Cuidemos a Medellín

El alcalde Daniel Quintero hizo una declaración manifiesta de simpatía con una dictadura

319
El alcalde no es respetuoso de las autoridades competentes y de los conductos legales. (Efe)

El fin de semana pasado nos enteramos que el alcalde de la ciudad, Daniel Quintero, radicó el 15 de julio pasado ante la Embajada de Cuba una solicitud de cooperación mediante la que pedía ayuda con una brigada médica «con la capacidad de atender 600 unidades de cuidados intensivos».

Varios aspectos en la actuación del alcalde que nos invitan a estar alertas y a cuidar a nuestra ciudad.

El alcalde no es respetuoso de las autoridades competentes y de los conductos legales. Ya el Ministerio de Relaciones Exteriores, en cabeza de la canciller Claudia Blum, se pronunció y señaló de manera enfática que «estas solicitudes deben ser articuladas y formalizadas utilizando los canales diplomáticos a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y en el marco de los convenios de cooperación existentes con los otros países».

Quintero actuó de espaldas a la ciudadanía y a las asociaciones médicas, pues radicó las cartas de solicitud de cooperación médica no solo ante la Embajada de Cuba, sino ante otros países sin hacerlo de público conocimiento y consultarlo con las mencionadas agremiaciones médicas.

La transparencia y el diálogo permanente son valores que deben regir el actuar de las autoridades públicas; de ello da cuenta el comunicado de ese mismo día de la Junta Directiva de la Sociedad Antioqueña de Anestesiología y Reanimación en el que manifestaron haber realizado un llamado reiterado a la Secretaría de Salud de la ciudad para brindar apoyo en la estructuración de planes de gestión del recurso humano, sin recibir una debida respuesta. Además expresaron su preocupación por el ofrecimiento del alcalde al personal extranjero de muchas garantías de las que carece el personal médico local, a quien solicitaron priorizar.

El alcalde no trabaja en equipo ni con los médicos, ni con la ciudadanía; prioriza su ego. Cuando Medellín se destacaba por los bajos contagios de COVID-19 se dedicó a figurar en la prensa nacional e internacional destacando su plataforma “Medellín Me Cuida” y su iniciativa de preparar con antelación a la ciudad para la pandemia. Si escuchan o leen las entrevistas, no mencionaba la cultura ciudadana del autocuidado, hija de la Cultura Metro y que considero fue fundamental para los resultados de los primeros meses.

El mandatario local publicó como justificación a su iniciativa de pedir ayuda extranjera un artículo del diario británico The Guardian, señalando en su trino que «Alemania, el país con el mejor sistema de salud del mundo, llamó a médicos de otros países para enfrentar el pico de la pandemia». Si leen el mencionado artículo, podrán advertir que hace referencia a una región de Alemania en la que convocaron a médicos Sirios que están refugiados en ese país, para cooperar en la atención de la emergencia. En Alemania no hicieron un llamado a médicos de otros países y menos aún a médicos cubanos. Parece que el alcalde asume que los ciudadanos de la Medellín que gobierna no leemos.

Quintero hizo una declaración manifiesta de simpatía con una dictadura. Como lo han expresado distintos Gobiernos, autoridades y analistas de diversas ideologías políticas, los médicos cubanos son explotados laboralmente por la dictadura que gobierna la isla; una explotación que se puede considerar como un tipo de esclavitud en tiempos modernos, pues casi la totalidad del dinero recaudado por sus labores médicas (alrededor del 90 %) queda en manos del régimen.

Además, dan cuenta de su falta de preparación y conocimiento las experiencias que han tenido con esas misiones médicas en otros países como Italia, Bolivia y Uruguay. En este último y como lo informó el diario El País de Uruguay el 8 de diciembre de 2019, «la Cátedra de Oftalmología les tomó la prueba y concluyó que ninguno tenía los conocimientos suficientes para ejercer en Uruguay».

Tal vez lo más preocupante, es el talante político de algunos de los miembros de esas misiones que llegan a otros países con el fin de realizar proselitismo y engendrar la semilla del socialismo que extingue las libertades ciudadanas. Ya lo advertía Andrés Oppenheimer en una columna de opinión en El Colombiano titulada Disparatado plan argentino con médicos y en la que manifestaba que «en materia de la atención médica pública, muchos de los llamados médicos cubanos que la isla envía al extranjero son enfermeros, o trabajadores de otros rubros, o agentes de seguridad. Cuando Bolivia expulsó recientemente a sus 702 médicos cubanos, el ministro de Salud boliviano reveló que solo 205 de ellos eran profesionales de la salud».

El domingo pasado, como símbolo de amor y compromiso con nuestra ciudad realizamos una grandiosa labor de control ciudadano que evitó la llegada de los médicos cubanos. Los invito para que continuemos vigilantes y atentos. No existe la falsa dicotomía entre amigos y enemigos de la vida que pretende crear el alcalde. Todo lo contrario; quienes rechazamos la presencia de los médicos cubanos, defendemos la vida y la libertad. Cuidemos a Medellín.

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento

Boletín electrónico

¡Recibe lo último de PanAm Post por correo electrónico!

Nunca compartiremos tu correo electrónico con nadie.