Moody’s: triunfo de AMLO aumenta riesgos para la industria petrolera

"Todas estas medidas perjudicarían a Pemex y a la industria local de petróleo y gas, tanto a corto como a largo plazo".

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EFE/Sáshenka Gutiérrez

México, 2 jul (EFE).- La victoria de Andrés Manuel López Obrador en la elección presidencial de México podría generar una turbulencia de mercado a corto plazo e incrementa los riesgos en la industria petrolera ante un escenario de indefinición sobre sus políticas, indicó hoy la calificadora de riesgo Moody’s.

“La definición de políticas públicas que tome la administración de López Obrador será algo incierta en lo que resta del año, dado el prolongado proceso de transición política de México y la influencia de la administración saliente en la perspectiva fiscal de corto plazo”, afirmó Jaime Reusche, vicepresidente de la firma.

No obstante, añadió, “la nueva administración se beneficiará de un punto de partida macroeconómico favorable, aunque en última instancia la trayectoria de la calificación soberana se basará en la dirección de la política económica y su impacto en el crecimiento y las perspectivas fiscales a mediano plazo de México”.

Según Reusche, los mercados financieros podrían volverse inusualmente volátiles, con consecuencias negativas para el tipo de cambio y el rendimiento del mercado, así como para el perfil crediticio del país, si se mantiene dicha dinámica.

Una depreciación del peso afectaría a la mayoría de las compañías mexicanas, aunque el riesgo de liquidez general es bajo, expuso Moody’s.

Agregó que los planes del próximo presidente, que asumirá el cargo el 1 de diciembre, incluyen la posible reducción o congelamiento de los precios de los combustibles, la creación de nuevas refinerías y la revisión de los contratos de exploración y producción entre la petrolera estatal Pemex y compañías privadas.

“Todas estas medidas perjudicarían a Pemex y a la industria local de petróleo y gas, tanto a corto como a largo plazo”, sostuvo.

Por otra parte, Moody’s consideró poco probable la aplicación de políticas que interfieran con las actividades de los bancos privados a mediano plazo.

“Probablemente no se establecerá un tope a corto plazo para las tasas de interés sobre los créditos, aunque la nueva administración podría acelerar el crecimiento de los créditos en los bancos públicos, en lugar de imponer cuotas de otorgamiento de crédito a los bancos privados”, acotó.

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