Día Mundial del Síndrome de Down: el aborto legal como eugenesia

El gobernador de Puerto Rico vetó una ley para restringir el aborto hasta el nacimiento el día que conmemora a los niños con Síndrome de Down

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La activista provida canadiense Laura Klassen usó la sátira para mostrar cómo abortar a niños con Síndrome de Down es eugenesia. (Fotomontaje de PanAm Post)

En conmemoración al Día Mundial del Síndrome Down, salió a la luz un video donde se llama “eugenesia” al proceso a través del cual se detecta en el embarazo el Síndrome de Down y por tanto se brinda a la madre la “opción” de decidir si su hijo debe nacer o no.

Ya está disponible en castellano, gracias a Mujeres 950, una agrupación de Puerto Rico que advierte que es posible abortar a un niño Down hasta el día de su nacimiento.

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¡Día nacional del síndrome de down!

¡En Puerto Rico puedes abortar un bebé con síndrome de down hasta el nacimiento!

Posted by Mujeres 950 on Wednesday, March 20, 2019

El número 950 representa el número de la primera ley que buscaba regular el aborto -para que no sea irrestricto- pero precisamente el 21 de marzo, día que se conmemora a los Down, el gobernador demócrata vetó la ley.

El video que muestran es originalmente de Canadá, donde el 90% de los niños diagnosticados con Down son abortados. Tanto que hicieron en ese país una campaña para ser considerada una especie en peligro de extinción, aunque corresponden a la especie humana, piden la misma compasión que se tiene hacia los animales.

En los EE. UU. se estima que el 75% de los niños Down son abortados. En Puerto Rico, al estar sujeto a las leyes de EE. UU., también lo está a sus cambios.

En medio de una ola donde el tema se ha politizado tanto que los estados de EE. UU. donde hay un gobernador del partido demócrata, se está pasando legislación para legalizar el aborto hasta el nacimiento ante la “amenaza” de Donald Trump de vetar toda ley federal contra la vida del no-nacido.

Y es que Trump, al igual que su vicepresidente Mike Pence, fueron el primer binomio presidencial que participó de la Marcha por la Vida en Washington que se ha hecho hace más de 40 años.

En vista que un juez de la Corte Suprema se jubiló y Trump nominó en su lugar a uno católico -Steven Kavanaugh- y en caso de fallecer o jubilarse la juez vitalicia Ruth Ginsburg, cuya salud está frágil, existe la posibilidad que sea reemplazada por una juez provida nominada por Trump, los demócratas temen que con una mayoría provida en la Corte Suprema podría ser revocado el fallo Roe vs. Wade que dio lugar a la legalización del aborto a nivel federal.

Desde la campaña presidencial, la postura provida de Trump polarizó la de su oposición, logrando que la candidata Hillary Clinton afirme que el aborto debe ser legal hasta el nacimiento.

Tanto así que ya el estado de Nueva York volvió ley que una mujer pueda abortar hasta el nacimiento, si tiene un defecto su hijo o si ella sufre daño físico o emocional en el proceso.

Estados como Rhode Island, Virginia y el hogar de Bernie Sanders, Vermont, están a punto de instaurar leyes similares e Illinois busca unas aún más severas. Tanto que el gobernador de Virginia planteó que, si el médico lo sugiere y la madre lo acepta, sería posible matar a los niños ya nacidos, si es que no se detectó un defecto durante el embarazo.

Este fenómeno trasciende acorde más intervención hay por parte del Estado, particularmente en materia de salud.

En un enfático discurso, Trump declaró que EE. UU. tendría políticas equivalentes a las peores dictaduras del mundo, como Cuba, Corea del Norte y China, donde no solo no hay restricciones para el aborto, sino que incluso son impuestos.

Si bien son economías de mercado prósperas, en los países nórdicos la creciente intervención del Estado de carácter redistributivo ha permitido que la salud sea estatal y por tanto que existan “opciones” como abortar gemelos (en Noruega), en caso de desear solo un hijo, en el caso de mujeres migrantes que tienden a ser las de menores recursos.

Asimismo, en el 2015 salió al aire una publicidad donde anunciaba el enorme costo que implicaba mantener a los niños discapacitados, haciendo ahínco en los niños con Síndrome de Down.

Planteaba que el costo de mantener a 13 fetos discapacitados le costó al Estado más de 800.000 dólares (5.262.716 coronas danesas).

Por su parte el presidente argentino, Mauricio Macri, vistió medias impares como muestra de solidaridad. Fue parte de una campaña que se difundió en redes sociales por el Día Mundial del Síndrome de Down. Esta disparidad representa la diversidad. Pues, a diferencia de la mayoría de personas, las personas con Down tienen 24 cromosomas, en lugar de 23.

Esta acción ha sido criticada, pues pese a declararse provida en su campaña, fue el primer presidente que autorizó el debate para legalizar el aborto.

Sin embargo, dado el sistema bicameral, la medida fue desaprobada en el Senado y no fue ley.

DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN: NO DEJEMOS A NADIE ATRÁS

Posted by Mauricio Macri on Thursday, March 21, 2019

“No dejemos a nadie atrás”, exclamó el presidente.

Sin embargo, él declaró que no vetaría la ley en caso de ser aprobada.

De acuerdo a las cifras disponibles, en las naciones donde existe el aborto legal, en particular cuando la salud es estatal, se brinda como opción a las madres que puedan deshacerse de sus hijos si tienen un cromosoma demás.

El Reino Unido iguala a Canadá con el 90% de los Downs eliminados antes de nacer.

Pero el país de mayor incidencia es Islandia. Durante siete años consecutivos, fueron exterminados todos.

Según los datos del Ministerio de Salud islandés, entre 2007 y 2012, las 38 mujeres a quienes se diagnosticó durante su embarazo que su hijo nacería con Síndrome de Down decidieron abortar. En 2013, ocurrió lo mismo con los 15 casos detectados, y en 2014, otras 11 mujeres pusieron fin a su embarazo al descubrir que su hijo nacería con la alteración genética de la trisomía 21.

Sin embargo, según la Asociación de Síndrome de Down en Islandia, nacieron seis nuevos bebés con la alteración genética en el 2016.

En una nación donde la población total no supera el medio millón, pocos casos suman muchos porcentualmente.

A escala mundial son incontables, lo cierto es que cuando se normaliza matar a un hijo como opción prescindir de sus vidas se normaliza, al punto que es visto como un recorte estatal eficiente, dado que su manutención puede tener mayor costo.

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