Paloma Valencia la carta del uribismo para la Alcaldía de Bogotá

La senadora deberá decidir si renuncia a su curul en el Congreso para ser candidata a la Alcaldía y cerrarle el paso a la izquierda.

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El uribismo espera cerrar el paso a la izquierda en la capital colombiana y así evitar que un candidato afín gane los comicios. (Twitter)

La carta electoral del Centro Democrático para la Alcaldía de Bogotá en el 2019 sería la congresista Paloma Valencia.

Por petición del expresidente y senador Álvaro Uribe, jefe natural del movimiento, la congresista sería la más opcionada por encima del también candidato Samuel Hoyos, representante a la Cámara. Por lo tanto, el representante también está a la espera de que la congresista tome una decisión, para definir si mantiene o retira su nombre de la baraja de aspirantes del Centro Democrático en la capital de Colombia.

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Se espera entonces que Valencia renuncie pronto a su curul y oficialice su candidatura al Congreso de la República por el Centro Democrático. La fecha límite de postulación es este próximo 31 de diciembre para que aquellos congresistas que quieran ser tenidos en cuenta como candidatos puedan renunciar y no queden inhabilitados.

Así el uribismo espera cerrarle el paso a la izquierda en la capital colombiana y evitar que uno de sus candidatos, o afín, gane los comicios. Una de las estrategias es liderar una gran coalición con los sectores de derecha.

Así lo hizo saber en un documento el representante Hoyos, quien hizo un llamado a los movimientos de centro-derecha, movimientos que fueron determinantes para que Iván Duque llegara a la Presidencia de Colombia.

Las batallas políticas de Valencia en el Congreso

Paloma Valencia, una de las caras femeninas más fuertes en el Centro Democrático junto a María Fernanda Cabal, protagonizó uno de los hechos más relevantes contra la oposición en el segundo semestre del año al revelar en pleno debate sobre la corrupción de Odebrecht en el Congreso el polémico ‘Petrovideo’.

En este se ve a Gustavo Petro, excandidato a la presidencia y senador de izquierda, recibiendo fajos de billetes y guardándolos en una bolsa. Esto significó un golpe político para el exintegrante del M-19, que hasta la fecha no ha podido aclarar de dónde provino ese dinero.

Por otro lado, Valencia, en nombre del uribismo, ha liderado fuertes batallas legislativas. Una de ellas fue la propuesta del presidente Duque cuando este era candidato ,y es la reforma a la justicia que pretendía unificar las diferentes jurisdicciones en un solo organismo de justicia. De igual modo, aunque no sobrevivió al proceso legislativo en el Senado, dos propuestas apuntaban a dejar un precedente en materia de tratamiento de delitos en el conflicto armado: impedir que ni los delitos sexuales contra menores ni el narcotráfico y el secuestro fueran considerados como conexos a los delitos políticos.

Por otro lado, en la Comisión de Paz en el Congreso ha sido la representación de la tesis del presidente Duque en lo relativo a la negociación de paz con la guerrilla del ELN, y es dejar a un lado toda actividad ilícita y liberar a todos los secuestrados para dar continuidad con los diálogos en La Habana, Cuba.

La paradoja entonces para Valencia es que si renuncia a su curul en el Congreso el uribismo se quedaría sin una de sus representantes más fuertes y leales, pero por otro lado, de lograr llegar a la Alcaldía de Bogotá sería un gran triunfo para la derecha en el país teniendo en cuenta el reciente triunfo del presidente Duque que también fue una carta del expresidente Uribe.

El costo-beneficio que deberá evaluar Valencia en el peor de los casos es su renuncia al Congreso y no alcanzar la Alcaldía, esto la dejaría por fuera de la arena política momentáneamente.

Sin embargo, la candidatura de Valencia puede ser crucial para enfrentar a fuertes líderes políticos de izquierda como la excongresista de la Alianza Verde, Claudia López.

Reflexiones de último año

En su última columna de opinión Valencia dio algunas reflexiones sobre el paso del uribismo de ser oposición a ser Gobierno y una mirada más retrospectiva sobre su papel en la política:

“Me miro a mí, reelecta, dando nuevas luchas, llena de emociones y confiada en el futuro del país. Tratando en medio de la vida de poder contribuir de alguna manera, de muchas maneras para que Colombia sea un mejor país. Sigo sintiendo que me gustaría que los cambios pudieran ser más bruscos, que las transformaciones fueran más rápidas; pero tengo que reconocer que he ido aprendiendo que muchas luchas se parecen más a un maratón, que a una carrera de cien metros”.

“Pasamos los uribistas de ser oposición, a ser gobierno; con todos los retos que ello implica”. Además, añadió que no es fácil detener el rumbo de un país, que iba, según su opinión, en la dirección equivocada. “Emprender la nueva ruta y tomar velocidad en ella. Vamos, ahí vamos, paso a paso. En las ruinas empiezan a florecer las enredaderas, y con ellas se anuncia que reedificaremos, bajo la luz del día, con honestidad, con ideas, sin mezquindades para todos los colombianos”.

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