¿Qué es el stakeholder capitalism?

Los objetivos del stakeholder capitalism son ganar en eficiencia, mejorar la productividad y elevar los estándares de calidad

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stakeholder capitalism
Conferencia sobre stakeholder capitalism en el World Economic Forum. (Foto: WEF)

Por Andrés Villota Gómez

Recientemente, se publicaron los resultados de la “Fortune surveyed. The CEOS of the 2020 Fortune 500 List”. La encuesta hecha a los presidentes de las 500 empresas más grandes de los Estados Unidos (la primera economía del mundo), para conocer su opinión sobre asuntos relacionados con la pandemia y la visión que tienen sobre el futuro de la humanidad en diversos temas.

Los resultados que arroja esta encuesta son de enorme importancia, no solo por tratarse de la economía estadounidense sino porque, en el contexto mundial, las opiniones y visión de los CEO son determinantes para hacer ejercicios de prospección y para poder realizar análisis sobre las macro tendencias globales. Los CEO, con el tiempo, se han convertido en los grandes líderes y las personas verdaderamente influyentes para la sociedad, muy por encima de los políticos, los activistas de las ONG, los periodistas o los cantantes de reguetón.

En lo político, y a pesar de tratarse de un sistema bipartidista en los Estados Unidos, se considera “independiente” el 59% de los encuestados, lo que podría mostrar el desgaste que presentan los partidos políticos y la figura de los políticos tradicionales. Sin embargo, dentro de los que se identifican con un partido político (demócrata o republicano) el 88,9% se considera republicano.

En términos geopolíticos, al ser indagados sobre el lugar que presenta mejores oportunidades de inversión en el próximo año, el 74,3 % no dudo en decir que los Estados Unidos de América, seguido por el 11,5% que considera a Asia (excluyendo a la China Popular), como un buen destino para las inversiones.

La mayoría está en desacuerdo con el manejo que le dio la dictadura de la China Popular a la pandemia. Y descalifican, también, el manejo dado a la pandemia por la Organización Mundial de la Salud. Mientras que consideran acertado el manejo dado por los líderes corporativos a la crisis derivada de la cuarentena obligatoria. Pero tal vez, el dato más relevante sobre lo que se viene para el periodo de la post pandemia, es que el 48,2% considera que se va a acelerar la tendencia hacia el stakeholder capitalism.

Con el cambio de milenio, aparecieron iniciativas para tratar de frenar (y cambiar) el comportamiento generalizado que presentaba algunas de las grandes empresas globales enfocado, solamente, al logro de enormes ganancias en el corto plazo. Ese comportamiento era auspiciado por unos accionistas ávidos de recibir dividendos a ultranza. Y de un sistema financiero que analizaba los estados financieros y los indicadores financieros desde la única óptica del aumento de las ganancias, sin importar cómo se lograban.

 

Esa obsesión de los empresarios por mostrar resultados financieros positivos que le abrieran las puertas de los mercados de capitales globales, en lugar de crear eficiencias en la forma de producción, empezó a generar enormes distorsiones (e injusticias) en los mercados. Y se convirtió en caldo de cultivo para que las empresas empezaran a reducir sus costos sacrificando la calidad y las buenas practicas corporativas. Por eso se fueron a producir a regímenes comunistas como el de la China Popular o Vietnam con mano de obra cuasi esclava y sin el “problema” de la protesta social derivada de la violación de los derechos humanos que, los dictadores comunistas, saben perfecto cómo neutralizar.

Posterior a la crisis del 2008 hubo numerosos actos de contrición de los inversionistas al probar que, la búsqueda de utilidades en el corto plazo, iba en contravía de la sostenibilidad corporativa por el alto nivel de exposición al riesgo que genera el desatender los elementos propios de la sostenibilidad. Las buenas prácticas que se ven reflejadas en la administración y mitigación de riesgos asociados a la gobernanza corporativa, a los factores sociales, a los factores ambientales y a la administración de los datos, son las variables que determinan los rendimientos sostenidos en el tiempo y la existencia de la empresa en el largo plazo.

En el año 2011, cuando un fenómeno mediático como Barack Obama le preguntó a otro fenómeno mediático como Steve Jobs sobre la posibilidad de que su empresa volviera a producir en territorio estadounidense, Jobs le contestó que nunca iba a ser posible. Jobs sabía que en los Estados Unidos, no podía tener a los trabajadores como esclavos, viviendo en barracas al interior de las fábricas, produciendo pantallas para sus teléfonos celulares, como sí lo podía hacer en la China Popular con el respaldo del PCC.

Para Jobs y los otros accionistas, pagar los salarios justos que se pagan en una democracia con un mercado libre en el que se respetan los derechos y las libertades de los trabajadores, significaba un aumento en los costos que iba en contra de su margen de utilidad. Jobs dijo que nunca (pareciendo adivinar que vendría un dictador de mano dura como Xi Jinping) porque sabía que en la dictadura comunista de la China Popular nunca, iban a cambiar las condiciones de producción y nunca los trabajadores iban a poder tener la posibilidad de una vida laboral en condiciones dignas. Mientras que producir en los Estados Unidos, representaba para Jobs y sus socios, una caída sustancial en sus ingresos por la vía de la repartición de las utilidades al final del ejercicio contable.

El stakeholder capitalism es la actividad de las empresas enfocada a satisfacer las expectativas de los grupos de interés de la compañía que no se limita a las utilidades de los accionistas o stockholders. Está dirigido a satisfacer los intereses y afectar de manera positiva, también, a los empleados, a los miembros de la cadena de suministros y a las comunidades del entorno directo e indirecto de la empresa.

La sostenibilidad de las empresas, en un marco del stakeholder capitalism se basa en el uso de buenas prácticas y en la administración de los riesgos asociados a los factores ambientales, sociales, de gobernanza corporativa y de datos (ESGD por sus siglas en inglés) que, pretende corregir las inmensas distorsiones que se generaron en los mercados, acabar con la violación sistemática de los derechos humanos, terminar con las asimetrías creadas en el mercado laboral por cuenta de la discriminación positiva, y explotar los recursos naturales de manera responsable y ordenada, sin afectación grave al medio ambiente y a las condiciones de vida de las comunidades.

El stakeholder capitalism es la respuesta a los que piden un modelo económico más justo. Los administradores de recursos humanos van a volver a contratar a los mejores, a los más preparados, a los más experimentados. Y no, a la mano de obra que era barata por su bajo nivel de escolaridad o mínima experiencia. Eso generó, por ejemplo, un fenómeno que llevó a la generación con mejores credenciales académicas de la historia de Colombia a terminar viajando por el mundo a expensas de sus padres. Una generación de oro que terminó siendo excluida en nombre de la inclusión social, mal entendida.

No es un capitalismo en el que los dueños de las empresas le van a repartir sus acciones a los más pobres. Va en contra del stakeholder capitalism la entrega de un ingreso mínimo a la población por parte del Estado que, podría convertirse en un incentivo perverso para la deserción escolar porque estudiando o no, la persona recibirá un ingreso en el futuro. Fomenta, también, la no creación de empresas al igual que crea enormes distorsiones en la reasignación de los recursos por parte del Estado.

Los objetivos del stakeholder capitalism son ganar en eficiencia, mejorar la productividad y elevar los estándares de calidad que se habían perdido por culpa de la administración de las empresas orientada a la reducción de costos, solamente. Para los CEO consultados en la encuesta se acelera esta tendencia, porque se aprendió la lección que se debe tener a los mejores tripulantes, a los más eficientes, a los más capacitados, y a todos los recursos disponibles para enfrentar el azote del temporal para que el velero no zozobre.


Andrés Villota Gómez es consultor en temas de inversión responsable y sostenible, y es excorredor de bolsa con más de 20 años de experiencia en el mercado bursátil colombiano.

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