En Río de Janeiro hay un herido por arma de fuego cada 6 horas

En menos de cinco meses ya van cuatro niños asesinados y 15 heridos, todos víctimas de la guerra contra el narcotráfico.

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Brasil, uno de los países con la peor tasa de homicidios de la región, con 27,8 muertos por cada 100.000 habitantes. (Wikimedia).

Un nuevo balance publicado el pasado miércoles 16 de mayo por “Fuego Cruzado”, la aplicación para celular diseñada por la ONG Amnistía Internacional sobre la violencia en Río de Janeiro (Brasil), reveló que van al menos 521 personas heridas con armas de fuego en lo que va corrido de este año, lo que equivale a una persona baleada cada seis horas.

Desde hace ya tres meses que el presidente de la nación, Michel Temer, ha tratado de poner orden en la ciudad y reducir la violencia dejando el control del problema a las Fuerzas Armadas, pero a pesar de los esfuerzos la violencia parece no disminuir.

Una de las últimas víctimas fue un bebé de apenas seis meses, que murió por el impacto de una bala perdida mientras se encontraba en los brazos de su madre dentro de una escuela esperando a que el otro hijo de la familia saliera de clases.

En poco menos de cinco meses cuatro niños han muerto y 15 has sido heridos, todos víctimas de la guerra contra el narcotráfico.

El coronel Roberto Itamar, portavoz del Gabinete de Intervención Federal, anunció que una de las próximas acciones que se tomarán para reducir la violencia será el aumento de la presencia de efectivos en la calle, repartiendo a más de 1.300 efectivos y unos 580 vehículos de las distintas fuerzas públicas; pero hay otra estadística que preocupa al Gobierno, cerca de 20 policías ya han muerto en estos últimos cinco meses.

Las cifras que han dejado las llamadas  “guerras urbanas”  son alarmantes, y el conflicto representa una prioridad para el Gobierno.

En el último trimestre, desde que las Fuerzas Armadas asumieron manejar la situación, se han registrado más de 2.300 tiroteos, lo que implica unos 20 casos diarios. Y aunque los heridos han disminuido, el número de muertos continúa en aumento.

En el 2017 la violencia causó la muerte de 6.731 personas, entre ellas 100 policías y diez niños. Los datos compilados por la aplicación de la ONG solo evidencian los pocos avances conseguidos tras el decreto.

Sin embargo, Itamar explicó que estos tres meses de intervención han permitido hacer un diágnostico de la situación, reorganizar la estructura de seguridad pública, entre otros aspectos necesarios para dar fin a la crisis, por lo que se espera que este sea e principio del fin de la guerra en las favelas.

El general Sérgio Etchegoyen, ministro del Gabinete de Seguridad Institucional de la Presidencia de Brasil, explicó que el modelo de intervención militar aplicado en Río de Janeiro es una medida necesaria para combatir al crimen organizado y reducir los homicidios, y aseguró que en conjunto se han establecido conexiones con los países vecinos para sumar esfuerzos contra el tráfico de drogas y armas.

“Buscamos cooperación con los países vecinos definiendo protocolos de actuación y metas para cohibir los crímenes transnacionales”, dijo resaltando que ya han habido avances en la materia, en especial con Argentina.

“El trabajo se realiza a través del intercambio de información en tiempo real, para que los gobiernos puedan actuar más rápido que las organizaciones criminales”, añadió.

Por ahora, Brasil es uno de los países con la peor tasa de homicidios de la región con 27,8 muertos por cada 100.000 habitantes, solo ubicándose por detrás de El Salvador (con 60 muertos por cada 100.000 habitantes), Venezuela (con 53,7) y Honduras (con 42,8).

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