Ministro Carrasquilla: ¿héroe o villano?

A pesar de las objeciones, el presidente Duque sigue creyendo en su ministro de Hacienda, quien promete una especie de corte liberal en la economía colombiana, pero sin una reducción sustancial del aparato estatal.

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El presidente Duque siempre ha respaldado a Carrasquilla desde su nombramiento, considera que es uno de los mejores economistas en America Latina. (Flickr)

El actual ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla (quien también estuvo a cargo de esta cartera en el Gobierno Uribe, entre el 2003 y el 2007), es otro al que no le ha ido muy bien en estos 100 días de Gobierno del presidente Iván Duque. Según la encuesta invamer, el jefe de la cartera de Hacienda es el ministro peor calificado comparado con sus pares.

Su impopularidad es notoria, pues el 41 % de los encuestados manifestó desaprobar la gestión que viene haciendo el ministro desde ese ministerio. Tanto para Duque y Carrasquilla haber planteado una reforma tributaria que propone, en parte, quitarle capacidad de compra a la gente resultó en un rechazo inmediato que terminó afectando su popularidad.

Carrasquilla es un héroe para muchos, pues ven en él el artífice de una modernización y liberalización de la economía en Colombia, mientras tanto, otros ven el culpable de la baja popularidad de Duque que hasta la fecha ha resultado victorioso en conquistas políticas y no económicas.

La internacionalista Lucia Fillippo le dijo al PanAm Post que, hasta el momento, la gestión de Carrasquilla es difícil de evaluar, debido a que realmente ha habido muy poca gestión de su parte.

“Es un ministro de Hacienda que se ha dedicado a defenderse de las acusaciones que le hacen sus contradictores y esto le impide trabajar en los retos fiscales que tiene Colombia. Por otro lado, es un personaje político que además de ser supremamente atacado, es desmesurado con sus palabras y esto ha afectado mucho al presidente Duque”.

A su juicio, expresar ideas como las del Sisben (Sistema de Selección de Beneficiarios Para Programas Sociales) para ricos, devela una delicadeza precaria con la opinión pública y las distintas clases del país y demuestra cierto “elitismo” a la hora de gobernar.

A la hora de hablar de Carrasquilla es inevitable hablar de su idea del IVA a la canasta familiar para generar un nuevo ingreso corriente al Estado. No obstante, es un ministro de Hacienda muy tibio y poco innovador, pues esta propuesta la había presentado también en el 2002 cuando era viceministro con una tasa del 2 %. En general, pienso que Carrasquilla es un ministro muy controversial por sus afirmaciones, excesivamente atacado por la opinión pública y muy poco innovador.

La cartera de Hacienda tuvo tres opciones: aumentar los ingresos subiendo las tarifas de los impuestos, recortar gasto público y reducir burocracia o finalmente modificar la regla fiscal. En este caso el Gobierno Duque eligió la primera, es por eso que la propuesta de Carrasquilla nunca terminó de convencer.

El respaldo de Duque

Aunque la ley de financiamiento es bastante impopular, el presidente Duque siempre ha respaldado las diferentes propuestas de Carrasquilla. “Fue un exitoso ministro en años anteriores; gerente técnico del Banco de la República; conoce a profundidad los temas monetarios y fiscales, y conoce bien la estructura presupuestal del Estado”, fueron las palabras del mandatario del porqué lo había elegido como ministro de Hacienda.

Cuando el ministro pasaba por la moción de censura en el Congreso, Duque volvió a darle su espaldarazo: “Creo que el desempeño del ministro Carrasquilla ha sido extraordinario. Yo espero que el Congreso colombiano le siga entregando su respaldo, porque tenemos a uno de los mejores economistas de América Latina al frente de la cartera de la hacienda pública”.

Cabe destacar que once años atrás Carrasquilla fungió como jefe de la cartera de Hacienda durante el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe, entre el 2003 y el 2007. Para esa época también tuvo reparos a los proyectos presentados. Una propuesta que generó bastantes criticas fue la de eliminar el salario mínimo.

Eliminación del salario mínimo

Antes de su nombramiento, sectores de izquierda rechazaron el nombramiento de Carrasquilla trayendo a colación lo dicho por el entonces ministro: “el sector formal contrata a un costo que es relativamente alto. La relación, para poner un ejemplo, entre el salario mínimo legal y el salario medio del país está entre los más altos del mundo”.

Un sector liberal estaría de acuerdo con esta propuesta, pero Carrasquilla no estaría a favor de la eliminación del salario mínimo, sino que apostaría por un salario diferencial por regiones, así lo señala Jorge Eduardo Castro, consultor empresarial y Gerente de Unión Editorial Colombia.

“Nada que valga la pena para liberar el talento humano del yugo del salario mínimo saldrá de este Gobierno, pero eso no implica que en la opinión pública no queden algunas ideas que valdría la pena recoger en otras elecciones. Por ejemplo, que el salario mínimo legal sea de competencia de los departamentos podría ser una propuesta para candidatos a la gobernación el próximo año”. 

Bonos agua

El primer impase como ministro de Duque fue la moción de censura en el Congreso a raíz de la asesoría que él brindó a 117 municipios del país en la operación bursátil que posteriormente fue denominada “bonos agua”.

Para esa fecha, Carrasquilla ya no era ministro, y asesoró a los diferentes municipios a través de la empresa Konfigura en la operación bursátil de emisión de bonos que fueron utilizados para financiar las obras por una cifra cercana a los $440.000 millones de pesos (USD $220 millones de la época). Asimismo, negó haber sido inversionista del proyecto.

Pese a su defensa, se aprobó el debate de moción de censura promovido por la izquierda, el primero en el Senado, del cual salió librado con 62 votos en contra y 24 a favor de la censura. Una semana más tarde ratificó su puesto en la Cámara de Representantes con 120 contra y 23 votos a favor.

Ley de financiamiento sin IVA a canasta familiar

Una de las propuestas más polémicas de Carrasquilla era la de recaudar por medio del IVA los 14 billones de pesos (USD $4.600 millones) que necesita para el 2019. La idea era implementar un IVA general y unificado que gravara el 80 % de la canasta básica familiar, de 18 % para 2019 y 17 % desde 2021, con exclusiones para algunos artículos.

Frente a dicha propuesta, la mayoría de los partidos políticos expresaron su rechazo, entre ellos el Partido Liberal, Cambio Radical, La U, incluso integrantes de su propio partido objetaron la medida.

Sin embargo, tras los resultados de la encuesta Invamer, en la que la imagen favorable de Duque pasó del 53 % al 27,2 % en menos de cuatro meses, el presidente le pidió a Carrasquilla llegar a un consenso sobre esta ley, pese a que el ministro de Hacienda había afirmado no tener “plan b” para recaudar el dinero que hace falta.

Finalmente, debido a la impopularidad de la propuesta, Carrasquilla y los ponentes de la ley decidieron sacar todo lo relacionado con el IVA de tarifa única y esperar a presentar esta propuesta cuando se discuta una nueva reforma tributaria. Al retirar el IVA propuesto en el proyecto de financiamiento, el Gobierno Duque intenta mejorar su imagen conciliadora tanto al interior del Congreso como frente a la opinión pública, que fue la que más rechazó dicha propuesta.

Impuestos a las empresas: punto central de Carrasquilla

Duque está convencido de que si se les bajan los impuestos a las empresas habrá reactivación laboral, mayor dinamismo empresarial, progreso y competencia. Este discurso fue sagrado para el entonces candidato, que manifestaba estar en contra de las altas tasas impositivas que ralentizan el desarrollo empresarial en el país.

Carrasquilla recogió esta idea y explicó que actualmente en Colombia el 81 % del total del recaudo en renta proviene de las corporaciones. En el promedio de los países de la OCDE está en 32 %. En el país el impuesto a la renta causa cerca del 50 % del recaudo nacional. Pero al mismo tiempo es “agresivo con empresas formales”, señala. Además de esto, la reforma tributaria de 2016 están los impuestos territoriales de Industria y Comercio ICA.

Sobre este punto, el ministro ha insistido en que la riqueza no está precisamente en gravar a las empresas, que son las llamadas a generar empleo, sino en las personas. Por esta razón, propuso una disminución de la tarifa de renta de las empresas, empezando el 2018 en 34 % para llegar al 30 % en 2022.

Y agregó que si Colombia quiere realmente un sistema tributario progresivo, “debemos gravar a las personas de más ingresos en lugar de las empresas”. Esta medida, junto con la Dirección de Impuestos y Aduana Nacional (DIAN), permitiría al Gobierno lograr la meta de reducir en un 40 % la evasión y elusión tributaria para 2022.

Reestructuración del gasto y subsidios

Carrasquilla ha explicado que el Gobierno Santos fue “derrochón” y que por ello se debe apretar el cinturón y reestructurar el gasto público, así como focalizar los subsidios.

Para el gasto público, el ministro propuso aplicar un Programa de Reforma a la Administración Pública, como el que se llevó a cabo en 2002 y que le podría generar ahorros a la nación cercanos a los 1,2 billones COP (USD $400 millones). Además, plantea reducir entre 7,5 % y 10 % los gastos públicos en el presupuesto de 2019. Carrasquilla sostuvo que para conseguirlo se debe emprender una campaña de austeridad con recortes en los gastos de adquisición de bienes y servicios, viáticos, mantenimiento y contratos por prestación de servicios.

Sobre los subsidios que entrega el Estado, Carrasquilla afirmó:“No estamos seguros de si los subsidios en servicios públicos domiciliarios están llegando a los más pobres del país. Tenemos que buscar que los subsidios cumplan un propósito, no darle subsidios al que más grita, sino al que más necesita”.

El internacionalista Juan Martín Londoño le dijo a PanAm Post que realmente el Gobierno no se está apretando el cinturón ni está cuidando su gasto público.

“Me parece que aumentar el impuesto en 1.3 % más allá de lo pronosticado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo es una irresponsabilidad, especialmente cuando Duque se hizo elegir como ‘el candidato de la austeridad’. Si nos fijamos, Santos, de manera irresponsable, sostuvo niveles de déficit que incrementaron la deuda en 50 %. Sin embargo, Duque aumenta el gasto a 19.5 % del PIB, el más alto desde 2015”.

Añade que Duque y Carrasquilla no se han comprometido de lleno a una política de reducción del gasto, y solo han prolongado las políticas neokeynesianas de Santos, sin traer una verdadera reducción al gasto:

Gasto que se ha intentado respaldar con un aumento de impuestos. Dando continuidad a un Estado derrochón, irresponsable fiscalmente. El cual no conviene a la situación actual del país, que llama a una reducción drástica del gasto estatal.

Aunque el presupuesto para 2019 fue de 258,9 billones COP (USD $81,032,206,391), el Gobierno sigue señalando que le hace falta recursos. Por su parte, el equipo económico del expresidente Santos dijo que no es cierto que se haya dejado un “faltante” de $14 billones COP.

En el documento se señala que esos $14 billones COP (USD $4,380,119,264) surgen de la decisión de destinar $5 billones COP (USD $1,564,328,308) para nuevos gastos, $4 billones COP (USD $1,251,462,646) adicionales para programas existentes en salud y educación, y $5 billones COP (USD $1,564,328,308) para evitar el recorte que incluía el proyecto de ley original.

Ahora, sin la propuesta del IVA, Carrasquilla deberá idear un plan b, el cual afirmó no tener, para poder cubrir el déficit. Frente a eso, podría tener solo dos opciones: la primera acatar la ideas de los economistas liberales y realizar un recorte en el presupuesto para el 2019, lo que supondría un recorte al gasto estatal; la segunda, mantener el mismo presupuesto e implementar estrategias efectivas que eviten la pérdida anual de buena parte de los 50 billones COP con los que se queda la corrupción.

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