Argentina recibe de EEUU 40.000 documentos secretos sobre la dictadura

"Este es un hecho histórico, la información va a permitir que los procesos judiciales sigan avanzando ", dijo ministro argentino de Justicia, Germán Garavano

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Detalle de algunos de los documentos desclasificados contenidos en los CDs de documentos históricos sobre la última dictadura de Argentina, entregados por el Gobierno estadounidense al argentino este viernes, en la sede de la Agencia Federal de Archivos Nacionales y Administración de Documentos (NARA en inglés), en Washington (EE.UU.). EFE/Lenin Nolly

 

Beatriz Pascual Macías

Washington, 12 abr (EFE). – El Gobierno estadounidense entregó este viernes al ministro argentino de Justicia, Germán Garavano, 40.000 documentos desclasificados sobre la «guerra sucia» de la última dictadura argentina (1976-1983), lo que podría esclarecer hasta qué punto EE.UU. conocía y aprobaba los abusos que se cometieron.

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El bibliotecario, David S. Ferriero, máxima autoridad en la conservación de archivos históricos en EE.UU., entregó a Garavano seis discos compactos con 40.000 páginas de documentos desclasificados, de los que el 97 % son públicos en su totalidad, un porcentaje muy alto en estos casos.

«En nombre del presidente de EE.UU. le entrego estos archivos con la esperanza de que puedan ayudar a sanar a su país», dijo Ferreiro a Garavano mientras le entregaba una caja gris con los discos.

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La entrega se produjo frente a familiares de víctimas de la dictadura argentina y diplomáticos estadounidenses y argentinos durante una ceremonia en una pequeña sala del edificio de los Archivos Nacionales, en Washington, la agencia del Gobierno encargada de custodiar documentos históricos.

En la ceremonia, Ferriero leyó una carta del presidente estadounidense, Donald Trump, dirigida a su homólogo argentino, Mauricio Macri, en la que le aseguraba que esta es «la desclasificación más grande de documentos que EE.UU. entrega a un Gobierno extranjero».

En respuesta a este reconocimiento, Garavano expresó su deseo de que la desclasificación ayude a «curar heridas» y «traer una justicia fuerte y verdad» a Argentina, donde 200 personas ya han sido enjuiciadas y condenadas desde 2006 por su implicación en los abusos de la «guerra sucia».

«Este es un hecho histórico, la información va a permitir que los procesos judiciales sigan avanzando y, tal vez, nos permitirán conocer el lado oscuro de un periodo tan oscuro como el que vivimos en nuestro país», aseveró Garavano, que tenía solo seis años cuando se produjo el golpe de estado de 1976.

Esta es la última entrega de un proyecto de desclasificación que comenzó en 2016 por orden del entonces presidente Barack Obama (2009-2017) quien, durante una visita a Buenos Aires, prometió que su país asumiría la responsabilidad de «afrontar el pasado con honestidad y transparencia».

Los nuevos documentos arrojan luz sobre el llamado «Plan Cóndor», un operativo supuestamente coordinado por EE.UU. para perseguir a los opositores de las seis dictaduras del Cono Sur de América (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay), entre 1970 y 1980.

En concreto, los documentos revelan que los jefes de la policía secreta de esos seis países se reunieron en mayo de 1976 en Santiago de Chile para crear una «nueva unidad», que bautizaron como «Teseo», y cuyo objetivo era exterminar a los izquierdistas que se encontraban en Europa y otros países de Latinoamérica.

Además, los nuevos documentos ofrecen detalles sobre la desaparición de Héctor Hidalgo Solá, el embajador de Argentina para Venezuela que fue secuestrado por agentes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), según explicó a la prensa Carlos Osorio, de la ONG investigadora Archivo Nacional de Seguridad.

«Lo que sucedió -explicó Osorio- es que un escuadrón de la muerte de la inteligencia de la Presidencia, del Side, lo secuestró para sacarle dinero a la familia y, cuando empezó la investigación interna dentro del Gobierno, los autores se pusieron nerviosos y lo mataron para encubrir el crimen».

La nieta de Hidalgo Solá acudió al acto y, por primera vez, pudo saber lo que le había ocurrido a su abuelo.

Las actas desclasificadas desde 2016 provienen de las bibliotecas de cuatro presidentes: Gerald Ford (1974-1977); Jimmy Carter (1977-1981); Ronald Reagan (1981-1989), y George H. W. Bush (1989-1993).

Además, incluye documentos internos de 15 agencias y departamentos del Gobierno, además de cables militares y de inteligencia.

Hasta ahora, los archivos desclasificados han revelado cómo Henry Kissinger, secretario de Estado de EE.UU. entre 1973 y 1977, actuó en varias ocasiones a espaldas de Carter y alentó a aniquilar al «terrorismo» y el comunismo a la junta militar dirigida por el dictador Jorge Rafael Videla (1976-1979).

Ese comportamiento de Kissinger enfureció a la Administración de Carter, que ejerció una presión moderada sobre el régimen de Videla para que liberara a algunos presos.

En Argentina, unas 30.000 personas desaparecieron durante la «guerra sucia» librada por el régimen militar contra organizaciones armadas opositoras, partidos y sindicatos de izquierda, según estimaciones de organismos de derechos humanos.

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