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El nuevo fascismo ahora es llamado “Socialismo del Siglo XXI”

Por: Escritor Invitado - Feb 12, 2016, 2:54 pm
Algunos Gobiernos de América Latina que dicen ser socialistas han dado muestras claras de comportamiento fascista. (Amérika21)
Algunos Gobiernos de América Latina que dicen ser socialistas han dado muestras claras de comportamiento fascista. (Amérika21)

Por Jorge A. Garcés Laureano

Los líderes y simpatizantes de la izquierda denominan a los que apoyan al capitalismo como fascistas, cuando son ellos los que realmente actúan y piensan como tal. El fascismo y el socialismo tienen 10 características principales, las cuales muestran su gran similitud.

1. Erradicación del individuo.

Los regímenes fascistas y socialistas plantean al colectivismo por encima del individualismo, colocando al Estado por encima del individuo. El individuo bajo estos gobiernos es inexistente. Se puede apreciar en sus políticas en las cuales atentan contra la propiedad privada de algunos por el “bienestar” de otros, así como también la toma de decisiones que solamente recaen en el Estado, sin importar que afecten la libertad o derechos de los ciudadanos.

2. Nacionalismo extremo
Los gobiernos fascistas realizan campañas con slogans e imágenes patrióticas, en las cuales se coloca a la nación por encima del individuo. El mismo fenómeno sucede con los socialistas hoy en día. En México se ha presenciado bastante aquel nacionalismo extremista en ellos.

Recuerden que uno de sus términos favoritos es “vendepatrias”, y lo usan como adjetivo calificativo para denominar a toda persona que este a favor de la inversión extranjera en el país.

3. Obsesión con la soberanía y seguridad nacional

¿Cuál es el discurso favorito de los políticos de ambas corrientes ideológicas? El miedo a la invasión extranjera, sea económica o militar.

Lo usan para manipular a las masas en la toma de decisiones del Estado, haciéndoles creer que es por seguridad y soberanía de la patria. A raíz de ello, en Venezuela podemos observar que no tienen papel de baño pero si tienen ‘patria’, como consecuencia de las decisiones en las que expropian empresas extranjeras o las expulsan del país, y por eso no tienen la capacidad de la producción de varios bienes que hacían dichas empresas.

Tristemente, los fieles seguidores de ambos Gobiernos, han caído en la manipulación sentimental y prefieren estar en esas condiciones antes de que empresas extranjeras invierten en su país.

4. Veracidad y control de los medios de comunicación

En ciertas ocasiones los medios de comunicación son controlados directamente por el gobierno o indirectamente mediante regulaciones del Estado. Cabe mencionar que bajo estos regímenes, si un medio de comunicación privado critica al gobierno, es guerra sucia de las oposiciones y carece de credibilidad.

5. Transgresión de los derechos humanos

Recordemos las matanzas y persecuciones a los que se oponían al Gobierno de Benito Mussolini, las mismas acciones se han dado en gobiernos fascistas y que actualmente se cometen en gobiernos socialistas. El ejemplo más reciente es el encarcelamiento y condena injusta al político venezolano  Leopoldo López, solo por el simple hecho de ser opositor al Gobierno de Nicolás Maduro.

También hay una gran cantidad de vídeos circulando en redes sociales de las atrocidades cometidas por la policía y milicia venezolana a los ciudadanos que exigen un cambio de Gobierno.
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6. Paternalismo: Estado protege corporaciones amigas

Ambos regímenes gobiernan con grupos de amigos empresarios y corporativistas, siendo beneficiados y protegidos por el Estado. Aquella protección se puede ver reflejada en leyes que posicionan a sus empresas a acaparar más mercado, a cambio de jugosas “donaciones” monetarias. Y gracias a ello, el libre mercado se ve totalmente afectado, por ende, individuos no pueden competir contra aquellas corporaciones o empresas resguardadas por el Estado.

7. Corrupción desmedida

Gracias a que el Estado y empresas amigas buscan apoderarse de los recursos y tesoros nacionales, la corrupción hace mayor presencia. Con gran frecuencia, políticos y empresarios amigos roban descaradamente de las ganancias de los recursos. No por algo sus hijos tienen vidas millonarias gracias al saqueo desmedido de sus padres.

8. Pensamiento igualitario

Toda persona que no piense o apoye los ideales de dichos regímenes es considerado un traidor a la patria. Debido a ello, pueden ser encarcelados o incluso asesinados. En otros casos, enviados a campos de concentración como es el caso de Corea del Norte.

El Estado fascista y socialista a través de campañas mediáticas busca adoctrinar a su sociedad como si fuera un rebaño careciendo de autonomía crítica; y así no cuestionen las decisiones y acciones del gobierno.

9. Estado: espíritu del pueblo

“Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”. —Benito Mussolini, 1927.

“Dentro de la revolución (léase Estado) todo, contra la revolución, nada, ningún derecho”. —Fidel Castro, 1961.

En ambos Gobiernos, todos los poderes se concentran en el Estado y este mismo se encarga de regular toda actividad económica, social y política. En pocas palabras, el Estado controla la vida de los individuos.

El Estado paternalista e intervencionista, sobrevive a través de la “redistribución” de la riqueza, convirtiéndose en “papá Gobierno” ya que varios sectores de la sociedad viven de lo que el Estado les provee siendo codependientes de él. Por ello mismo, saldrán a la defensa de este y de los discursos populistas llenos de demagogia de sus políticos, los cuales se encargan de endulzar el oído de los ciudadanos mediante promesas y servicios “gratuitos”, y al mismo tiempo enalteciendo el espíritu nacionalista y patriótico en la sociedad con un falso sentimentalismo.

10. Muerte y represión

Basta con decir las muertes y actos represivos (campos de concentración por ejemplo) que generaron los siguientes personajes:
Hitler, Mussolini, Stalin, Mao, Pol Pot, Castro, Chávez, Kim, etc.

Jorge A. Garcés Laureano es el vicepresidente de Proyecto Libertario de México. Síguelo en @GarcesLaureano. Este artículo, originalmente publicado en Blog Libertario, se reproduce con permiso del autor.