Guatemala: solidaridad privada en medio de la adversidad

Un fotógrafo y escritor enfocado en Derechos Humanos recaudó miles de dólares para ayuda directa a los damnificados del Volcán de Fuego

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Damnificados del Volcán de Fuego que hizo erupción en Guatemala huyen en medio de las cenizas hacia un refugio. (Ben Powless)

Cruje el Volcán de Fuego en Guatemala, que se ha llevado decenas de vidas. En medio del horror del desastre natural, surge la esperanza. Un turista que estuvo en la zona de la erupción empezó a recaudar fondos, y en cuestión de horas recibió miles de dólares.

Originalmente planteó como objetivo recaudar USD $1.000. Pero en cuestión de dos días, superó el reto multiplicado por 62. Eso hasta el momento, porque cada vez que ingresamos al sitio, la cifra aumenta.

A través de la página Go Fund Me, que permite a los usuarios recaudar fondos para causas solidarias, Ben Powless, fotógrafo y escritor canadiense que trabaja en causas de Derechos Humanos, está ayudando a los guatemaltecos damnificados.

 

Paramédicos y rescatistas en el regugio planificando estrategias para tratar a los damnificados. (Ben Powless)

Recientemente viajó a Honduras para hacer cobertura de la situación de los presos políticos allí. Decidió, después de eso, tomar lo que -pensó-, sería un viaje relajante a Guatemala.

Mientras estuvo en Lago Atitlan, cuenta que “escuchamos lo que pensamos que era como un cañón en el cielo, un gran “bum”.

Dice que “en el momento le pregunté a mi amigo, ¿qué fue eso? ¿Hay cañones por aquí? Sabía que era mucho más ruidoso que un arma, o incluso fuegos artificiales. Pero finalmente lo descartamos y nos fuimos.
Luego, unas horas después, descubrimos que el volcán había comenzado a hacer erupción, y que era peor de lo que nadie había imaginado. Asombroso”.

“Así que llegamos a una pequeña ciudad llamada Totonicapán y comenzamos a ponernos a trabajar, después de enterarnos de lo que estaba sucediendo”, explica.

Luego de navegar en Internet y al ver que ya había varias iniciativas, decidió usar Facebook y Twitter para que los fondos lleguen directamente a los grupos locales.

La noche que comenzaron, pensó que recaudarían unos cientos de dólares para comprar algunos artículos y enviarlos directamente a las víctimas.

“Al despertar esta mañana, la cantidad recaudada fue de más de $ 5.000, ¡mucho más de lo que esperaba!”, exclama.

“Así que decidimos que necesitábamos recurrir a una organización local por razones de transparencia; también, en términos prácticos, sería imposible comprar bienes por valor de $ 5.000 (o ahora más de $ 62.000) en una sola tienda, mucho menos en un solo camión”, indica.

“Entonces nos reunimos con la cooperativa local que estaba ayudando a organizar el ‘centro de acopio’ aquí y que también era parte del movimiento de recaudación de fondos de la cooperativa nacional, y acordaron que sería bueno mover los fondos. A través de ahí estamos trabajando ahora”, agrega.

“Pero lo sorprendente es que cada vez que revisamos el sitio web, la cantidad recaudada sube y sube. No tengo idea de cuánto podremos recaudar en última instancia, pero es algo que te hace feliz que la humanidad vea a personas donando de todo el mundo después de una tragedia tan horrible”, concluye.

En el refugio de Alotenango, hay 220 desplazados y suministros para sus cuidados, al igual que abastecimiento para los socorristas. (Ben Powless)

Desde redes sociales reportó que en Alotenango, donde cientos de personas buscan refugio del volcán, el director del equipo de rescate local confirmó sus peores temores, “cientos de personas desaparecidas de la comunidad de Los Lotes. El suelo está demasiado caliente para que entren los socorristas. Otros nos dijeron que había 700 desaparecidos. Algunos piensan que son muchos más. Dos de sus socorristas también están desaparecidos”.

En el refugio de Alotenango documentó a 220 personas desplazadas por el Volcán de Fuego.

Lorena Cabnal realiza una ceremonia en honor a los fallecidos y pidiendo protección para los desaparecidos, rodeada de cartas de los seres queridos. (Ben Powless)

Mientras tanto, en el parque central, alrededor de un sitio ceremonial maya, los sobrevivientes colocan cartas a sus seres queridos que están todavía desaparecidos y rezan por quienes ya fueron declarados fallecidos.

Finalmente, Powless indica que la tierra todavía está demasiado caliente en algunas zonas y eso dificulta que la tarea de los socorristas para salvar a las personas atrapadas. Por eso resalta la importancia de colaborar. Aunque ya recibieron donaciones de botas especiales, todavía les falta comprar un tractor que resista el calor.

Ahora, lo que comenzó como una vacación, terminó siendo una odisea impulsada por una vocación. Ben Powless seguirá mostrando al mundo qué necesitan los damnificados y cómo se puede ayudar.

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