Mueren en el noroeste de Colombia dos militares al pisar campo minado

En la misma acción otros tres soldados resultaron heridos, por lo que fueron trasladados en helicóptero a centros médicos de la zona

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Mueren en el noroeste de Colombia dos militares al pisar campo minado (Twitter)

Dos soldados del Ejército colombiano murieron y otros tres quedaron heridos al pisar un área minada instalada por disidencias de las FARC en el municipio de Tarazá, departamento de Antioquia (noroeste), informaron este miércoles fuentes castrenses.

El Comando de la Séptima División del Ejército Nacional detalló en un comunicado que los militares asesinados fueron identificados como Miguel Ángel Manco Torres y Adair Alfonso Peralta Urango.

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Los soldados, que pertenecían a la Campaña Militar y Policial Aquiles, fallecieron «tras ser víctimas de un área minada en la vereda La Embaretada, en el Cañón de Iglesias, del municipio de Tarazá», agregaron las autoridades.

En la misma acción otros tres soldados resultaron heridos, por lo que fueron trasladados en helicóptero a centros médicos de la zona.

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Según el Ejército, el campo minado habría sido instalado por guerrilleros disidentes de las FARC que se aliaron con la banda Los Caparrapos.

Según el Ejército, los dos grupos se unieron «ante la contundencia de las operaciones de erradicación de cultivos ilícitos y pretenden con estas cobardes acciones detener su avance».

Las autoridades colombianas señalaron a la banda de Los Caparrapos de traficar con cocaína y provocar constantes desplazamientos de familias que no quieren sembrar coca y de crímenes en el vecino departamento de Córdoba.

Tarazá hace parte del Bajo Cauca, una subregión del noroeste de Colombia fuertemente golpeada por el conflicto que genera el control de las rutas del narcotráfico.

Al lugar en donde ocurrieron los hechos fueron enviadas tropas que tienen como misión ubicar más minas antipersona y a los responsables del «acto terrorista».

El estudio «La devastación de un pueblo: medios y métodos de guerra ilícitos empleados por las FARC», entregado la semana pasada por la ONG Mil Víctimas a la Justicia Especial para la Paz (JEP), señala que al menos 9.662 personas, entre militares y civiles, fueron víctimas de las minas antipersona (MAP) en los últimos 15 años del conflicto armado colombiano.

El documento recoge que en los últimos 15 años 7.413 militares fueron afectados por artefactos explosivos y que de ese total 1.611 murieron como consecuencia de la activación de explosivos y que otros 5.802 resultaron heridos.

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