Evo Morales pide investigar actos de Odebrecht (en gobiernos anteriores)

Oposición aplaude decisión del Gobierno, pero exige transparencia sin selectividad.

188
“Todo eso debe ser investigado por Bolivia y no selectivamente como hacen siempre de investigar a alguien de un Gobierno anterior y exonerar a los suyos”: Jorge Quiroga. (Fotomontaje PanAm Post)

Hace más de un año que iniciaron las investigaciones sobre la enorme trama de corrupción sobre la constructora brasileña Odebrecht. Más de una decena de países se ha visto involucrada en la red de sobornos más grande de Latinoamérica, sin embargo, en Bolivia imperaba el silencio, el país había logrado permanecer inmune.

No fue sino hasta el pasado lunes 2 de abril que el presidente Evo Morales anunció que iniciaría una “profunda” pesquisa para determinar si han habido o no implicados en este caso.

Según explicó el mandatario durante una rueda de prensa, la decisión se produjo tras conocerse un documento que revela el pago de dos presuntas comisiones de la compañía brasileña a la gerencia general de un organismo estatal para favorecer la aprobación de la construcción de la carretera Roboré-El Carmen.

De acuerdo con las primeras informaciones del caso surgidas desde Brasil, las dos administraciones previas a Evo Morales de Carlos Mesa Gisbert (2003-2005) y Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006) presuntamente habrían recibido los sobornos por parte de la constructora.

Oposición pide investigación transparente sin selectividad

A pesar de haberles extrañado el repentino interés del Gobierno por investigar las presuntas coimas de la constructora brasileña, la oposición boliviana saludó la decisión de investigar el caso que ha comprometido a diversos gobiernos de la región.

Sin embargo, los senadores opositores señalaron que las indagaciones no deben limitarse solo a los pagos de Odebrecht, sino a todo el escándalo de Lava Jato, que incluye a las empresas Andrade Gutiérrez, Camargo Correa, Queiroz Galvao, OAS y Odebrecht, todas involucradas en el escándalo de corrupción en el que participaron siete proyectos de Bolivia.

“Todo eso debe ser investigado por Bolivia y no selectivamente como hacen siempre de investigar a alguien de un Gobierno anterior y exonerar a los suyos”, señalo el expresidente Jorge Quiroga, aunque ya Evo Morales dijo que su Gobierno “no está implicado” y afirmó que los investigados serán “exautoridades” del país.

Inclusive los presuntamente involucrados Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez Veltzé manifestaron apoyar la investigación “para establecer la verdad sobre supuestas actividades ilícitas”.

“Queda claro que en mi Gobierno se inició la adjudicación y la firma de contratos correspondientes para la ejecución de los tramos señalados (…) Respaldo plenamente la decisión de llevar adelante una amplia y profunda investigación sobre este tema por las instancias jurisdiccionales que correspondan”, escribió por su parte el exmandatario Mesa en el sitio web.

Para garantizar un nivel de confiabilidad en el proceso, la comisión opositora solicitó que la comisión mixta de investigación debería estar conformada por el 50 % del oficialismo y el otro 50 % por la oposición.

“En el marco de los principios de transparencia, pluralidad y pluralismo político, igualdad de participación, democracia representativa, y representación política, que dicha comisión sea conformada por una representación del 50 % del oficialismo y el otro 50 % por la oposición”, señala la nota enviada al presidente de la Asamblea Legislativa, Álvaro García Linera.

Investigación de Odebrecht, una estrategia de Evo Morales para ser reelegido

Según comento al diario El Colombiano el politólogo, docente y exvicepresidente de la Asamblea Constituyente de Bolivia, Jorge Lazarte, abrir esta investigación no es más que una estrategia política que busca “debilitar y fracturar” a las fuerzas opositoras.

“Evo sabe que le conviene políticamente poner al país a hablar del tema, ya que se trata de líderes de bancadas que hoy están en la oposición. No hay duda de que en los últimos 12 años también ha habido casos de corrupción frente a los que imperó el silencio. Pero es claro que eso no quita la necesidad de investigar lo de Odebrecht y que con ello Morales busca, a la vez, debilitar y fracturar aún más a las fuerzas opositoras”, señaló el experto.

Por su parte, el también politólogo y docente de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, Carlos Cordero, opinó que todo es parte de una estrategia con miras a las elecciones presidenciales de 2019.

“Los votos no son suficientes para desplazar a los partidos rivales en la pugna por el poder, pero los vínculos con actos de corrupción pueden provocar rupturas relevantes en los liderazgos. En el caso de Bolivia, Morales no solo está utilizando ese descrédito que podrían tener sus rivales con fines electorales, sino tomando previsiones para evitar posibles escándalos que podrían afectarlo”, explicó.

Comentarios