Kitty Monterrey: «Merecemos una salida cívica, son 41 años de sangre derramada»

La líder del joven partido Ciudadanos por la Libertad habló de los orígenes del partido, su posición ideológica, la “oposición” de Nicaragua y su salida planteada para sacar a la tiranía de Ortega

La líder del joven partido Ciudadanos por la Libertad, Kitty Monterrey, conversó con el PanAm Post para hablar sobre la situación política en Nicaragua. (Ciudadanos por La Libertad)

La gente auténtica es agradable, al menos para mí. No andan con rodeos, te dicen lo que piensan sin complejos así sepan que no estás de acuerdo; considero así deberían ser la mayoría de las personas, pero, lastimosamente, no abundan. Y por lo que pude leer, investigar y también conversar; Kitty Monterrey, líder del joven partido nicaragüense Ciudadanos por la Libertad, pertenece al grupo de los auténticos.

Monterrey atendió al PanAm Post para hablar sobre Nicaragua y la situación política de ese país. Los orígenes de su partido, su posición ideológica, la “oposición” al régimen de Ortega y la búsqueda de una salida cívica del tirano sandinista. Mencionó, a mí gusto, dos puntos importantes. El primero, “Hay que hacer política basada en principios y valores”; el segundo, es que no rehuyó de la pugna izquierda-derecha porque, en efecto, las dos vertientes se encuentran en el caso de Nicaragua. Espetó, además, que la izquierda “opositora” invisibilizó durante mucho tiempo a su partido, pero que ahora ya no puede hacerlo más y que hay que combatirla con ideas renovadas.

¿Cómo surgió la iniciativa Ciudadanos por la Libertad? Me dieron un pantallazo general, mencionaron que fue un partido que tuvo un problema en algún momento porque decían que era pro sandinista, pero resultó ser un gran malentendido, después hubo una aclaración, la postura liberal y derecha del partido fue más clara, luego era cómico porque pasó de ser un partido “pro sandinista” para la opinión de cierto público a uno de los que llaman “zancudos”; algo pintoresco.

Bueno, nuestros orígenes están ligados al Partido Liberal Constitucionalista porque la mayoría de nuestros miembros formaron parte de ese partido que por el 2004/2005 era el liberalismo reconocido en Nicaragua.

¿Qué sucedió? Arnoldo Alemán, que aún controla ese partido, se involucró en grandes actos de corrupción, además hizo un pacto con el Frente Sandinista, así que el Partido Liberal se separa y ahí Eduardo Montealegre, con una cantidad de miembros de ese partido, fundan un nuevo movimiento que en aquel entonces se llama “Vamos con Eduardo” y luego se transforma en lo que conocemos como ALN, Alianza Liberal Nicaragüense.

Entonces, ese partido, que siempre fue de oposición liberal, pero con el gran problema de tener un dueño —lamentablemente, siempre los partidos tuvieron dueños— y volvió a tener una alianza con el Frente Sandinista. Después le quitan el partido a Eduardo Montealegre y luego se une con toda la membresía que se llama PLI, Partido Liberal Independiente, uno muy chiquito, pero de una gran trayectoria histórica de oposición. En el 2016 nos toca ir a elecciones y le quitan, nuevamente, la representación legal del PLI a Montealegre, además, destituyen a todos los diputados que tenía en la Asamblea Nacional y deja a la oposición sin plataforma electoral. Esos comicios se convierten en una farsa porque no participa la oposición, Eduardo Montealegre decide retirarse completamente de la política y los que quedamos decidimos por primera vez hacer un esfuerzo y organizar un partido nuevo.

Anteriormente, estuvimos posando en partidos ajenos, pero esta vez, los que quedamos, hicimos un esfuerzo y empezamos de cero con nuestro propio partido. Aprovechando que estaba la OEA aquí y venían las elecciones municipales, a través de ese proceso logramos cumplir difícilmente con todos los requisitos del Tribunal Supremo Electoral y se vieron obligados a otorgarnos la personería jurídica.

Entonces, es verdad que somos un partido nuevo y es verdad que muchas de nuestras militancias vienen de hace muchos años como opositores, pero nunca, jamás, hemos tenido relación con el Frente Sandinista y mucho menos ser zancudos; sencillamente, somos una oposición liberal, este partido está reconocido por la liberal internacional e incluso yo soy vicepresidente de la liberal internacional. Esa es la historia de los inicios del partido Ciudadanos por La Libertad.

Espectacular, así la gente de afuera tiene un poco más de contexto sobre Ciudadanos por la Libertad. Hay un rumor que llegó a mis oídos de que su partido va a salirse de internacional Liberal…

¡Absurdo! Acabamos de tener una reunión el viernes pasado e incluso participé, no había escuchado ese rumor.

Es que se dicen tantas cosas, de mi ensayo sobre la oposición nicaragüense, por ejemplo, noté que tuvo una muy buena recepción, pero detecté algunos comentarios que espetaban que les gustó el artículo pero que se parece mucho a Ciudadanos por la Libertad, quiere polarizar, dividir, desunificar, no me sorprendió, pero es algo curioso.

Yo te felicito, porque realmente a mí me gustó e incluso lo estuve platicando con Pedro Urruchurtu de Vente Venezuela.

Pedro, un gran amigo, cómo no…

Sí, igual, yo le conozco a él a través de muchas reuniones que hemos tenido y le dije: oye excelente, todas las entrevistas me parecieron sumamente acertadas, lo único que se me quedó corto en la coyuntura actual fue en la parte del Movimiento Campesino.

¿Qué opina del Movimiento Campesino, por ejemplo? Yo aún estoy leyendo y enterándome de muchos temas, entiendo que hay una pugna entre Doña China y Medardo Mairena, pero también que es una jugada de la AMS para acercar al Movimiento Campesino a la Articulación de Movimientos Sociales a través de Doña Chica.

No es tan sencillo como eso, el Movimiento Campesino surge de la ley 840, que es la ley de Concesión Canalera, entonces surge para defender las tierras de los campesinos. ¿Qué pasa? La mayoría del campesinado de este país es de extracción liberal, entonces el Movimiento Campesino nunca ha sido un movimiento político, ha sido un movimiento de la gente que está defendiendo sus tierras, pero, en algún momento en el camino, Mónica López Baltodano, quién preside o maneja la AMS, empieza a controlar a Francisca Ramírez (Doña Chica) que era, en primera instancia, la líder de ese movimiento, pero, con ese control desmedido de Mónica López empezó a haber un rechazo del Movimiento Campesino hacia Doña Chica. Ahí es donde emerge la figura de Medardo Mairena que, además, como lo detienen y pasa meses preso, su figura se catapulta aún más, pero el Movimiento Campesino ha tenido siempre dentro de su normativa o reglamento que no se puede participar en política.

Entonces, hay un gran conflicto en la base de los campesinos de esa zona canalera en cuanto a la participación en política de Medardo y, por supuesto, la mayoría, a estas alturas, ya está en contra de Doña Chica. Es más, según me han informado, se va a formar una supuesta tercera facción del Movimiento Campesino que se va a desprender de Medardo, pero la complicación que hay realmente es que el campesinado como tal no representa una gran fuerza política dentro del país, porque los campesinos ya están todos en partidos políticos, pero sí tienen y gozan de mucha legitimidad en la población, me preocupa que no llegue lejos debido a los pleitos internos que están desgastando muchísimo.

Entiendo, hay una tercera facción en proceso, que no lo agregué en mi ensayo porque no tenía conocimiento de eso.

Así es, pero no ha sido pública.

Claro, no ha emergido, pero va por allí, ya hay gente que está en desacuerdo con Medardo, ahora, yo vi una entrevista de Zayda Hernández que menciona que los campesinos, junto a Mairena, fueron los primeros en apoyar a los estudiantes en la rebelión del 2018 y fueron los estudiantes quiénes pidieron que en la Alianza Cívica debía estar el Movimiento Campesino, o sea, ni siquiera fue una situación que el campesinado pidió integrarse, sino, más bien, fue invitado.

Así es. Ahora, Zayda Hernández, precisamente, está en la parte del campesinado que, supuestamente, se va a desprender de Medardo Mairena. Zayda no es campesina, sino estudiante que se ha acercado mucho al Movimiento Campesino, específicamente a Freddy Navas que es otro de los líderes y es uno de los que está inconforme con las posiciones de Medardo Mairena y, sobre todo, con el acercamiento de este último a Arnoldo Alemán.

Vaya, vaya. Fíjate que yo vi una entrevista donde Mairena había dicho que Alemán tenía que deslindarse, salirse del Partido Liberal, quizás, lo que quiere Medardo, es recuperar a ese partido, ¿no? Yo conversé con Medardo Mairena sobre el Movimiento Campesino y su actualidad, aunque no estaba tan empapado con toda la situación de la oposición, pero ya tenía ciertas ideas.

Yo no lo veo así, porque la realidad nos está dando un panorama muy distinto, Medardo Mareina que representa al Movimiento Campesino y es una de las organizaciones de la coalición está votando junto a los partidos políticos que están en la Coalición y que el PLC de Arnoldo Alemán controla, entonces Medardo está alineado visiblemente con esas posiciones. Esa es una realidad. Y otra cosa que también aprovecho a mencionarte es que el PLC es irrecuperable, porque Arnoldo Alemán lo controla a través de su pacto con el Frente Sandinista y las personas que están en esa cúpula del PLC, todos tienen acuerdos con el Frente Sandinista, ocupan cargos en el Estado y allí no hay manera de recuperar y me atrevo a decir que Arnoldo Alemán le tiene más temor a Daniel Ortega que a los EEUU si en materia de sanciones lo pudieran amenazar. Porque realmente Daniel Ortega puede acabar con Alemán en cualquier momento.

Es que para mí dentro de la Coalición Nacional es irrecuperable.

Pues, yo estoy de acuerdo, estoy clara de que fue un error desde el inicio.

Claro, ese dialogo en 2018 desmovilizó la calle, es como cuando tienes una olla de presión apunto de reventar y viene alguien y la destapa para oxigenar.

Bueno, no estoy tan segura en sus meros inicios, Emmanuel, realmente cuando se conforma la Alianza Cívica se trató, por lo que yo recuerdo, con el apoyo de la Iglesia católica inclusive, de tener una representatividad de los diferentes sectores del país. Lo que pasa es que, quizás la falta de experiencia, por un lado, y por el otro, estaban creyendo que, con solo lo que había pasado, era suficiente para presionar a Daniel Ortega y que se iba a ir al día siguiente, nunca entendieron de que nosotros tenemos 40 años de estar lidiando con un dictador y que ningún tirano deja el poder así de fácil.

Se cometieron demasiados errores y hoy estamos pagando las consecuencias y lo que se está tratando de armar dentro de la coalición, con una mezcla de partidos políticos y lo dije precisamente en una entrevista, es combinar la corrupción con la izquierda radical de este país, que es ridículo porque aquí queremos algo diferente y no podemos esperar más de lo mismo y lo que vemos en esa coalición simplemente es inaceptable.

Usted diría que, alguna vez, en la historia de Nicaragua hubo un gobierno fidedignamente de derecha, liberal, o eran posturas ideológicas que nunca se llevaron a cabo en realidad.

Es que para serte sincera y en lo que yo recuerdo de la historia, aquí hemos vivido o bajo dictaduras o bajo gobiernos que, sin ser de izquierda, lo que han tratado de hacer es de recuperar un país que recibieron en la bancarrota. Eso sucedió con Doña Violeta y aún siguió con Alemán y Don Enrique Bolaños, ¿por qué? Porque no es tan fácil recuperar a un país en diez o quince años después del desastre económico al que estuvo sometido, entonces, lo que estoy tratando de decirte es que, quizás, los gobiernos que siendo de derecha pudieron dedicarle más tiempo a la parte ideológica y a la formación ciudadana en derechos y deberes cívicos y poder enfocarse en temas que hoy nos darían un panorama distinto de la situación, no les fue posible, porque los esfuerzos estaban dedicados a salvar el país de una bancarrota y tratar realmente de recuperar la inversión pública y eso es otro tema que hoy lamentamos todos y que nunca se debe cometer ese error. Si nosotros logramos derrotar a Ortega y llegamos a ser gobierno creo que uno de los mayores énfasis debe ponerse en la educación y asegurarnos que las futuras generaciones realmente entiendan lo que significa vivir en un mundo, no voy a hablar de derecha, pero voy a hablar de anti-izquierda. Porque el socialismo no ha traído nada bueno en ninguna parte, no ha sido exitoso nunca. Y nosotros tenemos que asegurarnos que esta juventud y las que vienen realmente comprendan, para que esto no nos vuelva a suceder.

Claro, totalmente de acuerdo, además, haciendo un paréntesis con el tema del socialismo que es un término muy internacional y yendo puntualmente a Nicaragua, el sandinismo debe de una vez por todas terminarse, morir políticamente, es como el chavismo en Venezuela, eso es algo irrecuperable, algo que no se puede defender; por eso que existan “sandinistas disidentes” es una aberración, una locura y una incoherencia; ¿cómo sandinistas van a oponerse a Ortega si Ortega es el sandinismo?

Exacto y lo peor es que estas organizaciones, que para mí son una pseudo oposición, una se llama por el rescate del sandinismo y otra por la renovación del sandinismo. Nosotros vemos absurdo todo lo que está pasando y no es que creamos perfectos, porque este partido está lleno de seres humanos y ningún ser humano es perfecto, todos cometemos errores, pero estamos tratando de hacer las cosas correctamente y no vamos a tratar de caer en el error de que solo porque nos estén presionando para entrar en una coalición con la falsa esperanza de unirnos para derrotar a Ortega, vamos a ir a legitimar a una izquierda o a gente que ha participado en actos de corrupción y tiene aún pactos con Daniel Ortega. Sería absurdo.

Usted sabe que, tras la publicación del ensayo, hablé con Félix Maradiaga un buen rato para aclarar un par de puntos donde tenía razón, uno era de lo que había dicho sobre las sanciones del ejército y otra sobre el participar en elecciones, y estuvimos debatiendo… valoré mucho su llamada porque no es común que un político llame para hablar sobre un artículo publicado. Yo le dije que no podía ser que dentro de la oposición hubiese sandinistas, y él me mencionó —dando su versión— que él quiere mantener la unidad, que es liberal y que su trabajo es unificar al país para derrotar a Ortega, pero me parece ilógico unirte a quiénes, justamente, están perpetrando una colaboración latente con el régimen, no te puedes unir con personas que comulgan con las mismas ideas de tu enemigo, pueden ser colaboradores y, segundo, puedes cambiar un régimen por otro.

Coincido, te digo, nosotros estamos intentando hacer algo que se base en principios y valores, y no justifica nada el irte a alinear con algo que no coincide con tus principios y valores simplemente por conveniencia. Y, lamentablemente, creo que eso es lo que ha hecho Félix, el buscar posicionarte en un momento que Nicaragua está pasando por una etapa difícil, donde hemos perdido a mucha gente asesinada en las calles, es lamentable. Tenemos que ser más conscientes en que es lo que necesita el país.

Estoy de acuerdo, son trece años de sandinismo y, ciertamente, hay que empezar a combatir lo que es el sandinismo: una vertiente más de la izquierda. Y hay que hacerlo desde su contraparte, las ideas de la libertad. A mí no me gusta encasillarme en una ideología —liberalismo— o en un sistema económico —capitalismo— aquí hay que hablar de libertades: económicas, individuales, libertad de expresión. Hay que combatir esa hegemonía cultura que tienen sobre nosotros.

Lo triste de esto, Emmanuel, es que nosotros hemos existido durante estos trece años, lo lamentable es que cuando viene la rebelión cívica en el 2018, la izquierda, muy hábilmente, logró invisibilizarnos.

No se si sabes lo que se conoce como la piñata, cuando el Frente Sandinista pierde el poder en las elecciones contra Doña Violeta, empezaron a repartirse propiedades en un intento desesperado por quedar bien situados económicamente después de perder las elecciones, pero lo que no se conoce mucho es que, en esa piñata, ocurrió la repartición de ONG a toda su militancia, entonces, en todos estos años, es la izquierda la que controla la mayoría de ONG de este país y disfrazados de sociedad civil impulsan diferentes agendas propias de la izquierda.

Cuando viene esta rebelión cívica del 2018, ellos están posicionados como sociedad civil, pero realmente es izquierda. Entonces, cuando la sociedad civil está invitada a participar de estos diálogos y esta alianza, ¿quiénes son los que se posicionan? La izquierda. Entonces, mientras ellos vivían de los recursos y las donaciones que venían del exterior para mantener sus agendas a lo largo de estos años, nosotros teníamos que luchar dentro del país organizando y manteniendo un partido sin recursos y sin ayuda de nadie. Solamente tenemos el esfuerzo, la mística y la militancia que tenemos.

Entonces hay una diferencia abismal y cuando llega ese momento de abril, ellos hicieron hasta lo imposible para que nosotros nos invisibilizáramos. Muchas personas, y no quiero entrar en detalle, lastimosamente se prestaron para eso. Después era como que los partidos políticos todos éramos iguales y nosotros somos un partido nuevo que, con mucho esfuerzo, hemos tratado de hacer las cosas bien, pero nos han vistos más como el adversario de ellos que el mismo Ortega, entonces, esas son las consecuencias de esa invisibilización que nos hicieron durante tantos años. Por mucho que nosotros hicimos intentos, estuvimos en la calle, en todo el mundo en los momentos más difíciles, simplemente trataron de ignorar nuestra existencia. Ya hoy, a estas alturas, es imposible para ellos hacerlo, el mismo hecho de negarnos a participar en lo que llamo un circo —porque eso es la coalición para mí— nos ha visibilizado. Entonces, yo creo que estamos en un momento privilegiado de la historia en lo que queremos es una salida cívica porque Nicaragua, después de 41 años y los años anteriores con la dictadura de Somoza ha corrido la sangre de forma lamentable. Son miles y miles de muertos. Necesitamos una salida cívica y reformas electorales para tener unas elecciones libres, sino hay reformas electorales nosotros no participaremos en ningún proceso electoral.

¿Pero no será muy complejo lograr una salida cívica con reformas electorales en una tiranía? Quizás existan otros caminos, ¿usted no considera que sería fundamental poder articular fuerzas con oposiciones de Venezuela y de Cuba? Y que esta articulación tenga un fuerte impacto internacional y que velen por una salida más efectivas de todas estas tiranías; porque al final todas son tiranías criminales y con criminales no se vota.

Estoy totalmente de acuerdo, pero las circunstancias de Venezuela y Nicaragua son diferentes, hay muchas similitudes, pero también muchas diferencias, yo desgraciadamente no he visto ningún avance en Venezuela y me entristece porque yo conocí a Venezuela en sus mejores tiempos y me da tristeza ver lo que está sucediendo, pero no veo solución. Aquí nosotros estamos claros a quién nos enfrentamos, tenemos más de 41 años lidiando con esta dictadura, y sabemos que no van a dejar el poder por las buenas, pero la única alternativa a un proceso electoral es una guerra civil, no existe la posibilidad, que yo vea al menos, que ningún ejército extranjero venga a invadir ni a Venezuela ni a Nicaragua para liberarnos de las tiranías. Este último esfuerzo que estamos haciendo en cuanto a las reformas electorales, es para ver si aún existe esa posibilidad de tener un observador internacional. Y ojo, no estoy diciendo que vamos a asistir a una farsa, bajo ningún punto, precisamente en los medios di esas declaraciones, nosotros no vamos a participar de un proceso que legitime a un Ortega que es ilegitimo de todas formas, pero, sí creo que le debemos al pueblo de Nicaragua el último esfuerzo de una reforma electoral.

El problema es ese, nosotros tenemos más de veinte años de chavismo y la salida electoral no se dio y no se va a dar; a mi me preocupa que pase lo mismo con Nicaragua. Usted menciona que son 41 años de tiranía, usted cuenta también los años post tiranía sandinista de los ochenta, ¿por qué?

Sí, desde el 79, porque a pesar de que tuvimos tres periodos de gobierno “de derecha”, la realidad es que Ortega nunca perdió el control de las calles, del ejército, de la misma policía, por muchos esfuerzos que se hicieron él siempre gobernó desde abajo, entonces ninguno de los tres gobernantes pudo gobernar en paz. Siempre eran huelgas, tomas de las calles, fueron años difíciles; y, desgraciadamente, por errores que cometió la oposición, debo admitirlo, se permitió que Ortega regresara al poder, por el pacto con Arnoldo Alemán que bajó el techo electoral. Por cierto, el sandinismo siempre fue minoría. Así que estamos pagando las consecuencias de muchos errores y tenemos que tener mucha cautela y prudencia y esperar a ver si, con el apoyo de la OEA y otros organismos internacionales poder tener realmente elecciones libres. Sino están todas las condiciones dadas y aquí se va a dar otro fraude y otra farsa, insisto, no vamos a participar.

¿Usted cree que puede pasar lo que ocurrió en Bolivia? La OEA fue observador de los comicios y decantó el fraude de Evo Morales que, por cierto, siempre lo he dicho, fue un tirano defendido por los medios de comunicación; pero ojo, esa fue una jugada política de Almagro fantástica que le permitió a la OEA ser testigo del fraude, aguantó muchas críticas, primero, por alabar públicamente a Evo, pero, después, logró ser testigo e hizo su trabajo. ¿Esto se puede replicar en Nicaragua?

Esa es la esperanza que tenemos, acabo de enviarle una carta al secretario Almagro hace un par de días, precisamente hablando de reformas electorales y para que siga la presión para que se pueda reactivar el memorándum que suscribió la OEA con el Gobierno de Nicaragua para venir a supervisar todo el proceso electoral. No se trata de venir el día de las elecciones, sino venir desde ya para poder supervisar todo el período electoral. Obviamente no tenemos respuesta todavía ni sabemos lo que va a suceder, pero, si vamos a comparar a Nicaragua con Bolivia, yo esperaría que la OEA o la Unión Europea o cualquiera de las organizaciones —que son ampliamente experimentadas en el tema electoral— puedan venir para que podamos tener las reformas. Ahora, hay que recordar que, a diferencia de Evo, Ortega sí tiene el control total de las armas, entonces no sabría decirte qué va pasar. Nosotros estamos conscientes de que, aún con reformas, estas elecciones representar un reto para la verdadera oposición.

Claro, porque lo que salva a Bolivia, al final del día, es que quedaba un poco más de reserva moral en el ejército. Evo no hizo bien su trabajo como comunista-socialista, siguiendo los pasos de Chávez, Castro y el mismo Ortega; por eso pierde el poder.

Exactamente, es difícil que se de una réplica de lo que sucedió en Bolivia, además ya están sobre aviso por lo mismo que pasó en ese país.

Yo creo firmemente que hay que estudiar soluciones diferentes a las vías electorales, no quiero decir que será una pérdida de tiempo el proceso, pero creo que va para eso, porque, en especial, los principales “opositores”, los que tienen tribuna internacional, son personas que no sé si van a promover una reforma electoral genuina.

Es correcto, pero nosotros sí estamos promoviendo una reforma electoral genuina, esa es una de las diferencias que tenemos con la coalición, porque ahí lo que están defendiendo —específicamente el PLC— es el bipartidismo, que es la repartición de cuotas de toda la estructura electoral entre el Frente Sandinista y el PLC; y ellos quieren mantener eso que es lo que nos ha llevado a la situación que estamos hoy. Una repartición de poder entre el FSLN y el PLC.

Entonces, no puede ser que, en una coalición que supuestamente está buscando lo mejor para todos los nicaragüenses, quieren mantener una alianza o un pacto con el FSLN y el PLC. Es una vergüenza.

Ahora, lo que comentas, otra vía que no sea la electoral, yo he preguntado a personas con más experiencia que yo y te digo, no la veo ni me la sugieren. Si alguien puede sugerir otra opción que no sea la electoral o una guerra civil, aquí somos todo oídos, pero hasta el momento, en ninguno de nuestros países hemos tenido una propuesta viable.

¿Qué cree, por ejemplo, de lo que quiere la Unidad Nacional de Azul y Blanco? ¿Cree que ellos quieren una reforma genuina?

La unidad de Azul y Blanco está dividida en dos bloques: uno es el del Movimiento Redentor Sandinista (MRS) y el otro es el Rescate del sandinismo que es donde está la AMS. Ahora, el rescate es mucho más radical que el MRS, el rescate no quiere elecciones para nada, no les interesa. Su modus vivendi es otra cosa, es estar en este revoltijo constante de la izquierda de estar protestando y estar viviendo a través de lo que reciben sus ONG. Ni siquiera descarto que lleven al país a una guerra civil porque son tan radicales que pueden creer que eso es una solución. En cuanto al MRS, que es otra parte de la UNAB, si bien es cierto que no son tan radicales, sus ideales son sandinistas, son iguales, en estos momentos ellos están sentados de igual a igual con la corrupción que representa Arnoldo Alemán en la coalición. ¿Qué podemos esperar de todas esas personas y organizaciones que realmente no les importa seguir con lo mismo? No le están ofreciendo nada distinto a Nicaragua.

A mí cuando me llamó Félix Maradiaga me dijo algo similar, él también quiere elecciones con reformas, pero Félix está dentro de la UNAB que tiene muchísimas vertientes, y casi todas pro sandinistas, pro izquierda y yo no creo en salidas con este tipo de organizaciones que comulgan con las mismas ideas de la tiranía de Ortega y pueden ser hasta peores…

Totalmente de acuerdo y esa es una de las razones por las cuales no estamos dentro de la coalición. Aquí hay que hacer política basada en principios y valores, porque si no jamás las generaciones van a cambiar su forma de pensar, vamos a tener lo mismo siempre y se va a convertir en un círculo vicioso que nunca acabará. Tenemos que decir “basta ya”, y yo creo que sino aprovechamos este momento después ya será demasiado tarde porque vamos a tener a personas acomodándose a una salida electoral pactada con Ortega, mientras que, Nicaragua, va a seguir sumida en la miseria bajo una dictadura peor de la que ya no tenemos. Por eso no tiene sentido y te decía, nosotros no estamos buscando unas reformas electorales porque vemos las elecciones como la única opción, no, lo estamos haciendo porque creemos que aún existe una oportunidad. Y sí, entendemos que es un dictador que va a ser hasta lo imposible para evitarla. Ahora, si llegado el momento no están las condiciones, no participaremos y buscaremos otras alternativas de lucha porque no podemos quedarnos de brazos cruzados.

Nosotros tenemos una responsabilidad con la libertad, no te lo comenté anteriormente, pero es bueno decírtelo, a nosotros nos invisibilizaron muchísimo al punto incluso de que nosotros sufrimos una cantidad de bajas importante, casi quince miembros del partido asesinados producto de la rebelión de abril, gente en las cárceles, personas exiliadas, y en muchas ocasiones intenté hablar con el MESENI y las delegaciones de la OEA que vinieron, y la gente de la izquierda, que tenían relaciones con ellos por las ONG que manejan, me bloquearon de tal manera que ni siquiera pudimos meter reclamos ni presentar todas las desgracias que sufrieron muchas familias de este partido. Ahí tengo la memoria histórica que ni siquiera pudo ser recibida.

 

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