Global Exchange: “La política antidrogas de EE.UU. ha fracasado”

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... (Noticaribe)
El representante de la organización dice que en Estados Unidos se está creando un ambiente insostenible por el gran ingreso de drogas ilegales. (Noticaribe)

La política prohibicionista antidrogas de EE.UU. ha fracasado, dijo el director de derechos humanos de Global Exchange, Ted Lewis, coordinador general de la Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia que parte este lunes desde Honduras hacia Nueva York.

“La idea es llegar a Nueva York en tres semanas, por tierra y tramos por vía aérea, a proponer un debate alternativo al enfoque prohibicionista de EE.UU. que ha fracasado”, dijo el coordinador de la travesía, organizada con motivo de la sesión especial de la Asamblea General de la ONU 2016, sobre el problema mundial de las drogas, programada del 19 al 21 de abril en la sede del organismo.

Un objetivo central de la Caravana que recorrerá Honduras, El Salvador, Guatemala, México y ciudades estadounidenses, es “señalar no solo el fracaso de la guerra contra las drogas, sino denunciar la violencia desatada, que incrementa la necesidad de migrar hacia EE.UU., y los peligros en el camino para quienes se ven obligados a abandonar sus países”, dijo Lewis.

Las decenas de organismos civiles que participan en la iniciativa, “no ofrecemos soluciones directas ni impulsamos una legalización de las drogas, sino animar una conversación sobre nuevos enfoques sobre ese problema internacional”, dijo el director del organismo, que desde hace 25 años trabaja con víctimas de violaciones de derechos humanos y redes de apoyo a migrantes en América Latina y EE.UU.

Desde hace muchas décadas, desde la administración de Richard Nixon (1969-1974), la perspectiva de EE.UU. “ha sido una guerra concebida en términos políticos, y debe ser superada”, dijo el dirigente ciudadano.

[adrotate group=”7″]En fecha reciente –señala Lewis–, se ha conocido por ejemplo la versión de un alto cargo del Gobierno de Nixon, en el cual revela que “sabían que enfrentaban movimientos muy fuertes, de jóvenes contra la Guerra de Vietnam, y de una rebelión de poblaciones negras en EE.UU. por los derechos civiles, por lo tanto trataban de criminalizar a esas personas mediante la guerra contra las drogas, nunca ha sido tratado como un problema del consumo de estupefacientes”.

Una nueva perspectiva debe pensar en una solución en términos de salud pública, no de seguridad nacional que no utilice medios militares y policiacos, prosigue el líder independiente.

Fracaso del prohibicionismo

“La estrategia prohibicionista contra esa problemática no va solucionar nada, con un masivo mercado de consumidores en EE.UU. que necesita de toneladas drogas ilegales, está creando una situación insostenible en EE.UU.”, enfatiza el líder humanitario.

Recuerda que una situación similar se presentó a principios de los años 1930 del siglo XX, con la prohibición del alcohol, lo cual desencadenó un tráfico ilegal y mucha organización criminal, sobre en la frontera norte de EE.UU., porque buena parte del tráfico venía de Canadá.

“Eso no funcionó, y finalmente se llegó a regular el alcohol, que sigue siendo un problema social tremendo de salud pública tratando, pero sin violencia”, ejemplifica.

La propuesta de los organismos civiles es buscar un balance, animar una conversación plural con nuevos enfoques, y no politizar el combate contra las drogas para fines partidistas, que los ciudadanos no sean criminalizados: “es una posibilidad para un futuro de paz en nuestras regiones y no una solución violenta”.

Lewis acepta que, cuando terminó la Guerra Fría, “EE.UU. buscaba nuevos pretextos para mantener un aparato militar exagerado con la guerra contra las drogas”.

Después, George W. Bush colocó el combate al terrorismo internacional en ese lugar, y la guerra contra las drogas dejó de ser la prioridad número uno.

Ahora –prosigue el experto–, “EE.UU. ya no se necesita ese pretexto para mantener el aparato militar; pero sí es un pretexto para el sistema carcelario, con un impacto tremendo: más 2,2 millones de persones están atrapadas en la industria de las prisiones, donde casi la mitad están presos por pura posesión de drogas”, y un 40 por ciento son de raza negra.

En los países donde hay una situación de guerra abierta y mucho tráfico vinculado al crimen organizado es muy difícil tener esta conversación de fondo, y se hace difícil hablar de la paz porque se quiere ganar una guerra.

Finalmente, Lewis considera que el documento base de la ONU aprobado la semana pasada en Viena “no es suficiente”, pero comienza a abrir la conversación sobre temas tabú.

“No esperamos que en esta sesión de la ONU ocurra un giro total hacia un enfoque de salud pública; pero estamos abriendo los espacios para evaluar desde un punto de vista científico lo que pasa en nuestros países, para diseñar soluciones contra violencia que genera el combate a las drogas”, puntualizó Lewis.

Fuente: Proceso Digital

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