Crisis de Nicaragua y Venezuela copan agenda de la OEA la próxima semana

Mientras el jueves 10 de enero la OEA hará seguimiento a la crisis en Nicaragua con el telón de la aplicación de la Carta Democrática, el viernes 11 se tratará el tema de desconocer o no un nuevo mandato de Maduro en Venezuela Mientras el jueves 10 de enero la OEA hará seguimiento a la crisis en Nicaragua con el telón de la aplicación de la Carta Democrática, el viernes 11 se tratará el tema de desconocer o no un nuevo mandato de Maduro en Venezuela

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En menos de dos semanas, el organismo regional llama a una sesión extraordinaria para tratar la crisis en el país centroamericano generada por el régimen de Daniel Ortega. (Twitter)

 

Washington, 4 ene (EFE). – El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, convocó para el próximo jueves 10 y viernes 11 de enero dos sesiones extraordinarias del Consejo Permanente de ese organismo para dar seguimiento a la crisis de Nicaragua y considerar la situación” en Venezuela, coincidiendo con la toma de posesión del presidente Nicolás Maduro para un nuevo mandato hasta 2025, respectivamente.

La organización hizo los anuncios en su cuenta oficial de Twitter, sin dar detalles sobre los asuntos concretos que se tratarán.

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En cuanto a la crisis en Nicaragua, el Consejo Permanente se reunió el pasado 27 de diciembre, donde Almagro anunció el inicio del proceso para aplicar la Carta Democrática a Nicaragua debido a la crisis que azota a ese país desde abril pasado, centrada en las protestas de los nicaragüenses que piden la dimisión del presidente Daniel Ortega.

“Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”, dijo Almagro, que se vio respaldado en esta iniciativa por Argentina, Colombia, Chile, EE.UU. y Perú.

La Carta Democrática es un instrumento jurídico que, en sus artículos 20 y 21, contempla trámites diplomáticos contra un Estado miembro donde haya “una alteración del orden constitucional” y, de fracasar esas gestiones, allana el proceso para su suspensión, con lo que dejaría de participar en los programas del organismo.

Para aprobar la suspensión, la mayor forma de sanción que tiene la OEA, son necesarios 24 votos, es decir, dos tercios de los 34 países que son miembros activos del organismo (Cuba pertenece a la institución, pero no participa en ella desde 1962).

En sus 70 años de historia, la OEA solo ha suspendido a dos Estados (Cuba y Honduras); mientras que en su Asamblea General de este año dio un primer paso para iniciar ese proceso con Venezuela.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos elevan la cifra a 545 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.

Desconocer a Maduro

Mientras que la convocatoria en el caso de Venezuela, había sido propuesta el mes pasado por Estados Unidos y otros miembros de la OEA que desean debatir sobre la legitimidad de la Presidencia de Maduro con motivo de su nueva toma de posesión.

En una entrevista con Efe en diciembre, el embajador estadounidense ante la OEA, Carlos Trujillo, adelantó que aprovechará esa reunión para debatir desde una “perspectiva regional” los desafíos humanitarios en Venezuela y el escenario que se abre con la renovación del mandato de Maduro.

Almagro urgió este viernes a la Comunidad Internacional desconocer a Maduro, abstenerse de proveer ayuda financiera y militar, e incluso exhorto a la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), a acelerar la investigación sobre crímenes de lesa humanidad recopilados en informes de la organización y denunciados por 6 países de las Américas.

El secretario general de la OEA hizo este llamado tras el pronunciamiento de este viernes del Grupo de Lima que este viernes decidió no reconocer el nuevo mandato de Maduro.

Maduro, que está en el poder desde 2013, fue reelegido presidente el pasado 20 de mayo en unas elecciones no reconocidas por la mayor parte de la comunidad internacional y, por tanto, ahora se abre un escenario incierto en el que los países deben decidir si mantienen o cortan relaciones diplomáticas con su Gobierno.

Ambas reuniones del Consejo Permanente se llevarán a cabo bajo la presidencia de turno de El Salvador, país en el que gobierna el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y que asumió ese puesto rotatorio el pasado 1 de enero.

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