Andrés Mezgravis: “La sociedad civil venezolana necesita ser escuchada”

El profesor de Resolución de Conflictos y abogado explica las ideas, los inicios, el objetivo y el cómo materializar la iniciativa de organizar a la sociedad civil

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Andrés Mezgravis en el tercer panel del congreso de la Asociación Venezolana de Arbitraje (AVA). (@AVArbitraje)

Ha pasado más de un año desde la juramentación de Juan Guaidó como presidente (e) de Venezuela, y la sensación de que se repite la historia está más latente que nunca. Ilusiones y esperanzas con sueños de libertad que, poco a poco, se han convertido en desconfianza plena y nuevas frustraciones.

Los venezolanos hemos quedado huérfanos de liderazgo. La clase política pareciera “trabajar” en pro de satisfacer ambiciones personales o agendas partidistas y no en favor del bien común ni de los intereses del país. Forjándose un statu quo entre rojitos y azules que han inmerso a toda Venezuela en un círculo vicioso que, hasta el sol de hoy, ha sido imposible de romper.

A la espera de una necesaria ayuda externa, asoma una nueva oportunidad desde dentro que también puede causar estragos y mucho ruido desde afuera. Quizás no tan contundente y segura como fue la juramentación de Guaidó el año pasado, pero sí más transparente, donde los protagonistas serán los propios venezolanos y no los actores políticos que se han encargado de apuñalarnos por la espalda una y otra vez. Esta iniciativa es la Sociedad Civil Organizada de Venezuela, impulsada y promovida, entre otros, por el profesor y abogado Andrés A. Mezgravis.

El profesor, que se encuentra en el exilio, pues el año pasado fue objeto de persecución y amenazas por la tiranía de Nicolás Maduro, debido al impulso, la organización y el apoyo que le dio a la campaña para que Venezuela se reincorporara al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), ahora afronta el desafío de poder organizar a la sociedad venezolana con el objetivo de liberar al país mediante el cese de la usurpación con el uso legítimo de la fuerza.

¿En qué consiste esta iniciativa de la Sociedad Civil Organizada de Venezuela y cuáles son los pilares principales de esta organización que tiene como objetivo lograr el cese de la usurpación?

Esta idea surge porque la sociedad civil necesita ser escuchada. Tenemos la impresión de que, probablemente, el 70 % de la nación venezolana clama por la asistencia militar para el cese de la usurpación. Y cuando hablamos del cese de usurpación no solo hacemos referencia a la salida de Maduro, sino de todo el conglomerado criminal.

Un conglomerado que lo conforma la propia Fuerza Armada (FA), que es actualmente una organización delictiva, ya que la gloriosa FA fue desmantelada y hoy es una organización que se dedica a cuestiones ilícitas, tales como el tráfico de drogas a través del Cartel de los Soles. También tienes a las guerrillas colombianas, Hizbulá y otros grupos irregulares que operan en Venezuela, que conforman todo el conglomerado. Y, por supuesto, el propio régimen. Frente a esto, desde hace mucho tiempo es un clamor la ayuda militar.

Lo que yo percibo en la sociedad civil es que los diputados, que supuestamente representan a esa sociedad, nos han dado la espalda. Salvo la fracción 16 de julio que con sus pocos diputados reiteradamente ha intentado escuchar y promover ese clamor. Vemos que voceros importantes dentro de la Asamblea Nacional, como Henry Ramos Allup, han declarado públicamente que no se quiere una intervención, que no se quiere el uso de la fuerza. Y bueno, nos encontramos en una situación donde los voceros de la nación —que son los diputados y, sobre todo, el presidente legítimo— deberían abogar por este clamor, pero parecen no estar sintonía.

Desde que se empieza a hablar de elecciones en lugar de cese de usurpación, la necesidad de organizar a la sociedad civi aumenta, pero nunca se ha concretado el cómo. Ha habido muchas coincidencias en la necesidad de organización, de hecho, mucha gente por redes insistía en el “tenemos que organizarnos”, pero no había una discusión del cómo hacerlo y cómo lograrlo, y de allí surge esta propuesta. Todo con una visión y misión muy específica, la de lograr el cese de usurpación mediante el único mecanismo que nosotros creemos posible, porque no hay diversos caminos y no hay diversos tableros, hay uno solo, que es el uso de la fuerza.

Ahora el reto es difundir esta iniciativa para que muchos ciudadanos se contagien con ella y podamos articular una serie de acciones para llegar al fin que todos estamos buscando.

La anterior campaña para promover el TIAR

El año pasado usted promovió la campaña #CancilleresTIARparaVenezuela, ¿de alguna forma, el éxito de esa campaña —porque se lograron avances a través de ella— fue un impulso para encarar este nuevo reto de organizar a la sociedad civil?

Fíjate, yo antes del 2019 tenía Twitter, pero solo lo utilizaba para leer, pero después, cuando se nombra o se designa a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, yo comencé a pensar sobre la necesidad del uso legítimo de la fuerza y encontrar algún mecanismo internacional que nos ayudara de la mejor forma o de la manera más expedita a conseguir esa ayuda.

Ahí empecé a trazar una ruta, porque Venezuela se había salido del TIAR con Chávez, Venezuela se había retirado de ese tratado internacional conformado por 18 países del continente americano, y como mi área es el derecho internacional, comencé a promover los pasos para que nuestro país se reincorporara.

A raíz de esto, mucha gente nos decía que éramos ilusos, que no lo íbamos a lograr, que no lo iba a aprobar la asamblea. Y bueno, el verdadero reto era que comencé con 43 seguidores en ese momento. Te estoy hablando de enero-febrero del 2019. Allí comenzamos con esta idea y logramos con el apoyo del profesor Pablo Aure y la presión de la gente que se aprobara en primera discusión, luego que se aprobara en segunda discusión, porque los proyectos de leyes de la asamblea tienen que tener dos discusiones, incluso tuvimos que recurrir al Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio para interponer una acción por la tardanza que estaba teniendo la Asamblea en aprobar la reincorporación de Venezuela al TIAR.

Finalmente, también presionamos para que el presidente Guaidó enviara la carta donde tenía que notificar la reincorporación de Venezuela a este tratado, al secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Veníamos con seis meses de impulso, y ya lo que estábamos pidiendo era que se activara el TIAR, porque Venezuela ya estaba dentro del tratado nuevamente, pero no se había activado la reunión de los Estados. Y eso también se logró, hicimos la campaña con los cancilleres, se reunieron y se acordó mantener el TIAR en sesión permanente. Hasta ahora se han dado dos reuniones del TIAR para tratar la situación de Venezuela, y está programada otra reunión para el primer trimestre de este año. Pero lo cierto es que ningún país, ni Venezuela, ni ningún otro, se ha atrevido a pedir el uso de la fuerza contemplado en el artículo 8 del TIAR. Estamos allí estancados. No es que se ha descartado el TIAR; está ahí en suspenso.

Es que tenemos que pedirlo nosotros…

Bueno, ahora ya activado, pudiera también sugerirlo algún otro país. Pero, obviamente, aquí también hay un problema de fondo, de hecho, está publicado en mi TL, que es cómo encarar una negociación para obtener esta ayuda militar.

Lo leí y no podría estar más de acuerdo. Nosotros tendríamos que estar generando lobbies, exponiendo escenarios y planteando beneficios para nuestros aliados intentando obtener esa asistencia militar.

Exactamente. Y nadie está haciendo eso, así que nadie quiere salir de voluntario a pagar la cuenta. Por ejemplo, el presidente Trump con su reelección no va a tomar riesgos gratuitamente.

Todo esto conecta con lo que me estabas preguntando, si tenemos las autoridades que desde Venezuela también temen, y con razón, porque si alzan la voz para pedir la asistencia militar probablemente en 24 horas van a ser encarcelados, y, por otro lado, tenemos unos representantes que por razones inconfesables tampoco están interesados en promover esa iniciativa. Adicionalmente, lo que se le dice al mundo es que lo que se quiere es elecciones. Entonces estamos atrapados en un círculo vicioso y de allí nace la necesidad de organizar a la sociedad civil, para que esta pueda alzar su voz en cada rincón del planeta pidiendo por esa solución que es la única que pudiera acabar con este conglomerado criminal y terrorista.

¿Cómo romper el círculo vicioso?

 Justamente yo había escrito hace poco un artículo que titulé El kafkiano círculo vicioso venezolano, porque en realidad es un absurdo todo lo que hemos padecido en estos últimos años. Son películas iguales, que se van viendo cada cierto tiempo y aquí es donde entra el tema de la Sociedad Civil Organizada, como un elemento que pueda romper con el círculo vicioso. Ahora ¿qué tan factible es organizar y, sobre todo, unir a la sociedad civil venezolana? ¿Cómo será ese proceso de organización? A priori, es una tarea encomiable y de gran dificultad.

Yo lo que visualizo es que, muchas veces, cuando se discuten detalles, difícilmente vamos a ponernos de acuerdo. Pensar que miles de personas se pondrán de acuerdo en los detalles es imposible. Pero para eso está el consejo directivo que va a resolver los detalles, pero el éxito que percibo, y puedo equivocarme, es que el 70 % de las personas ya tiene claro cual es la vía para lograr el objetivo.

No hay que hacer una gran campaña para que la gente entienda que el cese de la usurpación tiene que venir primero que las elecciones, ni tampoco hay que hacer una gran campaña para convencer a la gente de que la única solución es el uso legítmio de la fuerza. Eso ya lo sabe. Entonces no es algo titánico porque ya la gente está clamando por eso y está convencida de eso.

Entonces lo que falta es nombrar un consejo directivo, con un consejo consultivo atrás que son los expertos que van a asesorar a este consejo directivo y, algo clave, este consejo directivo debe ser de verdad puro, que esté formado por ciudadanos sin militancia partidista y que ellos den las directrices.

Y bueno, hoy con las redes tenemos una herramienta que no tenían los grandes estrategas de otros tiempos. Incluso tenemos cinco millones de venezolanos afuera del país, solo es cuestión de que esta iniciativa prenda como la pólvora y si realmente existe este sentimiento que nosotros percibimos, del clamor del cese de usurpación con el uso de la fuerza, no debería ser muy difícil concatenar acciones puntuales en el ámbito mundial que puedan servir para cumplir nuestro objetivo.

De repente, reunirse a las afueras de la Casa Blanca y manifestarse pidiendo la asistencia militar, o que miles de venezolanos envíen correspondencia postal a todas las embajadas son tan solo algunas de las tantas acciones que se pueden realizar de manera articulada mediantes las redes. Las redes serían la forma de comunicarnos y articularnos, pero las acciones no serían virtuales, serían materiales, serían reales.

Claro, acciones presenciales, físicas, en distintos países.

Exactamente. En los distintos países y también en Venezuela, porque la gente bien podría ir a protestar a las afueras de las oficinas de Guaidó por justamente darle la espalda a todo esto. También podríamos ver algunos otros actos dentro de Venezuela o incluso la misma desobediencia civil si se insiste en la ruta electoral. Entonces yo creo que lo más difícil es arrancar, pienso que una vez arranque todo esto, será como una bola de nieve, va a ir creciendo automáticamente. Lo difícil es poner en movimiento esa primera pelota de nieve que estamos tratando de construir en estos momentos.

Ahora están tratando de conseguir esas personas que vayan a ser participes de la Organización, los especialistas, los directores; ¿cómo va este proceso?

Sí, ese es un proceso que estamos desarrollando. La gente debe inscribir sus planchas con los cinco principales y los seis presidentes de las diferentes áreas de especialización… fíjate una cosa, cuando abrimos el voluntariado en menos de 48 horas ya teníamos más de 1500 voluntarios.

Eso te da una idea de que no es algo irreal lo que estamos viendo. Es algo bastante serio, tangible, esos voluntarios son reales y están ansiosos de que esto se termine de articular.

Por supuesto, hay mucha impaciencia, a lo mejor esto puede tardar un par de meses, la gente quiere esto ya para mañana, pero hay que formarlo bien. Pero yo estoy convencido que, conforme se vayan dando los pasos, así igual como se hizo con el TIAR, la gente se va a ir entusiasmando cada vez más y se dará cuenta que si realmente queremos acelerar las cosas, esta es la vía.

Las redes, arma fundamental para ganar la batalla comunicacional

Yo estoy de acuerdo en algo con usted, y es que, a veces, existe gente que tiende a deslegitimar las iniciativas por redes sociales y creo que la presión por redes sociales es un arma fundamental en esta lucha y ha sido clave para conseguir pequeñas victorias. La batalla en redes debe darse, porque a partir de ahí se puede ganar la batalla comunicacional que es realmente importante a nivel internacional; aquí la gente puede dar esta pelea y hacer valer su voz.

Las redes son un medio y mucha gente despectivamente habla que si los guerreros del teclado y tú por qué hablas puras tonterías por Twitter y demás, yo creo que por cualquier red social se pueden decir muchas cosas válidas que incluso pueden representar una grave amenaza al régimen, como también se pueden decir tonterías que no sirven para nada. Entonces las redes son un medio.

Cuando tú logras motivar a la gente a través de las redes, y esto se traduce en acciones, allí obviamente hay una seria amenaza para el conglomerado criminal y estoy seguro de que ellos ya deben estar preocupados al ver que hay este intento de organización.

Porque eso no solo representaría una amenaza para el conglomerado criminal, sino que también representaría una amenaza para sus colaboradores y obviamente representaría ese eslabón que está faltando; esa voz que diga ante el mundo que nos está faltando ayuda militar para liberarnos.

Yo estoy seguro que nos van a salir muchos enemigos, probablemente los enemigos no se van a atrever a mostrar sus caras porque saben que estarían atacando al origen de la soberanía de un país o un Estado, como es su propia gente. Así que tenemos que estar preparados para contrarrestar todos esos ataques que casi seguro van a venir de las propias filas de la sociedad civil. Aparte, y aquí la tarea más difícil, también hay que combatir la mezquindad y el egoísmo de quienes se rehusan a reconocer nuestro esfuerzo. Contra toda esa miseria humana hay que luchar para que todo esto pueda llegar a buen puerto.

Me dijo que habían conseguido 1 500 voluntarios en menos de 48 horas, coménteme sobre la recepción de los ciudadanos y de esas primeras interacciones que tuvieron con la iniciativa de organizar a la sociedad civil. He leído apoyo y también críticas.

En 48 horas que haya 1 500 voluntarios ya es un indicativo muy serio. Pero claro, cuando ves la crítica de cinco, seis u ocho personas no es algo tan representativo y obviamente uno tampoco sabe quién está detrás de esas críticas. Porque está la crítica constructiva, porque está la gente que puede tener sus dudas, sus reservas o ciertas suspicacias debido a todas las veces que han sido objeto de engaños, pero yo creo que ya se está iniciando una campaña en las redes para que esto no nazca y se desarrolle. Eso es algo que ya teníamos contemplado y, bueno, hay que tener piel gruesa para aguantar lo que viene y seguir empujando esto hasta lograr el fin.

Y para elegir a los directivos, estuve leyendo que será vía Twitter ¿Es así?

Fíjate, eso es algo que yo dije que tenía que ser vía redes o electrónica porque no hay forma de hacer una elección formal en este momento en Venezuela. Entonces necesariamente, debe ser por las redes, yo mencioné que podía hacerse algo parecido a las encuestas de Twitter, pero no más que eso.

De hecho, ya estamos pensando en otras opciones, en algo un poco más sofisticado que eso, pero, a la vez, que sea algo bastante sencillo para aplicar por parte de los seguidores de esta idea. Por eso se está conformando este comité de supervisión y validación integrado por las doctoras Ana Mercedes Díaz y Adriana Vigillanza, con experiencia en procesos electorales. Y estaríamos buscando un tercer miembro que sea especialista en redes y herramientas electrónicas para conseguir el mecanismo más idóneo.

Algunos se preguntarán ¿y cómo puede ser este un proceso legítimo sino está legitimado? La respuesta es que la legitimación de este movimiento va a venir por el apoyo que va a dar la gente a las convocatorias que va a llamar el consejo directivo. Si este dice vamos a la Casa Blanca y van tres personas, claramente no hay legitimación. Ahora, si asiste un gran grupo de personas, o si se llegan a enviar 20 000 cartas a las diferentes embajadas, como se comentó anteriormente, se podría hablar de legitimación.

Yo siempre hago hincapié en que la batalla comunicacional, es clave. ¿Ya tienen una estrategia de comunicación planificada para transmitírsela a los ciudadanos y al mundo?

Mira, acuérdate que la organización como tal no ha nacido, lo que ha nacido es el voluntariado, los voluntarios que estamos participando para impulsar este proceso de designación del consejo directivo para que, justamente, sus cinco miembros, junto con los seis comités de asesores en diferentes especialidades, definan y establezcan esa estrategia comunicacional.

Ahora, es desde el voluntariado los que estamos hablando, y dentro de los voluntarios se creó una gerencia de comunicación y medios. Pero el voluntariado tiene como objetivo realizar todos estos pasos para llegar de la forma más segura y realizar de la manera más expedita la designación de los cargos del consejo directivo y sus asesores.

En la página de la organización, www.sociedadcivilvzla.org, se lee la propuesta de organización, donde está incluído el comité de supervisión y validación que, como dijo, ya tiene dos integrantes, faltaría uno nada más para completarlo. ¿Ya tienen algún candidato?

Ya tenemos un candidato, lo hemos anunciado y lo hemos entrevistado, ahí está su currículum en las redes, él se llama David Bonyuet y si no aparece otro candidato o no aparece una impugnación de esta persona, que también tiene una amplia trayectoria en Twitter, pueden buscarlo, sería ratificado como tercer miembro y ya quedaría constituido formalmente ese comité.

Los ciudadanos que dieron el visto bueno a la iniciativa y los voluntarios ya están con este proceso, así que no hace falta convencerlos, le pido un mensaje más para los escépticos o aquellos que ven como utópico organizar a la sociedad civil; y convencerlos de que esto es una oportunidad muy real para romper con el círculo vicioso.

Mira, una de las pugnas que he notado en este proceso es que me han dicho que estoy afuera y es muy fácil hablar desde afuera. Y esto en realidad es un proyecto que incluye tanto a los de afuera como a los de adentro. Y tiene esa sinergia. Primero porque para el consejo directivo se está pidiendo que sean miembros venezolanos sin militancia política que residan en el extranjero, para evitar justamente lo que pasa con la Asamblea, donde el que pide la asistencia militar va a ser apresado.

Entonces, teniendo estas personas fuera de Venezuela, ya van a poder actuar con mayor libertad, esto es una de las principales ventajas. Y la segunda es que por fin se le está proporcionando una vocería a la propia sociedad civil que va a recibir de manera organizada las formas para articularse. Y ojo, este es el mensaje que me estás pidiendo, el mensaje que le daría a la gente es que esto no va a ser un consejo de cinco personas que van a convertirse en los superhéroes de la sociedad civil, no, el protagonista seguirá siendo la ciudadanía.

Si ves en el organigrama la máxima autoridad es la Asamblea de Ciudadanos, que, además, va a ser la encargada de que esto se materialice afuera del país. Los directivos van a ser los que den directrices y los encargados de que esto se articule. Pero la máxima autoridad será la Asamblea que incluso puede remover a estos cinco miembros si consideran que no están cumpliendo con las expectativas que tiene la sociedad civil.

Organigrama de la Sociedad Civil Organizada (@amezgravis)

La misión y visión de la Sociedad Civil Organizada de Venezuela

Yo quería hablar también hablar de las ideas y valores que van a formar los cimientos de esta organización.

Como te dije el primer punto es la misión y la visión. La misión y visión es buscar el cese de la usurpación por el único mecanismo que creemos factible, que es el uso de la fuerza. Concretamente, la asistencia militar extranjera.

Ahora, los principios son que este consejo directivo esté conformado por ciudadanos sin militancia política. Y luego, el conjunto de comités, estarán presididos por personas de amplia experiencia en la materia, sin importar que estas personas hayan ejercido cargos en el pasado, en algún gobierno, o que incluso tengo afiliación política. Eso sí, que no hayan participado con el régimen. Pero esos serían los asesores que no van a tomar las decisiones, los que toman dichas decisiones son los cinco miembros del consejo directivo y ellos son autónomos de lo que le pueda recomendar el consejo consultivo.

Y el otro principio más importante, como ya te dije, es que la máxima autoridad es la Asamblea de Ciudadanos y no el consejo directivo. Y bueno estos ciudadanos van a funcionar como una especie de gran red, esto lo vamos a ir enfatizando a través de las redes con el consejo directivo ya conformado. Tú sabes que ahora hay muchas redes como WhatsApp, donde la gente participa y a veces ni se conoce. Bueno, nosotros le estamos pidiendo a la gente que quiere formar parte de la organización civil que “busque sus cinco”. Queremos que, a través de las redes, las personas que quieran formar parte de la Sociedad Civil Organizada de Venezuela vuelvan al origen con sus cinco personas de confianza y que estas cinco personas estén listas para interconectarse. Esta gran red va a llegar directamente al consejo directivo, entonces cuando haya directrices estas llegarán a esos grupos de cinco. Esto es clave, porque si la sociedad civil se organiza en estos grupos se estaría evitando el riesgo de infiltrados.

Bueno profesor, para ir culminando, yo no quiero hablar de expectativas, porque el mal manejo de las mismas creo que ha sido uno de los grandes errores en estos veinte años de tiranía, prefiero hablar de proyecciones, ¿qué proyección tiene usted? ¿qué se puede lograr a través de la sociedad civil sin alzar las expectativas?

Mira, aquí hay tres pasos, primero la necesidad de organizar a la sociedad civil, yo creo que todo el mundo está consciente de eso y lo tienen por contado porque está más que claro que existe esa necesidad. Luego viene el cómo, que es lo que estamos explicando y promoviendo en este momento, porque hasta ahora no había una fórmula de cómo hacerlo y, sobre todo, para estos objetivos.

Obviamente ya existen redes de ciudadanos y ONG para distintos fines, pero organizar a la sociedad civil para un proceso de esta magnitud es algo muy distinto. Hemos hecho mucho énfasis en que esto no es una ONG, esto no es una organización más, queremos que sea la verdadera representación de la verdadera sociedad civil. O de la gran parte de la nación venezolana. Entonces no podemos meter lo genérico en lo específico, o el conjunto mayor en el conjunto menor, no, esto es lo mayor, esto trasciende y es mucho más grande que una simple organización o una ONG.

Entonces el cómo creo que ya está ahí planteado, en ese sentido, no he visto una crítica en contra de la fórmula que estamos presentando, ha sido bien recibida. Y yo creo que ahora, el tercer punto será la confianza que genere el consejo directivo. Porque hasta ahora vamos muy bien con la metodología, pero, el resultado final va a depender mucho de quiénes van a conformar ese consejo directivo. Si la gente va a percibir que, genuinamente, esos cinco miembros forman parte de la sociedad civil y tienen la capacidad de articularla.

Yo creo que ese paso es el que va a determinar y puede acercarnos un poco más a las expectativas. Porque si se da un buen equipo y la gente cree en él, estarán dadas las tres condiciones para que esto conduzca al fin que todos estamos buscando, que es la libertad de Venezuela.

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