Emplazamientos y desplantes públicos marcan el inicio de la “nueva ruta” de Guaidó

La escritora Thays Peñalver rechazó públicamente la designación de Guaidó para incorporarse a su equipo. De resto ha habido silencio

Exiliados Guaidó
Juan Guaidó planteó una «nueva ruta» tras un años y ocho meses al frente de la Presidencia Interina. (EFE)

Como la famosa canción de Shakira y Alejandro Sanz, la abogado y escritora Thays Peñalver respondió a una designación pública que le hiciera este domingo Juan Guaidó: “Te lo agradezco, pero no”. El presidente interino de Venezuela emplazó públicamente a través de su cuenta en Twitter a Peñalver para que se encargara de conformar un grupo de acercamiento con los intelectuales y las academias, en el marco de la “nueva ruta”. La respuesta fue un desplante público.

La abogada y escritora venezolana respondió en un hilo a Guaidó que rechazaba públicamente la designación, en vista de que estaba recibiendo el nombramiento de la misma manera. Visiblemente molesta por no haber sido consultada previamente en privado, le recomendó a Guaidó seguir este consejo a la hora de hacer otras designaciones.

También llama la atención que Peñalver le responde en tono muy informal que la razón de su declinación obedece al hecho de que no hay claridad en sus planteamientos. “No puedo participar en algo que desconozco”. Sin embargo, luego borró el tuit y escribió otro, mucho más moderado, en el que igual rechaza la propuesta.

Capriles busca otra ruta

Continuando con el mecanismo de los emplazamientos públicos, el excandidato presidencial, Henrique Capriles, publicó este domingo en su cuenta en Twitter un comunicado en el que muestra desconfianza en lo que se estaría planteando como la “nueva ruta”. El también exgobernador de Miranda exige “que se discuta una ruta que no sea solamente la de la abstención y la resignación”.

Capriles plantea posponer las elecciones del 6 de diciembre para el primer trimestre de 2021, si se mantiene incontrolable la situación por la pandemia. En caso contrario, “el camino al 6D se lucharía por condiciones mínimas que le permitan a los venezolanos expresarse”. También se opone a la propuesta de realizar una consulta popular alternativa para contrarrestar los comicios del régimen.

“Es un grave error pretender diseñar y convocar a una suerte de consulta ‘virtual’, con la intención de legitimar y mantener el status quo. Nuestras acciones deben ser para unificar las fuerzas y lograr ser una alternativa real al Poder que hoy controla Maduro. Porque insisto: en el poder está Maduro, usurpándolo, pero está. Y es lo que queremos que cambie”.

Cartuchos quemados

El Gobierno interino que encabeza Guaidó busca sobrevivir con la promesa de una “nueva ruta”. Tras el fracaso del mantra del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, el presidente interino busca reunificar a los sectores opositores para enfrentar la inminente pérdida del Parlamento.

Más allá de la unánime decisión de no participar en las ilegales elecciones pautadas por el régimen para el 6 de diciembre, el país exige una estrategia eficaz que supere la respuesta simbólica. El planteamiento de convocar a un mecanismo nacional e internacional de participación masiva que permita expresar la verdadera voluntad del pueblo es un cartucho ya quemado.

El más reciente experimento de este tipo ocurrió el 16 de julio de 2017, cuando la oposición organizó una consulta popular para hacer frente a la ilegítima elección de la Asamblea Nacional Constituyente. El plebiscito fue un éxito rotundo en términos de participación. Los venezolanos acudieron masivamente al llamado dentro y fuera del país.

Sin embargo, lo único que queda de esta propuesta es la fracción parlamentaria ‘16 de julio’, liderada por el partido de María Corina Machado, que proclama la defensa de los puntos acordados y apuesta por la unión con transparencia.

También como parte de este grupo, el exalcalde de Caracas, Antonio Ledezma, se ofreció para continuar la lucha por los tres puntos acordados en la ruta inicial. Además, subrayó que se requiere tener una sola estrategia, coherencia y hacer política con ética para procurar una intervención humanitaria con fuerza.

Nuevos nombres, mismo destino

La “nueva ruta” aún es un enigma. Ante el fracaso evidente de las consultas a puerta cerrada, Guaidó parece haber apostado por los emplazamientos públicos para tratar de reclutar actores que después de año y medio sigan comprometidos con su causa.

El intento de Guaidó por salvar lo que queda del Gobierno interino antes de que caduque constitucionalmente se apoya en la conformación de un nuevo equipo de coordinación con los distintos sectores.

Junto con este emplazamiento público a Thays Peñalver para coordinar a los intelectuales y las academias, el presidente interino lanzó otros nombres. El padre José Virtuoso para los sectores de la sociedad civil y Gerardo Blyde para articular los partidos políticos. La diáspora venezolana y los dirigentes en el exilio quedarán en manos del embajador Gustavo Tarre, Óscar López y David Smolansky.

El silencio parece decir mucho. Varios de los emplazados y líderes de los partidos que conforman el llamado G4 se mantiene a la expectativa sin expresar respaldo público a la llamada “nueva ruta” bien por cautela o por desconfianza.

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