Carlos Mesa: la reelección, “de trámite a pesadilla” para Evo Morales

Acostumbrado a holgados resultados electorales en su favor, el primer "no" significativo en su tránsito por el poder le cayó como un balde de agua fría".

104
“Las encuestas ratifican que más del 70 % de los bolivianos están en contra de la repostulación de Morales”. (Youtube)

Madrid, 8 ago (EFE).- “Lo que se pensó desde el Gobierno como un mero trámite engorroso se convirtió en una pesadilla”. Así describe en las Firmas de EFE el expresidente boliviano Carlos Mesa la situación que afronta Evo Morales, quien buscará ser reelegido el próximo año tras una reforma constitucional rechazada en referéndum pero sancionada por el Tribunal Constitucional.

En un artículo titulado “21F: Bolivia dijo No“, Mesa señala que tras el resultado del referéndum del 21 de febrero de 2016 la oposición “ha acuñado la frase ‘Bolivia dijo No'”, que se repite en los actos públicos mientras muchos ciudadanos se suman a la reivindicación de “fecha tan emblemática”.

Carlos Mesa subraya que “las encuestas ratifican que más del 70 % de los bolivianos están en contra de la repostulación de Morales”, y resalta que la intención de voto a favor del actual presidente es “muy modesta” en comparación con anteriores triunfos electorales.

El expresidente boliviano (2003-2005) recapitula el procedimiento trazado por Morales para poder presentarse a la reelección y considera que “impedido por la Constitución para aspirar a otros cinco años de mandato y con el debido tiempo, el presidente había planificado su ruta cuidadosamente”.

Tras modificar el artículo de la Constitución que limitaba el mandato del presidente a dos periodos consecutivos, gracias a su mayoría en la Asamblea Legislativa, faltaba que la reforma se ratificara en referéndum, prosigue Mesa. Pero “entonces, los bolivianos hablaron y dijeron un no resonante a la reforma. Fue un terremoto. En ese momento”, añade el expresidente, “el Gobierno no tenía un plan B”.

“Una respuesta que ni esperaba ni le gustó. Acostumbrado a holgados resultados electorales en su favor, el primer “no” significativo en su tránsito por el poder le cayó como un balde de agua fría”, asegura Carlos Mesa, que considera que el 28 de noviembre de 2017 el Tribunal Constitucional “cumplió el encargo del Gobierno” al revocar la decisión adoptada en referéndum y garantizar el derecho de Morales a la reelección.

Mesa recuerda que el Tribunal Constitucional estableció la preeminencia del artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH) -que dice que “todos los ciudadanos deben gozar del derecho de votar y ser elegidos en elecciones periódicas realizadas por sufragio universal”- sobre el artículo 168 de la Constitución boliviana que limita la repetición de mandatos.

La decisión del Constitucional boliviano empleaba, opina Carlos Mesa, el mismo argumento que utilizó la Corte Suprema de Costa Rica en 2003 para permitir presentarse a la reelección al expresidente Óscar Arias, un camino luego también seguido, asevera Mesa, por Daniel Ortega en Nicaragua, en 2014, y por Juan Orlando Hernández en Honduras, en 2015.

Sin embargo, en opinión del expresidente, “a diferencia de los otros mandatarios beneficiados por tal lectura de los ‘derechos humanos’ de los poderosos, el pueblo boliviano se pronunció a través de un referendo”, por lo que “ante tal peso de legitimidad y legalidad, quedó en evidencia que el Tribunal Constitucional había prevaricado”.

Carlos Mesa considera que “a algo más de un año de los comicios, el presidente ha decidido cruzar el Rubicón y romper lazos con la democracia, negando validez al referéndum” y ha situado al órgano electoral ante el dilema de “reconocer la palabra del pueblo o inclinarse, bajo presión gubernamental, por la decisión del Tribunal Constitucional.”

Mesa concluye su artículo con una pregunta: “ante tal uso del artículo 23 de la CADH, ¿no es tiempo de una interpretación justa de su real significado y espíritu por la Corte Interamericana de Derechos Humanos?”.

Comentarios