Violentas manifestaciones sumergen a Bogotá en caos e inseguridad

Hasta el momento ha habido 90 capturas y 11 aprehensiones de menores de edad

Por los ataques a los 54 CAI de la policía, y los resultados de la violenta jornada el Ministerio de Defensa ordenó la militarización de la capital. (Twitter)

Otra violenta jornada de protestas se vivió en Colombia el pasado miércoles, dejando un saldo de 10 personas muertas y 403 heridos, 209 civiles y 194 policías. De los 209 heridos hay 66 por heridas de bala, según el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo.

Por los ataques a los 54 Comandos de Atención Inmediata (CAI) de la policía, y los resultados de la violenta jornada el Ministerio de Defensa ordenó la militarización de Bogotá. Cerca de 850 uniformados serán trasladados de otras zonas del país a la capital para apoyar al cuerpo de policía de Bogotá junto con 300 soldados de la Brigada 13 del Ejército Nacional. El ministro afirmó que los ataques a los CAI fue un acto «sistemático y organizado».

Los daños materiales de las jornadas de protesta ascienden a 60 instalaciones de policía afectadas, 91 vehículos —entre los que se encuentran 33 buses del Transmilenio afectados y 8 quemados, 44 buses del SITP afectados y 5 incendiados, y un vehículo particular—, 25 motocicletas de la policía destruidos, 22 vehículos de la institución con daños, 5 entidades bancarias saqueada, tres comercios y un semáforo destruido.

Hasta el momento ha habido 90 capturas y 11 aprehensiones de menores de edad. Según el ministro, «Se han conducido 156 personas para su protección y se han impuesto 469 comparendos por violación al Código Nacional de Convivencia».

Además, el ministro indicó que debido a los asesinatos de 8 jóvenes, que tuvieron lugar en la capital, a causa de la violencia que se generó durante las protestas, el Gobierno estaría ofreciendo una recompensa de hasta 50 millones de pesos, «por información que conduzca a la captura de los autores de los homicidios, así como por los responsables de los hechos de vandalismo».

Han circulado denuncias preocupantes de comportamientos irregulares por parte de miembros de la Policía, entre ellas una proveniente del Barrio San Cristóbal en Bogotá, donde se ve a unos agentes al lado de unos encapuchados disparando armas de fuego desde una esquina.

Por parte de los manifestantes también hay múltiples denuncias de incendio y destrucción al patrimonio público, en especial en contra las estaciones de policía, Transmilenio y SITP. En un vídeo capturado por El Expediente se ve a unos encapuchados con material inflamable intentando prenderle fuego a una estación del Transmilenio en la autopista sur.

Pero lo más grave de todo es que aparentemente bandas delincuenciales en el sur de Bogotá estarían aprovechando la conmoción para robar a vehículos transeúntes que pasan por la zona, usando piedras, objetos contundentes y hasta armas de fuego como objetos de intimidación.

Bogotá no ha sido el único epicentro de protestas en el país. En Cali, Medellín, Barranquilla, Manizales y Tunja se presentaron fuertes protestas que terminaron con el ataque a varios CAI. En Medellín los enfrentamientos se concentraron en el centro de la ciudad y afectaron a varios comercios de la zona que tuvieron que cerrar por los disturbios.

Muchas dudas deja la jornada sobre el problema de seguridad que afronta el país. En primer lugar, algunos uniformados han accionado sus armas de fuego de manera irregular, por no decir delictiva, la justicia debe investigar estos procedimientos, suspender a los uniformados responsables y llevarlos a instancias penales en caso de que se les compruebe un delito.

Pero más importante aún es que el ataque simultáneo a los 54 CAI en Bogotá no fue fortuito. Fue convocado. Muy seguramente el asesinato de Javier Ordóñez sirvió como catalizador para que grupos radicales de «universitarios» como el JM19 pudieron aprovechar y camuflarse entre las grandes multitudes, convocadas por el propio Gustavo Petro, y mientras la Fuerza Pública estaba ocupada con la turba escabullirse y destruir las instalaciones de policía. Una manifestación en frente de un CAI es una muestra espontanea de indignación, traer pimpinas, bidones de gasolina y cócteles molotov para prenderle fuego no. ¿Por qué la fuerza pública se vio abrumada de esa manera en Bogotá? ¿Cómo es posible que 14 CAIs hayan terminado incinerados? ¿Qué está sucediendo en Bogotá?

 

 

 

 

 

 

 

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento