Fiscal quiso destruir audios que vinculan a Humala con desapariciones en Perú

En 2011, el proceso contra Humala y varios exsoldados de esa base militar fue reabierto por las presuntas ejecuciones extrajudiciales

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El fiscal Guzmán tuvo conocimiento de las grabaciones durante seis años y las mantuvo ocultas hasta que solicitó su destrucción. (Flickr)

Lima, 26 jun (EFE).- El fiscal Marco Guzmán Baca intentó destruir los audios que involucraban al expresidente de Perú Ollanta Humala en la presunta compra de testigos sobre la desaparición de dos personas, ocurrida cuando el exmandatario estuvo al frente de la base militar Madre Mía en 1992, reveló este miércoles el diario El Comercio de Lima.

De acuerdo con los documentos oficiales obtenidos por el diario, Guzmán pidió en el 2011 que se eliminaran las grabaciones de las interceptaciones telefónicas realizadas por la Policía Nacional, en el marco de un operativo dirigido a la captura del cabecilla subversivo Florindo Flores, y que también revelaron la presunta compra de testigos hecha por allegados a Humala.

El exmandatario (2011-2016) fue denunciado en 2006 por la desaparición de dos personas cuando fue jefe militar en la base Madre Mía, en la selva central de Perú, pero el proceso pasó por archivamientos y reaperturas debido a la presunta compra de los testigos principales.

En 2011, el proceso contra Humala y varios exsoldados de esa base militar fue reabierto por las presuntas ejecuciones extrajudiciales y desaparición de personas en esa sede militar.

Según El Comercio, el fiscal Guzmán tuvo conocimiento de las grabaciones durante seis años, desde que empezó el operativo para la captura de Flores, y las mantuvo ocultas hasta que solicitó en 2011 al Departamento Técnico Judicial de la División de Investigaciones Especiales de la Dirección Antidrogas del Perú (Divines) su destrucción.

El fiscal pidió «disponer que la Divines de la PNP, mediante la Sala Técnica Judicial, realice una nueva grabación de los audios de las comunicaciones consideradas útiles y pertinentes, en un CD las comunicaciones relacionadas con el caso Crepúsculo (detención de Flores) y en otro CD las que correspondan a las actas de transcripción relacionadas con presuntos actos de compra de testigos».

Después de esa orden, Guzmán solicitó que la misma entidad «efectúe la destrucción de las actas que no tengan que ver o que no estén relacionadas con los ilícitos o materia de investigación» en el caso del cabecilla de la banda armada Sendero Luminoso, Florindo Flores.

Consultado por el periódico, el fiscal respondió que «cuando hay una destrucción (de material) todo se hace formalmente, con presencia fiscal, con presencia de las autoridades, del abogado defensor, nada puede hacerse así nomás».

«Este oficio de repente tiene algún error de tipeo, de repente tiene esa interpretación, pero en sí yo nunca he ordenado que se destruya nada de la fuente principal, sino del cuadernillo que estábamos armando», expresó.

Humala ha negado ser el «capitán Carlos», el seudónimo que tenía el entonces jefe de Madre Mía acusado por las desapariciones, y varios de sus allegados en esa base se han negado a responder en el proceso.

Actualmente, el expresidente Humala y su esposa Nadine Heredia son investigados por la Fiscalía del caso Lava Jato por los presuntos aportes recibidos en las campañas electorales de 2006 y 2011 del entonces Gobierno venezolano y de la empresa brasileña Odebrecht, respectivamente.

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