Uribe: “El país no se lo vamos a entregar a la izquierda extrema”

A nueve años de su doble mandato, la imagen y popularidad del expresidente Álvaro Uribe sigue despertando fervor y rechazo en Colombia

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Álvaro Uribe es una de las figuras más prominentes de la región. Incluso ha sido catalogado como el principal muro de contención del comunismo. (Facebook)

Durante sus vacaciones, el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue increpado por unos bañistas respecto a la forma en la que gobernó durante sus dos periodos presidenciales. Mientras la discusión se mantenía, el también senador sentenció: «Así les choque, sigo en la batalla, porque este país no se lo vamos a entregar a la izquierda extrema».

El video de la discusión en la playa, que se hizo viral en redes sociales, muestra a un grupo de personas que le manifestaron que fue «un mal presidente». El exmandatario, quien vestía camiseta blanca, sombrero y bermudas, replicó: «¿Cuántos años tenés? Cuando empezó mi Gobierno no sabes qué pasó, no sabes qué se hizo. Están muy desinformados ustedes por los profesores».

Tras la discusión, Uribe siguió su camino por la playa y el joven, al parecer, no insistió en sus cuestionamientos y también continuó su camino.

Uribe, su popularidad y la contención del socialismo en Colombia

En Colombia hay una fuerte polarización en torno a las ideas, prácticas y representación política en democracia. La oposición política y parte de la nueva generación de colombianos se ha decantado entre dos figuras contemporáneas. Por un lado está el expresidente Uribe, representando las ideas de centro y derecha, y por el otro lado está el exguerrillero del M-19 y ahora senador Gustavo Petro, representando el ala de izquierda.

El expresidente, que gobernó por dos periodos presidenciales (2002-2010) y forjó una fuerte corriente política que hoy se conoce como uribismo a través de su partido Centro Democrático, es una de las figuras más prominentes de la región. Incluso ha sido catalogado como el principal «muro de contención del comunismo».

La lucha de Uribe contra las FARC

Estratégicamente y desde un punto de vista militar, durante el Gobierno de Uribe se llevó a la guerrilla de las FARC a estar casi que derrotada o reducida a puntos periféricos del país en comparación con gobiernos pasados. Precisamente, la arremetida militar contra la guerrilla deshizo el mito de que la entonces organización armada era invencible. En palabras de su exministro del Interior Fernando Londoño, esto fue posible a través de un impuesto al patrimonio que sirvió para dotar a las fuerzas militares de capacidad estratégica y operativa para la conducción de hostilidades.

«Uribe encontró más de la mitad del país en manos de las Farc y al Ejército sin un centavo para operar», señaló Hoyos.

En el primer mandato de Uribe se creó la Política de Seguridad Democrática (PSD) impulsada por el entonces Plan Colombia con Estados Unidos, que fue implementado bajo el Gobierno del expresidente Andrés Pastrana, y que logró grandes golpes a la guerrilla mediante el método de la contrainsurgencia. Arrebatando así el control territorial y haciendo presencia estatal en las zonas donde antes mandaba las FARC. Ya en su segundo mandato, la Política de Consolidación de la Seguridad Democrática (PSD) acabó por debilitar mucho más a la guerrilla, que decidió volver a la «guerra de guerrillas».

Sin duda, las muertes de «Mono Jojoy» en septiembre de 2010, «Negro Acacio» en septiembre de 2017, Raúl Reyes en en marzo de 2008, entre otros, significó un debilitamiento al Secretariado de las FARC.

Cabe recordar que viajar por el país era imposible por cuenta de los particulares secuestros que realizaba las FARC y que se empezaron a conocer con el nombre de «pescas milagrosas», la mayoría de estos secuestros estaban dirigidos por alias Romaña, quien participó del acuerdo para posteriormente desertar y engrosar actualmente las filas de la guerrilla de Iván Márquez en Venezuela llamada la «Segunda Marquetalia», guerrilla que la mayoría de los medios califica de «disidencia».

De acuerdo con el Centro Nacional de Memoria Histórica, en Colombia se llegó a registrar 39 000 víctimas entre 1970 y 2010, año en el que llegó Uribe a la presidencia. Con la campaña “Vive Colombia, Viaja por Ella” se fueron recuperando las principales vías del país y se empezó a hacer una campaña internacional de turismo en el país.

«De más de 20.000 bandidos y por lo menos 10.000 milicianos con que contaban las Farc, el número se redujo a los 5000 fugitivos que entregó Uribe», agregó su exministro Hoyos.

Sin embargo, la discrepancia con el Gobierno del expresidente Santos es que las FARC debieron ser derrotadas por la vía militar y no haberse negociado un acuerdo de paz que terminó por fortalecerlas otorgándoles un partido político. De ahí que Uribe nunca haya estado de acuerdo con el proceso de paz.

Celebrado el acuerdo en 2016, la lucha ideológica continuó no solo en el monte, a través de las «disidencias armadas», sino que también en el Congreso, pues el acuerdo otorgó 10 curules a los altos mandos del Secretariado, dándoles voz y voto en el legislativo. En este sentido, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) —tribunal encargado de juzgar las conductas cometidas con ocasión al conflicto armado— no goza de legitimidad, para una buena parte de los colombianos.

Uribe ha propuesto que el «acuerdo se baje de la Constitución y se reforme», en el entendido que este otorga impunidad a los máximos responsables de violaciones de derechos humanos. En este caso, los exguerrilleros que hoy en día son políticos de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).

El proceso contra Uribe

El caso contra Uribe en la Corte Suprema de Justicia se convirtió en uno de los procesos judiciales más sonados en el país, pues existe una puja política, representada en sectores de izquierda, que quieren verlo preso. Luego de responder cien preguntas que lo relacionan con la presunta manipulación de testigos, quedó formalmente vinculado al proceso penal. Muchos consideran el caso como algo paradójico e injusto, pues el expresidente pasó de ser víctima a victimario.

El representante a la Cámara por el Centro Democrático, Ricardo Ferro, le dijo a PanAm Post que el expresidente ha enfrentado todas las formas de lucha del socialismo:

«Álvaro Uribe les devolvió la seguridad a los colombianos, permitió que muchos compatriotas pudieran regresar al país, y con su ejemplo y vocación de servicio se ha convertido en la gran barrera que ha impedido que el socialismo del siglo XXI se tome a Colombia. Son muchas las justas democráticas en las cuales ha salido victorioso Uribe. Sin lugar a dudas, Petro, Cepeda, Piedad, las FARC y muchos otros se han resignado a la imposibilidad de vencer a Uribe en una elección, ya que además de las virtudes mencionadas, su coherencia política, su ética, sus resultados y su capacidad de trabajo lo ponen en un nivel distinto, por no decir superior, al de sus contradictores».

Ferro agregó que aparecen otras posibilidades de ‘derrotarlo’, como, por ejemplo, intentar asesinarlo; desacreditarlo a través de montajes; infiltrarle candidatos en su equipo para que lleguen a los cargos de elección popular o sacarlo de la arena política por la vía judicial.

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