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De cómo los correístas buscan perpetuarse en el poder en Ecuador

Por: Leonard Quinde Allieri - @LeoQALib - Feb 26, 2016, 9:27 am
La abogada Pamela Aguirre posiblemente lo que esté defendiendo es su bolsillo. (
La abogada Pamela Aguirre posiblemente lo que esté defendiendo es su bolsillo. (La República)

En Ecuador, la abogada Pamela Aguirre, en conjunto con el colectivo denominado “Rafael contigo siempre”, ha iniciado un proceso encaminado a derogar una disposición constitucional que impide al actual presidente del Ecuador, Rafael Correa, presentarse a las elecciones de 2017.

Pamela Aguirre fue asesora del asambleísta del oficialismo Juan Carlos Cassinelli en la Comisión Ocasional que tramitó las enmiendas propuestas por Alianza PAIS. Hasta enero de 2016, que es la fecha máxima donde se muestran los registros de transparencia, trabaja como asesora del asambleísta Édgar Córdova Encalada, quien es asambleísta de Alianza País, partido de Rafael Correa, por la provincia de El Oro.

Aguirre, según las actas de transparencia, gana alrededor de USD $32.500 anuales —aproximadamente $2.700 por mes—, nada mal considerando el salario que podría ganar trabajando en el sector privado, peor aún en esta época de crisis en la que nos encontramos y de la que nos resulta complicado salir por la falta de previsión y despilfarro del Gobierno actual.

Veo dos problemas en la postura de la abogada Aguirre. Primero, ella no se decide todavía en qué es lo que está defendiendo —lo cual es muy grave cuando se lucha por una causa-. A veces pareciera que habla del sistema y otras veces parece que habla sólo como representante del Gobierno, específicamente. Segundo, sostiene que negar la reelección indefinida es violar la libertad de un ciudadano/presidente [Rafael Correa] de postularse cuantas veces quiera y que se lo está discriminando por el cargo que ostenta.

Vamos con el primer punto. Si está defendiendo al individuo representante del sistema y no al sistema en sí, existe un gravísimo problema, y es que entonces está defendiendo un sistema inservible. Cuando un sistema estatal depende solamente de un “iluminado”, es decir, que sólo un erudito o genio puede controlarlo y hacerlo funcionar, incluso después de que lleva casi una década en el poder, entonces ese sistema está destinado al fracaso.

Y si está defendiendo al sistema y no al individuo, entonces no necesita que el actual Presidente sea reelegido, sólo que alguien con su misma ideología y de su mismo partido se presente. Si la gente está contenta con el funcionamiento sistema actual, los escogerá alegremente y este perdurará en el tiempo. Por ende, en cualquiera de los casos, su petición no tiene sentido alguno.

Ahora hay que desmitificar el segundo problema de la postura de la abogada Aguirre. Si existe la alternancia en el poder es por varias y sencillas razones, y más aún de la forma en la que están diseñadas nuestras instituciones. En Ecuador, el Presidente no es sólo representante de los ecuatorianos, sino que es “jefe” de todos los organismos del Estado.
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Por tanto, no se puede confiar en un sistema donde el Ejecutivo tiene a miembros o exmiembros de su partido político formando parte de la institución que se supone debe fiscalizar en las elecciones. Esto es algo que sin duda ponen en gravísimo riesgo los votos y la decisión real del pueblo, lo cual en una verdadera democracia es inaplicable. La institucionalidad y la división de poderes es muy importante para evitar los abusos, la corrupción, el despilfarro, las injusticias, entre otras cosas que de una u otra manera los ecuatorianos sentimos que han ocurrido en nuestro país.

Es decir, la alternancia sirve para evitar la acumulación de poder por parte del Ejecutivo, además porque el Gobierno aprovecha los recursos de los ecuatorianos para hacerse publicidad cada día del año y de esta forma vive en constante campaña, lo cual es una ventaja y un privilegio con el que no cuentan los otros candidatos, ni ningún otro ecuatoriano que quiera llegar a la presidencia. Por ende, lo realmente injusto, inmoral y antidemocrático es la reelección indefinida que propone.

No estamos quitándole la libertad al Presidente; estamos quitándole los privilegios que le ha dado su cargo durante una década. Es momento de que otros individuos —incluso del partido al que él representa— tengan la oportunidad que él tuvo y que no supo aprovechar a cabalidad.

Entiendo la postura de la abogada Aguirre, porque ganando cerca de $3,000 mensuales pocas ganas tiene de que se vaya el Presidente y que el sistema caiga con él. Ella no está defendiendo el sistema, porque como lo expliqué anteriormente, eso no tiene ningún sentido abogando por una reelección indefinida. Aguirre está defendiendo su bolsillo y es algo que todos podemos entender, pero no apoyar.

En algo que podría estar efectivamente de acuerdo con ella es que los jóvenes somos el presente de la patria y que debemos luchar por nuestros ideales. De hecho también aliento a los jóvenes a cada vez ser más activos en la vida política y social de nuestro país; que luchen por construir juntos un Ecuador mejor, pero hay que tener claro que esto no depende de un “mesías” o de un “iluminado” que nos gobierne; depende de nuestras acciones e ideas como individuos.

Los países se construyen de abajo hacia arriba. Nadie puede diseñar o moldear una sociedad a su antojo, ese trabajo solo se puede hacer cambiando cada uno de nosotros hacia lo que esperamos que también sean los demás. Debe ser una batalla de ideas, mas no de fuerza.

Leonard Quinde Allieri Leonard Quinde Allieri

Leonard Quinde Allieri es graduado de Ingeniería Industrial y estudiante de Ingeniería Agrícola. Es miembro de Estudiantes Por La Libertad Ecuador, Jóvenes CREO y Movimiento Libertario del Ecuador. Síguelo en @LeoQALib.