CPDH confirma la muerte de 63 nicaragüenses en el marco de las protestas

"Lo que se dio es una masacre contra los estudiantes, contra el pueblo de Nicaragua"

439
“Es esencial que todas las alegaciones de uso excesivo de la fuerza por la Policía y otros cuerpos de seguridad sean investigadas”.(Twitter)

Las masivas protestas en contra del régimen dictatorial de Nicaragua continúan, y con ello, aumenta el número de heridos y fallecidos. De acuerdo a la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), ya han muerto 63 personas en el marco de las manifestaciones y hay al menos 15 desaparecidos.

“Lo que se dio es una masacre contra los estudiantes, contra el pueblo de Nicaragua”, comentó Marcos Carmona, dirigente de la CPDH.

El pueblo nicaragüense ha salido a protestar consecutivamente desde el pasado 18 de abril; lo que había iniciado como simples manifestaciones en contra de reformas del Seguro Social, fue tomando fuerzas a medida que el gobierno intensificaba sus métodos represivos.

Al igual que sucedió hace un año en Venezuela, el régimen de Ortega ha optado por violar los derechos humanos de sus ciudadanos utilizando policías y militares para implementar fuerza indebida contra los manifestantes, y los ciudadanos cansados de los métodos violentos del gobierno han decidido continuar en la lucha de sus derechos.

Aunque el Gobierno no se ha hecho responsables de las muertes, el Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ya ha denunciado que ha habido “asesinatos no justificados” y solicitaron a las autoridades del país una investigación rápida y profunda de las muertes.

“Es esencial que todas las alegaciones de uso excesivo de la fuerza por la Policía y otros cuerpos de seguridad sean investigadas efectivamente y que todos los responsables asuman sus responsabilidades”, comentó la portavoz de la Oficina, Elizabeth Throssell, el problema (según explicó en el pasado la opositora, Suyén Barahona) es que en Nicaragua no hay separación de poderes y es el mismo Estado el que controla cómo se lleva la “justicia” en ese país.

Excepto por las diferencias macroeconómicas que aún hay entre Venezuela y Nicaragua, ambos países conservan muchas semejanzas: Ortega parece estar siguiendo los mismos pasos de la dictadura, desde la censura de medios y presos políticos, hasta la línea populista y los fraudes electorales.

Ahora, incluso se pretende instalar un diálogo para parar la ola de violencia. Cabe recordar que en Venezuela ya se han tratado de instalar cuatro procesos de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana y hasta ahora el único beneficiado ha sido el régimen dictatorial, el cual solo ganó más tiempo para terminar de implantar su dictadura y consiguió aplacar las protestas multitudinarias que servían para presionar a Nicolás Maduro y para el reconocimiento internacional de la gravedad que atravesaba el país.

“Ahorita no hay condiciones para dialogar con una persona que está actuando de manera dictatorial y desquiciada, sale a dar un discurso de amor, paz y reconciliación y horas después manda a matar a más jóvenes. No hay condiciones, yo creo que la protesta se tiene que mantener porque con este tipo de régimen si uno dialoga sin condiciones como pasó en el caso de Venezuela, solo se le da oxígeno al dictador y corta la oportunidad de que la gente se manifieste”, comentó a PanAm Post el secretario de organización del movimiento Unidad de la Gente en Nicaragua , Darwin Jirón.

Comentarios