Las consecuencias de llamar “mentiroso” al presidente de Uruguay

El presidente Vázquez se pelea a los gritos con manifestantes agropecuarios. Luego le envía un mensaje al resto de la población.

10.087
Tabaré Vázquez
“Vos sos un mentiroso y tenés que retirar lo que dijiste. Yo no soy ningún mentiroso”. (OECD, Flickr)

En un hecho posiblemente sin precedentes a nivel mundial, el presidente de Uruguay –Dr. Tabaré Vázquez- se peleó a los gritos en plena vía pública con un grupo de manifestantes agropecuarios el pasado lunes.

El contexto para entender la situación:

Abrumados por el peso de los impuestos, de los combustibles (entre los más caros del mundo) y de las tarifas públicas monopólicas, y considerando que el gobierno hace oídos sordos a sus planteos, productores rurales no agremiados y apartidartios, se reunieron en el departamento de Durazno para hacer sentir su voz. Miles de personas participaron del evento, que se realizó en plenas vacaciones de verano y en el medio del campo, lo que da la pauta del malestar ciudadano existente.

A partir de entonces se les conoce como los “autoconvocados”. En las proclamas leídas en Durazno se expuso:

  • Esta movilización le dio “una cachetada a la indiferencia” gubernamental. “Estamos enfermos de hipocresía, de cinismo, envueltos en una enfermedad que se llama demagogia. Alguien tiene que cambiar esto y hoy somos todos nosotros”.
  • “Uruguay es admirado en el mundo por la reconversión energética. Exporta energía limpia. ¿Cómo puede ser que nada de esa revolución le llegue al consumidor?”
  • ¿A ustedes los tratan de oligarcas y riñón cubierto? […] Alguien tiene que desafiar esto y ese alguien somos todos nosotros dispuestos a pagar el precio que haya que pagar porque la verdad, la libertad y la honradez cuestan caras”.
  • Reducir el tamaño del estado y bajar el déficit fiscal.
  • Aprobar una ley fiscal que obligue a no gastar más de lo que se ingresa para cualquier partido que gobierne.
  • Bajar el costo de los combustibles manteniendo a paridad de importación. “Que las ineficiencias las pague quien las tenga que pagar”.
  • Bajar 15% la tarifa eléctrica.
  • A los partidos políticos de cara a las próximas elecciones: “Les exigimos a todos que presenten propuestas claras y concretas de desarrollo del país, no más eslóganes bonitos desarrollados por una empresa publicitaria”.

Como los reclamos de los autoconvocados eran compartidos por todos los sectores productivos del país, la presión popular fue tan grande, que Vázquez se vio forzado a negociar. Acordaron reunirse en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) con varios representantes del gobierno. En momentos en que esta se estaba desarrollando la reunión, Vázquez apareció de sorpresa, estuvo unos veinte minutos y se retiró.

Algunos productores estaban congregados fuera del MGAP porque habían ido a apoyar a los autoconvocados. Fue entonces que se produjo la violenta discusión entre Vázquez y algunos de ellos. Le reclamaban por el agobio estatal al sector privado. “Mentiroso” fue una de las cosas que le gritaron.

Frente a esa catalogación, Vázquez se puso como una fiera y desafió que se lo dijeran en la cara. Sonrió malévolamente cuando casi nadie se atrevió. Al colono que se atrevió, Gabriel Arrieta, lo increpó diciendo: “Vos sos un mentiroso y tenés que retirar lo que dijiste. Yo no soy ningún mentiroso”.

Veamos cuánto hay de cierto en esa aseveración:

En 2004, durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia, repetía enfáticamente que “podremos meter la pata, pero no la mano en la lata, y al que la meta, se la cortamos”, haciendo referencia a su partido político, el Frente Amplio (FA).

Desde 2005 han gobernado en forma ininterrumpida. Cada vez son más numerosas las autoridades frentistas que son investigados por la Justicia, incluso, varios han terminado en la cárcel. Sin embargo, “no se amputó ninguna mano”. Por el contrario, Vázquez y el FA han defendido a capa y espada a sus miembros de dudoso proceder y se han negado sistemáticamente a habilitar comisiones investigadoras parlamentarias.

La consultora Cifra analizó la situación previa a la elección nacional de octubre de 2014, y concluyó que el FA debió cambiar su discurso respecto a la campaña de 2009. ¿Por qué? Porque el mensaje de “un gobierno honrado, un país de primera” aún era “consistente y creíble” en 2009 (cuando José Mujica fue electo presidente) pero ya no lo era más en 2014.

Entonces, parecería que con respecto a este punto, le calza el sayo que le endilgaron las manifestantes.

En la campaña electoral de 2014, Vázquez había afirmado que “la continuidad de la política económica está garantizada y no está planificado, ni en el horizonte, ningún incremento de la carga impositiva”. Prometió no subir los impuestos ni aplicar nuevos tributos. Esto fue corroborado por Danilo Astori, quien dirige la política económic desde que gobierna el FA.

Sin embargo, tras ganar su segunda presidencia en 2015, los impuestos y tarifas públicas monopólicas no han parado de subir. Todo para tapar el brutal derroche de dineros públicos –que obviamente son extraídos de los sectores productivos- para colocar a familiares, amigos, correligionarios (muchas veces absolutamente incapaces) con sueldos sustanciosos en el Estado así como para alimentar el clientelismo y perpetuarse en el poder. Cuánta más plata entra por impuestos, más gastan sin tasa ni medida. Desde ese punto de vista, los “espacios fiscales” de Astori son famosos.

La prueba es que en 2004, el Estado uruguayo funcionaba con menos de USD 4.000 millones anuales; en el 2017, superó los USD 17.000 millones. Para colmo, el déficit fiscal no baja del 3,5% del PBI y el gasto público sigue aumentando.

Simultáneamente, empeoraron la educación y la seguridad públicas; la infraestructura vial está en estado calamitoso; no se han realizado grandes obras públicas; la grieta social se ha agigantado…

Lo que sí han hecho, fue contratar a más de 70.000 nuevos funcionarios públicos. En 2004 había 230.000; actualmente hay 300.000. Eso, sin contar a los miles que trabajan en las numerosas empresas públicas que se rigen por el derecho privado, en donde el personal es contratado “a dedo” y “se pagan sueltos dignos de un sultanato”.

Una de las cosas que más ha indignado a la población, es que UTE –la compañía monopólica estatal de energía eléctrica- ha tenido un cuantioso superávit y por consiguiente, proponía disminuir 5% las tarifas. Pero el gobierno se negó porque había que “tapar cráteres fiscales”. En consecuencia en vez de bajar, subieron 3,2%.

El fardo sobre las espaldas de los contribuyentes se acrecienta, a pesar de que el propio Astori reconoce que la carga impositiva es muy alta.

Entonces, parecería que también con respecto a este tema, le calza el sayo que le endilgaron las manifestantes.

Las consecuencias del enfrentamiento

Al día siguiente de ese bochornoso incidente, el portal web de presidencia publicó:

“El integrante de la Mesa de Colonos que acusó de mentiroso al presidente Tabaré Vázquez es el señor Gabriel Arrieta, ocupante de tierras de Colonización (INC) en Kiyú, San José. Desde 2008 tiene deudas con el INC, no ha pagado nunca por el uso de la tierra del Estado.”

Varios abogados consideran que esa información es una violación a la ley 18331. Esta norma protege los datos personales de cualquier tipo, por tratarse de un derecho humano. En este caso, claramente fueron publicados en represalia. Es un de abuso de poder y un ataque a la libertad de expresión.

Lo sucedido con Arrieta, ¿será una “mensaje” para el resto de la población? Esta última acción es mucho más grave aún que la de pelearse en la calle a los gritos o ser tildado de “mentiroso”.

Comentarios