Así camuflaban las FARC dinero de empresa criminal en almacenes de cadena

Las autoridades colombianas capturaron a tres presuntos testaferros de la antigua guerrilla de las FARC e incautaron bienes por un valor de USD $230 millones

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La incautación de bienes a FARC puede dar lugar a incumplimiento de los acuerdos.

Las autoridades colombianas capturaron a tres presuntos testaferros de la antigua guerrilla de las FARC e incautaron bienes por un valor de 650 mil millones de pesos (USD $. 230 millones).

Entre ellos, 60 supermercados que no fueron declarados por la exguerrilla tal y como estaba previsto luego de haberse firmado el proceso de paz. Estas cadenas de supermercado servirían de fachada para lavar activos provenientes del narcotráfico, la extorsión y otros delitos cometidos por las FARC, de acuerdo con las autoridades.

En este sentido, la incautación de bienes a FARC puede dar lugar a incumplimiento de los acuerdos, lo que significaría perder los beneficios de la justicia especial y ser juzgados en la jurisdicción ordinaria.

Luego de varios meses de investigación las autoridades en Colombia lograron dar dos golpes a la estructura criminal que se esconde detrás de los bienes no declarados por la anterior guerrilla. En la diligencia, se logró la captura de tres de los cuatro hermanos Mora Urrea, y se llevó acabo la extinción de dominio sobre los bienes de la familia Chaux Gonzales, presuntos testaferros de alias “El Negro Acacio”, abatido por el Ejército colombiano en 2007.

Gracias a los testimonios de desmovilizados de la antigua guerrilla de las FARC, el ente acusador pudo identificar la red de testaferros de dicha organización que remonta sus orígenes a la antigua zona de distención del Caguán. Las personas capturadas fueron identificadas como los hermanos Norberto, Uriel y Edna Mora Urrea, propietarios de la cadena de supermercados Supercundi, Merkandrea y Mercafusa.

De acuerdo con un informe de la Fiscalía General de la Nación, estos supermercados servían “como red de abastecimiento” para la guerrilla. Al mismo tiempo, “servían como fachada para el lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas”, además de vender productos a precios muy por debajo del valor comercial.

Cabe destacar que el pasado 15 de agosto, la Misión de la ONU en Colombia entregó al Gobierno 135 folios con el listado de bienes y activos que decían tener las FARC. No obstante, el acuerdo prevé que los bienes no declarados por la anterior guerrilla estaban sujetos a acciones judiciales, y precisamente las cadenas de supermercados en ningún momento fueron incluidas en la lista entregada.

Supermercados de las FARC

Supercundi, Merkandrea y Mercafusa eran prósperos negocios que crecieron en sectores populares en varias regiones de Colombia y cuyas utilidades financieras reportaban millonarias ganancias anuales. Según Portafolio la sociedad de mercados de Supercundi fue creada y registrada en la Cámara de Comercio de Bogotá en 2007 con un capital autorizado de  25 mil millones de pesos.

Asimismo, según la Superintendencia de Sociedades, este supermercado se encuentra entre las 600 empresas más importantes del país en el que en 2016 reportó ingresos anuales de  254 mil millones de peso. Esta cifra demuestra un crecimiento cercano al 25 %, respecto al 2015. Por otra parte, sus ventas lograron ascender hasta 259 mil millones en 2016 y generaba mas de 1000 empleos directos.

Esta cadena de mercado fue siempre llamativa por sus precios baratos en comparación con otros competidores de la misma línea, comentaron testigos que se encontraban a las afueras de uno de los Supercundi ubicados en el país. Además, de contar con una fuerte estrategia de expansión en municipios.

Henry Castellanos Garzón alias “Romaña”

Como reseñó El Espectador el ente acusador presentó las declaraciones de tres desmovilizados de las FARC; Luis Alberto Grajales, Tifer Quiroga Vargas y Wilson Rivas Bonilla, quienes verificaron los supuestos nexos de los hermanos en el recaudo y administración de dineros provenientes del Frente 53 de las FARC, comandado por Henry Castellanos Garzón, alias Romaña.

La tesis de la Fiscalía apunta a que alias Romaña, enviaba el dinero —producto de extorsiones, secuestros y las llamadas pescas milagrosas—, a estos establecimientos comerciales para darle un tratamiento legal y así pasar el dinero como facturación común de ventas.

“Las evidencias dan cuenta de que Norberto Mora Urrea y su hermano Luis Alirio Mora Urrea, frecuentaban los campamentos de los Frentes 51, 53, y 55, y de la compañía móvil Alberto Romero de las FARC. Asimismo, la información necesaria para identificar personas que puedan ser victimas de secuestro extorsivo en el centro del país”, se lee en el documento presentado por la Fiscalía.

En declaración bajo juramento, Luis Alberto Grajales hizo referencia a que Norberto Mora Urrea guardaba una “estrecha relación” con Romaña y con José Manuel Sierra, conocido también como El Zarzo Aldinever, segundo al mando del Frente 53.

El desmovilizado explicó que Víctor Julio Suarez, más conocido como alias Mono Jojoy, preguntó por el manejo de las finanzas del Bloque Oriental y que los jefes del Frente 53 adujeron que tenían una persona de su entera confianza a quien le podían dejar los bienes.

Según Herbin Hoyos, los hermanos Mora empezaron siendo testaferros de Miller Perdomo del Frente 53 y cuando murió pasaron a ser testaferros de alias Romaña. Tras la incautación a los supermercados, Romaña habría dado la orden de saquear los almacenes para evitar que las autoridades les incauten toda la mercancía.

Por su parte, Romaña en dialogo con La FM dijo que “la Fiscalía se inventa cada día artimañas de esta naturaleza para tapar la politiquería en Colombia, para desprestigiar personas y partidos”, aseguró Romaña, uno de los guerrilleros más temibles de las FARC cuando ejercía desde la clandestinidad.

Saqueos

Luego de haberse conocido la noticia que señalaba a la cadena de supermercados de tener nexos con las FARC, se presentaron saqueos en varias regiones del país donde la cadena tiene presencia. Estos hechos se registraron, luego de que la Fiscalia arrestara a los hermanos Norberto, Uriel y Edna Mora Urrea, propietarios de la cadena de supermercados Supercundi, Merkandrea y Mercafusa

Saqueos, turbas y desordenes es el panorama que se vive en los alrededores de varias cadenas de supermercados del país, que estarían bajo el poder de testaferros de las Farc, según las autoridades.

En las ultimas horas, en varios municipios de los departamentos de Tolima y Cundinamarca, Quindío y Bogotá, se presentaron cientos de personas que irrumpieron violentamente en algunos de los supermercados, llevándose víveres y productos que allí se vendían. Al parecer, dentro de la turba también se encontraban ciudadanos venezolanos que aprovecharían la situación.

Sin embargo, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, señaló que los desmanes serían provocados intencionalmente por los mismos administradores de los establecimientos. Al respecto, el General Jorge Nieto envió un mensaje a la ciudadanía a través de su cuenta en Twitter y pidió cordura ante estos hechos.

“Frente a los desórdenes presentados en algunos supermercados ocupados con fines de extinción de dominio, hacemos un llamado a la cordura. Actúen de manera pacífica, respeten el bien ajeno y eviten incurrir en actos que afecten la convivencia y pueden degenerar en delitos”.

La misma situación ocurrió en Bogotá, en los barrios Santa Librada y Lucero Alto, sitios donde estaban ubicados los supermercados en la mira de las autoridades.

Durante las diligencias, las autoridades también encontraron al interior de tres de los supermercados armamento, explosivos, millonarias sumas de dinero y uniformes de la Policía Nacional.

El director del programa radial Voces del Secuestro sostuvo que aun quedan bienes por incautar a miembros de las FARC, entre ellos, hay compraventas, supermercados, estaciones de servicio y  un lote de buses, dijo.

¿Qué dicen las FARC?

El movimiento político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) negó este miércoles los vínculos con las cadenas de supermercados Supercundi, Merkandrea y Mercafusa, intervenidos por la Fiscalía y cuyos propiestarios son señalados de ser presuntos testaferros del antiguo grupo guerrillero.

En un comunicado, el partido de las FARC cuestiona las decisiones que ha tomado la Fiscalía en cabeza del fiscal Néstor Humberto Martinez, con relación a la cadena de supermercados. Ese grupo le pidió al fiscal general “no seguir más con el espectáculo mediático”.

“De manera irresponsable la entidad a su cargo ha señalado a los propietarios de una reconocida cadena de supermercados y otras propiedades, como supuestos testaferros de las FARC, provocando además saqueos y disturbios en varios municipios”.

De igual manera, señalaron que todas las acusaciones deben ser probadas en los estrados judiciales, especialmente en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

“Mal hace el señor Fiscal General el salir a condenar sin fórmula de juicio y violando las más elementales garantías procesales a los presuntos involucrados”.

Finalmente, aseguraron que todo el país y la comunidad internacional han sido testigos de su cumplimiento, con relación a las obligaciones adquiridas en el acuerdo de paz. “Ha sido el Estado colombiano quién de manera reiterada ha faltado a sus compromisos”, puntualizaron.

Testimonios

La Fiscalía en su informe señaló que el kilo de lulo en el mercado común y corriente puede tener un costo de cuatro mil pesos, en esta cadena de supermercados no valía más de mil novecientos . Morrales o bolsos que las tiendas frecen en $74.000 pesos, eran ofrecidos al público en $44.000 pesos. Sin embargo, los establecimientos que abrían sus puertas a diario con gangazos para la gente.

Esta información fue ratificada por un grupo de personas que habló con el PanAm Post que se encontraban a las afueras del Supercundi en la ciudad de Armenia, Quindío.

De acuerdo con estas personas, los precios que manejaba el supermercado eran sospechosos porque eran “muy baratos” frente a otras cadenas del mismo segmento de mercado.

Foto: PanAm Post

“Un detergente de una marca conocida de 1000g en la competencia vale 16 mil aquí lo vendían a 3500 o 4000, pasaba lo mismo con otros productos como leche, huevos, frutas. Aquí venía mucha gente”, explicó esta persona.

Y agregó que las autoridades impidieron que una multitud de personas arrasara con el supermercado, pues los que pretendían hacerlo provenían de sectores populares de la ciudad.

Foto: PanAm Post

“Yo me quería llevar varias cosas, pero de valor, no cualquier cosa, eso es un lavadero de plata de las FARC, qué más quieren”, dijo.

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