Maduro ofrece la sangre de su gente para defender soberanía de Nicaragua

En nombre del régimen venezolano, el canciller Jorge Arreaza aseguró que su país está dispuesto a ofrendar su sangre para defender la soberanía e independencia de Nicaragua.

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“Sepa Ortega, que si el pueblo bolivariano, tuviésemos que venir a Nicaragua, a defender la soberanía y la independencia nicaragüense, a ofrendar nuestra sangre por Nicaragua, nos iríamos como Sandino, a la montaña de la Nueva Segovia”. (Fotomontaje PanAm Post)

Mientras la mayoría de los países de la región condenan las terribles violaciones a los derechos humanos realizadas por Daniel Ortega y sus fueras de choque, y tratan de encontrar una solución pacífica a la crisis que atraviesa ese país, el régimen venezolano ofrece más sangre en “defensa de la soberanía” del país centroamericano.

A pesar de que la soberanía de una nación debería regirse por la voluntad de sus ciudadanos, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, dijo que estaba dispuesto a enviar gente al país centroamericano para evitar el golpe de Estado que, según él, trata de llevarse a cabo en contra de Ortega.

“Sepa, presidente Daniel Ortega, que si el pueblo bolivariano, los revolucionarios de Venezuela, tuviésemos que venir a Nicaragua, a defender la soberanía y la independencia nicaragüense, a ofrendar nuestra sangre por Nicaragua, nos iríamos como Sandino, a la montaña de la Nueva Segovia”, aseveró, llevando el amiguismo entre Venezuela y Nicaragua a otro nivel.

El ofrecimiento del canciller venezolano durante un evento oficialista que se llevaba a cabo en Nicaragua, por el aniversario 39 de la revolución que derrocó al dictador Anastasio Somoza Debayle en 1979, llega en momentos en que la población nicaragüense ha decidido alzar su voz y llevar a cabo una ola de protestas antigubernamentales para pedir justicia y la libertad en su país.

Los ciudadanos ya llevan tres meses de manifestaciones, pero la desesperación del régimen de Ortega por mantenerse en el poder lo ha llevado a comandar una cruenta represión que ha cobrado la vida de más de 350 personas (la mayoría de ellos, jóvenes manifestantes).

Ya en Nicaragua se rumoraba sobre la supuesta presencia de militares venezolanos y cubanos que acompañaban a las fuerzas de choque de Ortega para atacar a la población, y ahora que Arreaza ha dado estas declaraciones y que ha demostrado publicamente su diposición injerencista, no parece muy alocado pensar que ambas naciones podrían haber estado colaborando para mantener a Ortega en el poder.

Daniel Ortega agradecido por ofrecimiento de Venezuela

Tras las declaraciones de Arreaza, el presidente de Nicaragua se mostró complacido y agradeció “el mensaje que ha traído el canciller de la hermana República de Venezuela”.

“Un canciller muy joven, y que nos ha hablado con el corazón, cuando habla de la disposición de los venezolanos de acompañar nuestras batallas”, afirmó.

Es necesario recordar que Venezuela pasó por una ola de protestas antigubernamentales similar el pasado año (2017) y para entonces, el dictador del país suramericano utilizó las mismas estrategias represivas en contra de su pueblo que hoy utiliza Ortega.

Similutudes entre ambos regímenes

Ambos regímenes defensores del socialismo del siglo XXI han demostrado seguir un patrón similar durante su estancia en el poder; sin embargo, se han hecho más evidente sus similitudes durante las etapas de crisis en que la población ha tratado de pedir un cambio de administración.

Tanto Ortega como Maduro han utilizado fuerzas paramilitares para asesinar a los manifestantes y aseguran que no están bajo su control; no obstante, utilizan armamentos y otros instrumentos de la seguridad del Estado para agredir a la oposición.

Asimismo, los dos han utilizado el mismo discurso sobre un supuesto plan golpista orquestado por la oposición y financiado por Estados Unidos.

Óscar Vargas, sociólogo nicaragüense, estima que, como hizo Maduro, la administración de Nicaragua, al igual que la de Venezuela ha apostado por un “desgaste” de la sociedad civil. Otra similitud es la del uso del diálogo como una herramienta para ganar tiempo frente a la crisis.

Los regímenes de Nicaragua y Venezuela han pasado por encima del pueblo con tal de perpetuarse en el poder, pero cada día sus acciones son más evidentes para el resto del mundo, y la presión internacional aumenta para que dejen de violarse las libertades básicas y los derechos humanos.

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