¿Y si mueves tus nalgas, Bachelet?

Basta leer el informe para saber lo que aportó la expresidenta de Chile: reconocimiento al régimen y rechazo a las sanciones.

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Geneva (Switzerland), 05/07/2019.- UN High Commissioner for Human Rights Chilean Michelle Bachelet talks about the situation of human rights in Venezuela. EFE/EPA/MARTIAL TREZZINI

Permitámonos un momento de irreverente honestidad: Michelle Bachelet vino a este mundo solo a estorbar.

Parece mentira que la única propuesta coherente para librarnos de su nociva presencia haya salido de la boca del afamado filósofo panameño Luis Miguel González —también conocido como Miguel Bosé—.

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Recuerdo a la perfección las risas que suscitó su comentario en los asistentes al histórico concierto en Cúcuta. Tres palabras proferidas en público lo inmortalizaron en mi corazón: «¡Mueve tus nalgas!».

La osadía del cantante fue motivo de escándalo.

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Es inconcebible que la arremetida contra Bosé lo haya obligado a pedir perdón.

¿Hoy quién exige a la Alta Comisionada que pida perdón por su conveniente incompetencia? ¿No es mayor la osadía de esta mujer al colaborar con un régimen criminal que asesina a inocentes mientras los tortura?

El informe presentado la semana pasada —que documenta lo que para todos nosotros ya era obvio— se dio muy a pesar de esa rubia dama.

Ese trabajo se lo debemos a un equipo de auténticos profesionales que dedicaron su presencia en Venezuela a hacer una labor de campo honesta y a escuchar a los que sufren de la realidad infame impuesta por el Cártel de los Soles desde Miraflores.

Basta leer el informe para saber lo que aportó Bachelet: reconocimiento al régimen y rechazo a las sanciones.

El crimen contra el capitán de fragata Rafael Acosta Arévalo ha supuesto un punto de inflexión en el proceso democrático que Juan Guaidó intenta sacar adelante a en un país que se cae a pedazos. Precedida de su indecente cinismo, la Alta Comisionada insiste en lo impensable.

“Estoy conmocionada por la presunta tortura del capitán Acosta Arévalo, y porque el trato al que fue sometido mientras estaba en custodia puede haber sido la causa de su muerte. Recuerdo a las autoridades venezolanas que son responsables de la vida, y de la integridad física y psicológica de todas las personas privadas de libertad. Urjo a las autoridades a llevar a cabo una profunda investigación, que incluya una autopsia que siga los estándares internacionales, que sea independiente y transparente. Esto es esencial para arrojar luz no solo sobre lo que ocurrió con él, sino también para facilitar que se lleve ante a la justicia a los responsables de su muerte”, dijo la expresidenta.

Bachelet sigue emitiendo declaraciones sobre el tema venezolano pensando que se trata de un país democrático con instituciones sólidas y legítimas.

La señora tuvo el descaro de pactar con Maduro la liberación de presos políticos justamente para el 5 de julio —día en que presentaría su informe en el seno de las Naciones Unidas— para así reconocer la “renovada voluntad” del “Gobierno” de colaborar en el restablecimiento de los Derechos Humanos en Venezuela.

La ceguera de la Alta Comisionada levantó las alertas incluso en un Gobierno interino que se había abstenido de comentar tanta negligencia.

Ciertamente, Michelle Bachelet debió mover sus nalgas en febrero. Pero debió moverlas para que llegara alguien con ética y un mínimo de humanidad, para dar respuesta a un pueblo que clama justicia desde la miseria.

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