Renuncia Junta Directiva de EPM por gestión de Daniel Quintero

Los miembros señalaron que las más recientes decisiones del manejo de la empresa se habrían hecho sin consultarlos previamente y pasando por el Consejo de Medellín antes que las directivas de la empresa pública.

Los miembros fueron reiterativos en que el Gobierno Corporativo de EPM se está dejando de lado bajo esta alcaldía. (Wikipedia)

En una carta dirigida al alcalde de Medellín, Daniel Quintero, los miembros de la junta directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM) comunicaron su renuncia conjunta por diferencias con el alcalde en el cambio del objeto social de EPM y la decisión de demandar a los contratistas del proyecto Hidroituango, sin que los miembros de la junta fueran previamente consultados.

La junta de EPM estaba integrada por Luis Fernando Álvarez, Jesús Aristizábal, Andrés Bernal, Oswaldo León Gómez, Javier Genaro Gutiérrez, Gabriel Ricardo Maya, Manuel Santiago Mejía y Elena Rico.

Los ocho miembros explicaron en la misiva que “al no estar de acuerdo con el actual manejo que se le viene dando a temas tan fundamentales para el presente y futuro del Grupo EPM y el reiterado desconocimiento a la Junta Directiva, nos vemos obligados a presentar nuestra renuncia como miembros de ésta”. La Carta fue remitida tras la reunión extraordinaria de la Junta Directiva este martes 11 de agosto.

Los miembros señalaron que las más recientes decisiones del manejo de la empresa se habrían hecho sin consultarlos previamente y pasando por el Consejo de Medellín antes que por las directivas de la empresa pública: “Como consta en actas, es cierto qué tanto en la comisión de empalme para el actual gobierno municipal, en el Comité de Estrategia e inversiones y en dos sesiones de Junta, el tema se presentó a título informativo sin que mediara discusión sobre este asunto, y tal como usted nos lo informó, en uso de sus facultades, decidió presentar la propuesta de acuerdo al Concejo de Medellín, sin que fuera conocida por la Junta Directiva. Sin embargo, independientemente de competencias explícitas, consideramos que un asunto relacionado con los estatutos de la empresa, debe discutirse a fondo y buscar el concurso de la Junta Directiva como máximo órgano de la entidad”.

En relación con Hidroituango la junta indicó que “sin desconocer la necesidad de desarrollar acciones legales para proteger el patrimonio de la empresa y el vencimiento de términos, también quedó claro en la reunión que la Junta Directiva de EPM no conoció ni participó en el análisis para adelantar acciones legales contra contratistas y compañías de seguro del proyecto Hidroituango; y adicionalmente no conocemos que se hayan estructurado la matriz de riesgos para estas decisiones y sus correspondientes planes de mitigación”.

Los miembros fueron reiterativos en que el Gobierno Corporativo de EPM se está dejando de lado bajo esta alcaldía, y señalaron que los esfuerzos de EPM deben encargarse en la atención de la pandemia, la terminación de los proyectos Hidroituango y Caribe Mar:

“Pero más allá de las explicaciones puntuales que se puedan dar a estos hechos, nos preocupa que no se estén observando las buenas prácticas de Gobierno Corporativo que han caracterizado al Grupo Empresarial EPM. Señor alcalde, como lo hemos recomendado reiteradamente, hacemos énfasis en que Empresas Públicas de Medellín debe enfocarse en los grandes retos que hoy enfrenta, como la terminación de Hidroituango, Caribe Mar y la atención de los efectos del COVID-19, en particular, frente a las débiles finanzas de los usuarios”, explicó la Junta en su comunicado.

Por su parte, previo a esta comunicación, el alcalde de Medellín dijo que la “estrategia jurídica de EPM en Hidroituango tiene como único propósito proteger el patrimonio público que con tanto esfuerzo construyeron nuestros abuelos. Adelante Gerente”.

Frente a la polémica el alcalde Quintero aceptó la renuncia de los miembros de la junta de EPM, les agradeció por haber sido parte de EPM, e insistió en que continuará con su estrategia que le permita a EPM «recuperar los 9,9 billones (USD $ 2 675 millones) de pesos de sobrecostos en Hidroituango».

Según el profesor, y exfuncionario de EPM, Luis Guillermo Vélez Álvares “Jamás en la historia de EPM un alcalde se había tomado esas atribuciones y no le informó a la junta. Esos miembros de la junta son personas muy prestantes y preparadas como para tomar esa decisión sin ellos”.

“La renuncia de la Junta es una reacción muy significativa contra el manejo que se le viene dando a EPM, la empresa está en una situación muy preocupante, pues el alcalde ha nombrado una serie de personas cuyo único mérito es ser amigos del alcalde, empezando por la propia gerencia”, comenta el profesor Vélez.

“Sacaron por ejemplo al gerente de la central hidroeléctrica de Caldas una persona con más de 25 años de experiencia. Y así se han desplazado personas con recorrido en la empresa por allegados del alcalde”.

Vélez es enfático en que EPM ha abandonado su estrategia de Gobierno Corporativo para alinearse con los intereses de la alcaldía de Quintero: “EPM ha definido sus estrategias corporativas con base en la plantación de sus propios expertos, y consultorías externas, ha medido que el grupo se ha hecho más complejo. A comienzos de este año EPM tenía toda su estrategia de largo plazo definida y diseñada en conjunto con una consultaría que costó más de 1 000 000 de dólares, y en quince días ésta fue desechada para alinear la estrategia de la empresa con el Plan de desarrollo de Daniel Quintero”.

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