Protestas del 21E en Colombia: minoritarias y violentas

Según el Secretario de Gobierno de Bogotá, en casos donde la vida de los manifestantes y policías corran riesgo "intervendrá el Esmad como último recurso"

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La principal crítica está dirigida a López por el nuevo protocolo de utilización de la fuerza en las manifestaciones al asegurar que mientras esto se aplica los encapuchados agreden a los policías. (Twitter)

Dos meses después del paro realizado el 21 de noviembre en Colombia, y luego de las vacaciones, el autodenominado Comité del Paro Nacional convocó una nueva movilización en las calles para manifestarse en contra del Gobierno del presidente Iván Duque.

Esta nueva jornada se ha caracterizado por su bajo poder de convocatoria y porque ha sido extremadamente violenta. En Bogotá se ha vivido la mayor parte de agresiones contra la Fuerza Pública conforme a los nuevos protocolos establecidos por la nueva alcalde Claudia López.

En redes sociales circulan videos en donde se ve a miembros de la organización de jóvenes manifestantes de la Primera Línea, que cubren por completo su rostro con gafas, escudos y otros elementos de contención, mientras atacan a la fuerza disponible de la Policía Nacional.

La principal crítica está dirigida a López por el nuevo protocolo de utilización de la fuerza en las manifestaciones, pues aseguran que mientras este se aplica los encapuchados aprovechan para agredir a los policías.

Según la nueva directriz, el manejo de las manifestaciones desde este 1 de enero, fecha en que asumió la Alcaldía, se manejará así:

  • Primero: intervención inicial de las madres gestoras de paz y gestores de convivencia;
  • segundo: los órganos de control;
  • tercero: uso la fuerza disponible de la Policía (uniformados equipados con escudo, bastón y casco);
  • cuarto: el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) que controla las manifestaciones violentas solo intervendrá si fracasa el diálogo.

Sin embargo, López, quien ha apoyado el paro nacional desde mucho antes de iniciar su administración, tuvo que utilizar el Esmad el pasado 16 de enero. Y también lo ha tenido que utilizar este 21 de enero.

Otro de los hechos que expone el carácter violento y provocador de los encapuchados fue registrado en video, cuando atacaron con piedras los vehículos que se encuentran parqueados en las instalaciones de la Dirección General de la Policía Nacional en la capital colombiana.

Según el Secretario de Gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, en casos donde la vida de los manifestantes y policías corran riesgo «intervendrá el Esmad como último recurso».

El autodenominado Comité del Paro y la falta de consenso

El paro nacional del 21 de noviembre fue el punto de partida para una serie de manifestaciones que llegaron hasta diciembre, pero que se vieron interrumpidas por las vacaciones de fin de año. Pese a la falta de legitimidad, el paro continúa, y en ciudades como Bogotá, Cali, Bucaramanga, Cúcuta, Medellín, Popayán, entre otras, salieron nuevamente los manifestantes para bloquear calles y carreteras.

Las manifestaciones continúan porque no se ha llegado a un consenso con el Gobierno Duque. En este sentido, la polémica se ha intensificado a raíz de las exigencias presentadas por el Comité del Paro, que ha puesto en entredicho su legitimidad y la capacidad de seguir movilizando a personas porque son muchas las agremiaciones que participan en el Comité y quieren interponer sus intereses.

Muchos colombianos no entienden que luego de un mes de movilizaciones en las calles en 2019, de manera sorpresiva el Comité del Paro pasó de un pliego de 13 puntos de exigencias a uno de 104 y luego a uno de 134. Entre las peticiones que han generado mayor controversia están:

  • Liberación de los «presos políticos» y liberación de las personas detenidas en las protestas.
  • El replanteamiento y modificación de la doctrina militar y la política de seguridad y defensa.
  • El desmonte del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía (Esmad).
  • Derogar tratados de libre comercio (TLC).
  • No aprobar la reforma tributaria (Ley de Crecimiento).
  • Retomar la agenda firmada por el Gobierno colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Lo que argumentan los representantes sindicales y estudiantiles es que el Gobierno Duque no ha querido escuchar y/o negociar, a pesar de haberse nombrado una delegación para tal fin. Al respecto, el presidente ha señalado que la conversación nacional no es una medición de fuerzas.

El mandatario ha manifestado lo complicado que resulta discutir todos los puntos y darles soluciones, exigencias que incluso fueron aprobadas por fuera de su mandato, que cumple cerca de un año y medio. Sobre esta discusión se refirió a otra de las propuestas que pide estatizar la petrolera Ecopetrol, de economía mixta.

«Imagínese expropiarles a los cientos de miles de colombianos que tienen acciones de Ecopetrol, que invirtieron en ellas para el ahorro de sus hijos, su vejez, ¿qué sentido tiene quitarles a ellos la propiedad de esas acciones?», cuestionó Duque.

Hasta ahora el Gobierno no ha manifestado cuáles serán los puntos en los que cederá y cuáles no. Mientras tanto, la gran conversación nacional, mecanismo elaborado para resolver las exigencias de los manifestantes, sigue recibiendo peticiones, ideas y solicitudes de los colombianos. 

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