Huelguista boliviano está dispuesto a morir defendiendo la democracia

"Asumí la determinación de quedarme porque no se puede apagar esta llama de fuego que está encendida en la población que quiere defender la democracia y su voto".

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El boliviano Henry Rojas cumple 16 días de huelga en contra de la repostulación del presidente de Bolivia, Evo Morales, a las elecciones nacionales hoy en La Paz (Bolivia). EFE/Yolanda Salazar

La Paz, 2 ene (EFE).- Un único detractor del presidente de Bolivia, Evo Morales, continúa en La Paz con una huelga de hambre por 16 días y está dispuesto a morir en defensa de la democracia y los resultados de un referéndum de 2016 que negó la opción de reelección al mandatario del país.

El boliviano Henry Rojas mantiene la huelga de hambre en una iglesia de La Paz, a pesar que sus otros cuatro compañeros fueron desertando de esta medida de presión.

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«Asumí la determinación de quedarme porque no se puede apagar esta llama de fuego que está encendida en la población que quiere defender la democracia y su voto», expresó hoy a Efe el huelguista.

Rojas pasó estos días en una pequeña habitación donde está colgada una bandera boliviana y un cartel que dice «Viva Bolivia, morir antes que esclavos vivir», una frase del himno del país, además de un colchón en el piso donde descansa.

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«Prefiero morir en esta huelga de hambre antes de permitir que Evo Morales y Álvaro García Linera se enquisten en el poder como un cáncer por otros cinco años», aseguró Rojas.

Morales y García Linera, en el poder desde 2006, son los candidatos a presidente y vicepresidente, respectivamente, por el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) para las primarias del próximo 27 de enero, previas a las elecciones generales de octubre de este año en Bolivia.

El boliviano señaló que «vale la pena cualquier sacrificio» por el bien de la democracia, la patria y el futuro del país.

«Nos mantenemos firmes en la trinchera del ayuno y la protesta porque sin transparencia electoral, no hay legitimidad y sin legitimidad, no puede haber democracia», agregó.

Rojas exige que no haya primarias, que por primera vez se celebran en el país, porque considera que son un gasto inútil ya que los militantes de cada partido solo pueden votar un binomio a presidente y vicepresidente, sin candidaturas alternativas.

Asimismo, demanda la renuncia de los miembros del tribunal electoral y la abrogación de la ley de Organizaciones Políticas que instauró las primarias.

El huelguista se moverá a la céntrica plaza Abaroa, cerca del Tribunal Supremo Electoral, para continuar con su medida de presión y manifestó que su salud está estable a pesar de padecer diabetes.

En diciembre pasado se instalaron piquetes de huelga en al menos seis departamentos de Bolivia, pero actualmente solo quedan algunos reducidos en Sucre, con dos mujeres, Cochabamba y Pando.

El mandatario boliviano ha manifestado que había infiltrados del MAS en los piquetes para saber cómo actúan y detectaron que los huelguistas comían en las noches e incluso que les pagan viáticos.

Un referéndum en 2016 negó a Morales una reforma de la Constitución para eliminar el límite de dos mandatos seguidos, pero el oficialismo logró en 2017 que el Tribunal Constitucional avalara la reelección indefinida, amparándose en un derecho que reconoce la Convención Americana de Derechos Humanos firmada por Bolivia.

El órgano electoral del país determinó que prevalece el fallo del Constitucional sobre el referéndum y habilitó la candidatura de Morales.

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