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Izquierdistas encuentran una sorpresa tras comprar libro titulado “Por qué funciona el socialismo”

By: Daniel Raisbeck - @DanielRaisbeck - Jun 27, 2017, 12:33 pm
(Amazon)
El libro contiene 169 páginas, fue publicado por una editorial independiente el 18 de junio del 2017 (Amazon)

Entre los libros que vende la página web Amazon, versión británica (amazon.co.uk), los internautas pueden encontrar un interesante volumen titulado “Por qué funciona el socialismo” escrito por Harrison Lievesley. Como explica Amazon en la sección de detalles del producto, el libro, que contiene 169 páginas, fue publicado por una editorial independiente el 18 de junio del 2017.

Según la descripción del libro, Por qué funciona el socialismo, cuya caratula exhibe una hoz y un martillo de color amarillo sobre un trasfondo rojo, “es un libro extenso que explica cómo y por qué funcionará el socialismo aunque tus amigos digan que es y siempre será un fracaso”. La mayoría de las reseñas de los usuarios de Amazon (70 de las 80 disponibles hasta el momento) le otorgan al libro cinco estrellas, la máxima calificación según las categorías de Amazon.

El usuario “Colin” escribe: “Lectura absolutamente apasionante. ¡No pude soltar el libro hasta terminarlo!”

Según “James Bond”, Por qué funciona el socialismo es “una guía excelente y completa con todo lo que usted necesita saber acerca del socialismo”.

Para Chris Morgan, el libro es “asombrosamente completo. Entre los mejores exámenes y análisis del socialismo que he encontrado. Muy recomendado”.

C. Peters argumenta que Por qué funciona el socialismo “explica concisamente cómo funciona la economía socialista y cómo una sociedad justa beneficia a todos bajo un ambiente de comunismo… ”

Según la reseña de Kindly Reviewer (Crítico Gentil),”este libro es la contraparte izquierdista de la clásica introducción a la economía de Henry Hazlitt, Economía en una lección. Como en la obra de Hazlitt, a uno le enseñan una lección en la primera página que es repetida numerosas veces en muchas circunstancias. Les recomiendo a aquellos que lleguen a dominar el tema que lean el libro de Hazlitt, el cual presenta un contraargumento desde el punto de vista de la economía de mercado. Uno debe ser justo y estudiar ambas visiones”.

 

Dado el entusiasmo de las reseñas por el publicitado texto académico, era de esperar que varios simpatizantes del socialismo, del comunismo y / o del actual líder del Partido Laborista británico, el chavista Jeremy Corbyn, pagaran las £7.99 que cobra Amazon por una copia de Por qué funciona el socialismo. No obstante, los simpatizantes del comunismo venezolano, cubano, Corbyniano o de cualquier otra vertiente se llevaron una ligera sorpresa al recibir el libro: Cada una de las 169 páginas de Por qué funciona el socialismo contiene sólo dos palabras: “No funciona” (It doesn’t).

Sobra decir que no todos los lectores recibieron la sorpresa con deleite. Como escribió en su reseña Jane Collins, “Absoluta pérdida de tiempo estoy furiosa todas las página dicen sólo no funciona!!!! Voy a devolver esa m*****”.

No obstante, si los izquierdistas convencidos que compraron el libro hubieran hecho click sobre la opción que brinda Amazon para hojear el texto, se hubieran dado cuenta que todas las páginas sólo contienen, en efecto, las palabras “No funciona”. Por otro lado, la descripción del libro también aclara: “Por favor notar que este libro contiene sólo dos palabras y es únicamente sátira”.

Algunos dicen, sin embargo, que detrás de la sátira está la verdad. Y, como escribió Guido Fawkes, el blogger inglés que publicó esta noticia originalmente, “la verdad duele”.

 

 

 

Daniel Raisbeck Daniel Raisbeck

Daniel Raisbeck es el editor del PanAm Post. También es miembro fundador del movimiento Libertario en Colombia. Síguelo en Twitter: @DanielRaisbeck.

Paz en Colombia, ¿a cualquier precio?

By: Miguel Angel Camacho - @Miguel_AngelC - Jun 27, 2017, 11:43 am
Paz en Colombia

Las balas. Las bombas. Las minas antipersonas. Los collares bomba. Las granadas. Los cuchillos. Los machetes sobre la carne. Las botas negras sobre los rostros. Los puños. La sangre sobre el suelo. Así es como los grupos ilegales armados, y algunos legales, han buscado impartir justicia, igualdad y equidad en Colombia. Más de 250.000 muertos son la prueba contundente de esa lucha. Hace algunas décadas el país tenía más de dos docenas de estos grupos que desde el monte y desde las calles se adjudicaban tener la solución perfecta para que Colombia fuera un mejor país. Lea más: Las FARC dejan de existir hoy: Juan Manuel Santos en Francia Ya son menos. Pero siguen dejando víctimas. Algunos de ellos decidieron pasar de la “lucha armada”, como ellos le llaman, a la retórica ejercida desde el atril. Dicen que uno de esos grupos terminó de entregar el 100 % de las armas individuales esta semana. Dicen que ese 100 % son 7132 armas. Solo alguien que esté dispuesto a tragar entero puede creer que una guerrilla de 7000 personas que ha repartido bala a diestra y siniestra durante más de cinco décadas puede tener esa ínfima cantidad de armas por integrante. Cuando muchos sabemos que casi todos ellos salían a patrullar con un rifle, una pistola y un cuchillo. Eso quiere decir que las armas individuales entregadas no son ni la mitad. Algunos ya habrán calificado mis palabras de guerreristas, de que estas abonan el discurso de odio que la derecha quiere imponer en el país. Afirmarán que es preferible tener a esos guerrilleros en un atril que repartiendo bala. Estoy totalmente de acuerdo. Eso es preferible. Pero eso no quiere decir que no pueda poner en duda que aquellos que estarán mañana en el Congreso, en algún concejo o alguna asamblea, aquellos que apuntaron su arma contra decenas de personas inocentes y sin miedo ni vergüenza les dijeron que su vida no valía y que por eso se la arrebataban, podrán hacer un buen trabajo desde el atril. googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1459522593195-0'); });   ¿Que soy un escéptico? ¡Claro que lo soy! 250.000 muertos me demuestran que aquellos que desde el campo impartían justicia, igualdad y equidad son personas peligrosas. Personas que no dudarán ni un minuto en desenterrar las armas que no entregaron en sus procesos de paz para venderlas a otros grupos armados, para crear los propios o para alimentar la “revolución” de otros países. Es complicado. Los prefiero en el atril, pero desconfió tanto de ellos. Pero no solo desconfió de ellos. Desconfío de los que por alcanzar la paz se hacen los ciegos o prestan una mínima importancia a los actos de corrupción ejercidos por un gobierno, ya sea local, regional o nacional, para alcanzar la "paz". Y es que algunos de ellos hasta se atreven a afirmar, dolorosamente, que la corrupción no deja muertos. Aquí cabe como anillo al dedo lo afirmado por Alexis de Tocqueville a Stuart Mill en una de sus tantas cartas: “No podría aprobar el lenguaje revolucionario y propagandista de la mayor parte de los partidarios de la guerra, pero abundar en la opinión de aquellos que piden a grandes gritos y a todo precio la paz sería todavía más peligroso”. Lea más: Colombia: exprocurador destituido irá tras el voto cristiano en candidatura presidencial Y es que la paz alcanzada con métodos completamente dudosos no es paz. Es una tensa calma. Es como la gota que lentamente cae sobre la frente del torturado: indolora al inicio, inocente, simple, pero al final la desesperación y la muerte son su legado. Hay que desconfiar tanto de la guerra como de la “paz” alcanzada a costa de todo. Hay que desconfiar de tanto de los que alimentan el odio del país como de los que excusan los actos más sucios para alcanzar la paz. Hay que desconfiar de quienes desde el atril piden respeto por la vida, justicia, igualdad y equidad, pero que antes sus métodos para conseguir esto eran las balas, las bombas, las minas antipersonas, los collares bomba, las granadas, los cuchillos, los machetes sobre la carne, las botas negras sobre los rostros, los puños, la sangre sobre el suelo.

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