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El mito de la financiación insuficiente de la educación en Puerto Rico

Por: Frank Worley-Lopez - Ago 21, 2014, 8:53 am

English Recuerdo estar sentado en un salón de clases de química en una escuela estatal en Puerto Rico en la década de 1980, mientras el profesor decía que no había suficiente dinero para comprar equipos de laboratorio.

Tendríamos que hacer dibujos de equipos de laboratorio en nuestros cuadernos y pretender llevar a cabo los experimentos. Cuando le pregunté sobre ello más tarde, hizo alusión al hecho de que Puerto Rico no recibía tanto dinero como otras escuelas de Estados Unidos.

Me senté a reflexionar sobre esta injusticia mientras miraba por las ventanas sin vidrios de la sala de clases y daba un manotazo a un mosquito en medio de otro brote de fiebre del dengue. Un par de años más tarde, asistí a una escuela del Departamento de Defensa en la Estación Naval de Roosevelt Roads (también en Puerto Rico), y no sólo tenían el equipo de laboratorio, sino que tenían también productos químicos y estaciones de seguridad.

¿Cuán injusto podría ser Estados Unidos?

A medida que fui creciendo, escuché en un momento que el presupuesto para la educación de Puerto Rico era más grande que todo el presupuesto nacional de la vecina República Dominicana. Empecé a sospechar del asunto.

De hecho, el exsecretario de Educación, Víctor Fajardo, cumplió la mitad de una pena de prisión de 25 años y fue liberado en 2013 tras declararse culpable de facilitar la extorsión de millones de dólares para él y su partido político.

Pero esos fueron sólo unos pocos millones de dólares. ¿Por qué es que a los profesores se les paga tan poco en Puerto Rico? ¿Por qué a las aulas todavía les faltan materiales básicos? ¿Por qué están las escuelas en tan malas condiciones? ¿Es el dinero?

Echemos un vistazo.

Los Gobiernos de Estados Unidos en todos los niveles actualmente gastan alrededor de US$11.000 al año por estudiante, un montón de dinero. ¿Y Puerto Rico? Cerca de US $11.000 por estudiante al año.

Espera un momento. Eso no puede ser verdad, ¿no? Puerto Rico, dos veces tan pobre como el Estado más pobre de Estados Unidos, gasta casi la misma cantidad de dinero en la educación como el promedio estadounidense, ¿y la mancomunidad todavía no puede pagar a sus maestros más que los salarios mínimos?

El Secretario de Educación Rafael Román visitó varias escuelas durante el comienzo del curso escolar.
El secretario de Educación de Puerto Rico, Rafael Román, visita a estudiantes al inicio del año escolar 2014-2015. (DE Facebook)

Durante el año escolar 2013-2014, el presupuesto para la educación en Puerto Rico fue de US$3.600 millones —más del 12% del presupuesto total de la isla.

Este año, la isla acogió a unos 325.000 estudiantes (aproximadamente el 81%) de un total proyectado de 400.000 con inscripción anticipada. Si con 325.000 estudiantes se da un promedio de US$11.000 por estudiante, con el total de 400.000 daría alrededor de US$9.000 por estudiante.

Como nota al margen, el 97% de los directores y el 95% de los maestros se presentaron a trabajar el primer día. En 2013, los maestros de Puerto Rico ganaron un salario base de apenas US$18.000 dólares al año, o US$1.750 por mes.

Mientras que el sueldo varía, el salario promedio de los maestros en los 50 Estados es de aproximadamente US$56.000 al año. Dakota del Sur paga poco menos de US$40.000, mientras que Mississippi entrega alrededor de US$41.000.

El gobernador Alejandro García Padilla ha prometido un aumento de sueldo para los maestros, pero dice que un aumento a US$3.000 por mes —que es lo que los sindicatos están pidiendo— costaría a la isla cerca de US$1.000 millones de dólares por año.

Eso es dinero que la isla no tiene en este momento. Por esta vez, el gobernador tiene razón, pero los profesores están abandonando la isla por lugares que pagan más, al igual que otros profesionales que están cansados de lidiar con la vida en Puerto Rico y que desean no sólo más dinero, sino una vida mejor.

Entonces, ¿qué se podría hacer con el presupuesto de US$3,6 mil millones para lograr un mayor impacto en las escuelas, maestros y estudiantes? Tal vez lo primero que debemos preguntar es: ¿a dónde va todo ese dinero? O mejor aún, ¿cómo quedan paradas las escuelas privadas “caras” en la escala de costo versus servicios prestados?

Las escuelas privadas en Puerto Rico cuentan una historia diferente acerca de cuánto deben costar las cosas. En el extremo más alto se encuentra el prestigioso preuniversitario Robinson School, cuyo sitio web indica que los estudiantes de grados 11 y 12 pagan apenas US$12.000 por año en matrícula y otro par de miles en honorarios, así que dejémoslo en US$14.000 anuales.

Matrícula y cuotas en otra escuela de preparación universitaria en la comunidad de Palmas del Mar Resort cuestan menos de US$7.000 por año. Mientras tanto en Ponce, la pequeña Washburn Academy cobra sólo US$3.000 por año por estudiante, ¡incluyendo honorarios y el almuerzo!

En otras palabras, por la cantidad de dinero que Puerto Rico gasta en educación, cada estudiante debería estar en un programa de preparación universitaria, con fluidez en inglés y español y listo para salir al mundo. Donde quiera que vaya el dinero, una cosa está clara: la educación obligatoria del Gobierno ha fracasado de nuevo. Ha fracasado para los profesores, los estudiantes y la ciudadanía.

¿Qué tendría de malo la privatización de todo el sistema? ¿Los intereses privados realmente serían tan mala alternativa al sistema que tenemos ahora?

Mientras que el Gobierno mantendría cierto grado de supervisión y de autoridad regulatoria sobre las escuelas financiadas por los contribuyentes, aun gestionadas de forma privada, no hay ninguna razón por la que la isla no pudiese elevar el nivel de exigencia para que los estudiantes tengan fluidez en dos idiomas y reciban clases preparatorias para la universidad — y aún así gastar menos dinero. Incluso podrían los mejores maestros obtener aumentos en las instituciones privadas.

Podemos hacerlo mejor, y es momento de empezar.

Traducido por Rebeca Morla.