Pruebas de la presencia militar cubana en las Fuerzas Armadas venezolanas

Aunque el canciller cubano negó este martes la acusación de Trump sobre la presencia de tropas de su país en Venezuela, los hechos y testimonios muestran otra cosa.

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Miembros de Avispas Negras, la principal fuerza de élite con que cuenta las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR), vinieron en septiembre de 2018 a instruir a la FANB en  ejercicios militares en la frontera con Colombia. (Twitter)

El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, no pudo soportar la contundentes declaraciones que ofreció este lunes del presidente de EE. UU., Donald Trump, en Florida sobre apoyar a Venezuela en su lucha por salir de la dictadura socialista de Nicolás Maduro, y donde lo calificó de “títere” de La Habana y acusó sobre el evidente control que la isla tiene sobre las fuerzas armadas del país suramericano.

Este martes, en una rueda de prensa, calificó de “infame” la acusación de Trump de que la isla “mantiene un ejército privado en Venezuela”. “Lo conmino a que presente evidencia. Nuestro gobierno rechaza esa calumnia en los términos más enérgicos y categóricos”, dijo Rodríguez en la cuenta Twitter de la cancillería cubana.

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Posiblemente no se puede hablar de “un ejército privado en Venezuela” como dice Rodríguez, pero sí de la presencia de efectivos militares cubanos en el país, y años de una estrecha colaboración con el objetivo de controlar las Fuerzas Armadas de Venezuela.

Una información oficiosa publicada por Foresightcuba –que se dedica a presentar estadísticas sobre la isla–, contabiliza la presencia militar de Cuba en Venezuela de la siguiente forma: 4.500 hombres de infantería cubana organizados en 8 batallones de 500 efectivos, más un batallón estacionado en Fuerte Tiuna; 2 Generales de Brigada (Herminio Hernández Rodríguez y Alejandro Ronda Marrero) (1 en Fuerte Tiuna, otro en Barquisimeto); 4 coroneles (Rodrigo Hernández Maite, Rufino Zabaleta Corvino, Jaime Freitas Sambrano y Simon Guillermo Sénior); 8 tenientes coroneles; 6 capitanes de fragata y 25 oficiales subalternos.

Esta información detalla quiénes son con nombre y apellido, sus funciones, donde se encuentran destacados, las armas que portan y que usan uniformes tipo “patriota” venezolano, con insignias y grados militares venezolanos.

De larga data

Según un artículo del periodista Leandro Dario, subeditor internacionales del Diario Perfi, publicado en febrero de 2010, ya para ese momento el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, había incorporado a militares cubanos a la Fuerzas Armadas del país con el objetivo de sumar a altos mandos de Cuba para garantizar el dominio en los cuarteles y proyectar el socialismo.

Uno de los primeros en denunciar públicamente esta movida de Chávez fue el general venezolano Antonio Rivero, actualmente exiliado en EE. UU. En abril de 2010 dijo en una entrevista a La Vanguardia que “la penetración de oficiales cubanos en el corazón de las fuerzas armadas venezolanas supone una injerencia peligrosa en áreas estratégicas, lo que les permite conocer los secretos militares del país”.

Esta intromisión de los cubanos en el mando de la FAN hizo que Rivero pidiera la baja del Ejército el 17 de marzo de 2010, y denunciara “la politización y a la pérdida de la instrucción democrática que existe en la FAN”.

Rivero reveló que los oficiales de la isla imparten, hacen el seguimiento y supervisan los “elementos doctrinales militares a niveles de comando y Estado mayor”, y además denunció que para aquel entonces los cubanos ya ordenaban y mandaban en el Comando Estratégico Operacional, en la Ingeniería Militar, en la Inteligencia, en el área de Armamento y en Comunicaciones.

Carlos A. Romero, politólogo y profesor titular en la facultad de ciencias jurídicas y políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en un papel de trabajo titulado La política exterior de la Venezuela bolivariana, publicado el 4 de julio de 2010, escribió que la agregaduría militar de Venezuela en Cuba se estableció en 2007, y desde 2009 existe la Agregaduría Militar, Naval y Aérea cubana y un Grupo de Coordinación y Enlace de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba en Venezuela, y que estaba al mando del general de brigada Frank Yánez.

El trabajo de Romero señala que hasta ese momento no había información confiable sobre la existencia de un tratado militar entre los dos países, ni tampoco alguna compra de material bélico entre ellos o de terceros países, o sobre maniobras militares conjuntas.

El especialista destaca que lo que comenzó como una misión de intercambio de personal militar se había convertido en una misión estratégica, dentro de la cual se le había dado desde el mes de enero de 2010, al Comandante de la Revolución y Ministro de Telecomunicaciones e Informática del gobierno de Cuba, Ramiro Valdés la co-coordinación del plan de racionamiento eléctrico en Venezuela. “Esto forma parte de la profundización de la cooperación entre Venezuela y Cuba que ya se ha convertido de hecho en una complementación económica y que ahora pudiera pasar a una ‘fase militar”, escribió en su papel de trabajo.

Avispas Negras y 20.000 cooperantes

Desde esos años, la participación de comandos militares cubanos en Venezuela ha sido reseñada públicamente con constantes visitas para entrenamientos, y la más reciente hecha pública fue la ocurrida en septiembre de 2018 y reseñada sin tapujos por el Comando Estratégico Operacional de las FANB.

El CEOFANB informó sobre la presencia en el país de miembros de las Avispas Negras, la principal fuerza de élite con que cuenta las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR). El objetivo eran ejercicios militares en la frontera con Colombia.

Este martes, el canciller cubano reconoció la presencia en Venezuela de más de 20.000 cooperantes cubanos, pero aclaró que todos son civiles, “el 94 % de ellos de la salud, otros en la educación; al igual que lo hacemos en 83 países del mundo”.

Pero para el general Rivero se trata más bien de 20.000 combatientes cubanos que podrían salir en defensa de la Revolución bolivariana en caso de un levantamiento militar contra el chavismo, como dijo en enero del 2015 a El Nuevo Herald.

Según dijo Rivero al diario estadounidense, tras permanecer más de 11 meses en la clandestinidad, alrededor del 20 % de los 100.000 cubanos que se encontraban para ese momento en Venezuela habían sido entrenados para la guerra, “y que están allí para velar por los intereses de La Habana en caso de que sectores de las Fuerzas Armadas Bolivarianas intenten poner fin al régimen de Nicolás Maduro”.

De hecho, existen numerosas denuncias sobre que el G2 cubano mantiene una constante y estricta vigilancia sobre los militares venezolanos, evitando cualquier crítica al régimen venezolano o posibles conspiraciones en su contra.

De hecho, según el director de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, actualmente hay 85 integrantes del mundo militar, de varios rangos, detenidos por acusaciones de este tipo.

Dos militares activos venezolanos en declaraciones exclusivas a la BBC precisaron que “el que habla mal… imagínese usted lo que le hacen”. “Existe un temor, la FAN fue penetrada por el G2 de Cuba, entonces si hablan mal, imagínense lo que le hacen. Muchos de mis compañeros están en esta situación. Vienen hacia ti a través de las familias, te dicen ‘mira tu hijo tiene malas notas’ y te asustan”, declaró uno con un servicio de 30 años que prefirió permanecer en el anonimato.

Y esta inteligencia cubana incluso monitorea movimientos militares de otros países que puedan amenazar a Venezuela.

El canciller cubano dijo ayer tener constancia de movimientos militares inusuales de EE. UU. y otros indicios que presagian una inminente intervención en Venezuela, y llamó a una “movilización internacional contra la guerra por encima de las diferencias políticas e ideológicas”.

Según denunció recientemente el Gobierno de Cuba, “se están produciendo vuelos de transporte militar estadounidense originados en instalaciones militares norteamericanas desde las cuales operan unidades de fuerzas de operaciones especiales y de infantería de marina que se utilizan para realizar acciones encubiertas (…)”, dijo EFE.

Todo esto indica la presencia de Cuba dentro de las FANB y su estrecha cooperación para mantener el control de los militares venezolanos con el fin de perpetuar al régimen venezolano en el poder. La Habana perdería mucho con la salida de Maduro, y aunque Rodríguez niegue la existencia de “un ejército privado” cubano en Venezuela, es porque no es privado, es tan notorio que no se puede tapar el sol con un dedo.

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