Cosas que aquí no practicamos.

Aquí está el antagonismo del Estado o lo privado; y el Estado le da cosas a la gente ya decididas. El Estado de bienestar sueco sorprendería mucho a los que lo ven como modelo.

La demanda es lo que forma al Estado de bienestar, porque si nadie quiere la escuela pública, esta va a cerrar. No hay ningún problema, dejan que la gente decida. Esto es así hace unos 20 años. Cuando yo llegué a Suecia había monopolios públicos, te asignaban escuelas y hospitales y eso a mi no me gustó.

Había una tendencia al autoritarismo, a imponerte cosas. En tu caso (mirando a Ampuero) que tú viviste ya era una imposición directa.

Ampuero: Totalmente. En un Estado como el de Alemania Oriental o Cuba no hay alternativa de tipo privado. El Estado rige todo. Lo que me hizo reflexionar y que me empezó a llenar de dudas fue cruzar el muro de Berlín. Eso me puso una pierda en el zapato. Creer que la utopía que yo apoyaba y que quería construir en Chile, necesitaba un muro, franja de la muerte, perros guardianes y campos minados, solo para que existiera.

También hay que tener en cuenta que cuando uno abraza este tipo de causas marxistas es muy parecido a la fe religiosa. Uno intenta seguir justificándolo y creer. Tratas de negarlo.

¿Son los conversos los más fanáticos? ¿Lo sienten así?

Ampuero: Cuando uno es converso al liberalismo, uno guarda como algo central la tolerancia, la diversidad, la aceptación de las diferencias. Pero lo que sí ocurre es que estás más alerta y escuchas muchas cosas de las cuales tú quieres opinar, porque tú viviste aquello.

Cuando los jóvenes siguen admirando a los Castro, que llevan 56 años en el poder, uno no queda indiferente a eso por que yo lo viví, yo lo conocí. Yo viví los dramas, las muertes, y que era un sistema que se basaba en la violación de los derechos humanos.

Belén Marty Belén Marty

Periodista nacida en Buenos Aires. Vivió en Guatemala, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. Actualmente está cursando una maestría en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Ferviente defensora de la libertad. Síguela en Twitter: @BelenMarty.