Extinto partido político del expresidente Pastrana podría revivir en Colombia

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Este miércoles la sala plena del Consejo Nacional Electoral (CNE), deberá definir si avala la ponencia del magistrado, la cual dará pie al extinto partido del expresidente Pastrana. (Youtube)
El Consejo Nacional Electoral deberá definir si avala una ponencia que dará pie a Nueva Fuerza Democrática, el extinto partido del expresidente Andrés Pastrana. (Youtube)

En Colombia el Consejo Nacional Electoral (CNE) podría resucitar una decena de viejos y desaparecidos partidos políticos. Ante la crisis política e institucional que actualmente vive el país, podría sumársele un cúmulo de movimientos políticos en el marco del acuerdo suscrito entre el Gobierno Santos y las FARC.

El pasado 31 de agosto el excomisionado de paz, Camilo Gómez, hizo la solicitud, que en materia de participación política le dio vida a las FARC como movimiento político. A pesar de ser un férreo opositor del acuerdo, el expresidente Andrés Pastrana se vería beneficiado de aprobarse la ponencia del magistrado Alexánder Vega, quien respalda la decisión de devolver la personería jurídica al Partido Nueva Fuerza Democrática.

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Este miércoles la sala plena del Consejo Nacional Electoral (CNE) deberá definir si avala la ponencia del magistrado, la cual daría pie al extinto partido del expresidente Pastrana y también a otros viejos partidos que se extinguieron por no haberse presentado a elecciones o no haber superado el umbral de votos exigido.

Entre ellos se encuentra: Nuevo Liberalismo, el partido de Luis Carlos Galán; el movimiento Esperanza, Paz y Libertad, del antiguo grupo guerrillero Ejército Popular de Liberación; Laicos por Colombia, del exsenador y exconstituyente Carlos Corsi Otálora; el Movimiento Político de Unión Cristiana, del exsenador y exmagistrado Víctor Velásquez Reyes, y el partido Dejen Jugar al Moreno, de Carlos Moreno de Caro.

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Esta decisión aparece en un momento de crisis de representatividad para los partidos políticos en Colombia. Los ciudadanos ya no les parece importar los movimientos políticos, ni sus programas, o de llamarse liberal o conservador. El tradicionalismo político en el país ha perdido vigencia, y con la irrupción de nuevas colectividades ha hecho una verdadera metástasis la democracia representativa.

El Partido Liberal Colombiano está en el ojo de la tormenta por gastar más de USD $13 millones en una consulta interna en la que resultó ganador Humberto de La Calle, exvicepresidente de Colombia y exjefe negociador con las FARC en La Habana, quien derrotó con 365.658 votos al exministro del Interior Juan Fernando Cristo, quien obtuvo 324.777 votos.

Las cifras son peores que las del 2009, cuando Rafael Pardo, actual ministro para el posconflicto, ganó la consulta partidista con 376.229 votos de 1.015.910 sufragios totales. Además de dos elecciones internas con una concurrencia muy baja y ni siquiera alcanzar una mayoría de votantes, los movimientos políticos se resguardan en disposiciones legales que permiten este tipo de prácticas que a luz de la ciudadanía parecen inmorales.

 

Otro de los partidos que se ha visto fuertemente criticado y el cual se enfrenta a su primera contienda electoral en 2018 es el nuevo e incipiente partido de las FARC. Si bien la elegibilidad de los altos líderes del exgrupo guerrillero ha sido rechazada, la Corte Constitucional garantizó su elegibilidad política, pero con condiciones que no excluyen la posibilidad del ejercicio político.

En Colombia a los partidos poco les importa la convergencia de sus ideas. En últimas vendrían siendo máquinas electorales que aparecen y tienen representatividad en víspera electoral. Anuncian coaliciones, programas de gobierno, alianzas con oposición, pero que en estricto sentido no se cumplen.

Igualmente, la proliferación de candidatos independientes ha socavado el panorama político en el país, evidenciando una crisis institucional y de corrupción que desconoce brazo político.

En el sentido de revivir el Partido Nueva Fuerza Democrática, el magistrado Vega sostuvo que “hay muchos conservadores que hoy están descontentos con la dirigencia. Yo no quiero estar en un partido político donde este ‘Fincho’ Cepeda, el jefe de la mermelada”.

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La Nueva Fuerza Democrática fue fundada por el expresidente Pastrana en 1990 y entre 1991 y 1994 eligió 8 congresistas. Para 1991 la lista encabezada por Pastrana alcanzó 400 mil votos y la elección de nueve senadores, entre ellos Efraín Cepeda, quien actualmente es el presidente del Senado, Claudia Blum y Eduardo Pizano.

La colectividad perdió su personería jurídica en 2006, posterior a la reforma política que reestructuró las elecciones legislativas y varios de sus militantes se reintegrarían al Partido Conservador.

Cabe preguntarse si el surgimiento de estas nuevas plataformas legitima el escenario democrático del país o incluso si esta nueva irrupción repercutirá en el fisco al financiar los partidos políticos, o si simplemente se seguirá por el camino naturalizado de la corrupción y la burocracia.

Fuente: Canal1El Heraldo

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