Trump ganó la guerra económica, China abrirá sus mercados

China finalmente accedió a bajar los aranceles, otro logro de la diplomacia Trump

En plena campaña electoral Trump anotó una nueva victoria, lograr que China libere sus mercados. (EFE)

Luego de años de tensiones en las relaciones entre la administración Trump y el gigante asiático, China finalmente cedió ante EE. UU. El Ministerio de Finanzas del país asiático anunció recortes arancelarios para más de 850 productos, entre ellos carne de cerdo, medicamentos para el asma y la diabetes, placas de circuitos integrados, entre otros.

En total para EE. UU. el recorte arancelario significará una ganancia de China 389 mil millones de dólares en productos importados.

De acuerdo al analista Gordon Chang, China estaba sufriendo una crisis alimentaria. El precio del cerdo subió 119,2 %, los alimentos en general 19,1 %. Con lo cual destaca que la medida era necesaria para la economía china y a su vez la señala como un triunfo de Donald Trump, que no dejó de presionar al Gobierno para que intercambie de forma más justa. 

Ahora China no solo abrirá sus mercados de petróleo, telecomunicaciones y electricidad a competidores privados, sino que además anunció que dará a las empresas privadas el mismo trato que a las empresas estatales.

Es decir, reducirá los monopolios y prometió «introducir la competencia en el mercado» en industrias clave, incluyendo energía, telecomunicaciones, ferrocarriles, petróleo y gas natural.

Según informó la agencia oficial de noticias Xinhua, el recorte arancelario forma parte de la promoción del desarrollo coordinado del comercio y también del medioambiente, pues la incorporación de empresas extranjeras, con estándares de producción más rigurosas en función al cuidado del planeta (en comparación a los bajos estándares chinos), influirá sobre la producción china. Vale resaltar que China es el mayor contaminante del planeta y el país más contaminado.

Los chinos no dependerán del Estado para obtener servicios

Las medidas recientemente adoptadas, serán históricas respecto a las relaciones entre ambos países y para los chinos a nivel local, pues por primera vez no dependerán del Estado para la administración de servicios básicos. Esto debido a que se les permitiría a las empresas privadas realizar servicios de telecomunicaciones e invertir en generación y distribución de energía.

Ya no será restringida la fabricación extranjera de automóviles eléctricos y, de acuerdo con el anuncio del lunes 23 de diciembre, se extenderá a toda la industria automotriz para el 2021. Lo mismo aplicará para la propiedad extranjera en negocios bancarios, de seguros y otros servicios financieros.

Quitarle el monopolio de los servicios al Estado limitará su control sobre ciudadanos

El principal beneficio de este acuerdo es que aminorar el control estatal en los servicios ampliará las libertades de los chinos. En un país dominado por el Partido Comunista, donde el Gobierno tiene el poder de negarle a los ciudadanos el acceso a servicios, como el transporte público, de acuerdo con su conducta en redes sociales, podría significar mayor libertad en todos sentidos.

Los ciudadanos chinos tienen lo que se conoce como «crédito público». Por medio de la tecnología, todas sus actividades, desde comentarios en redes sociales hasta compras realizadas por Internet, son evaluadas y tienen un puntaje que luego sirve para sumar crédito para realizar trámites burocráticos en menor tiempo o bien para ser sancionados y perder acceso a servicios básicos.

Según el Centro Nacional de Información de Crédito Público 17,5 millones de veces los tribunales chinos prohibieron a los posibles viajeros comprar vuelos para fines de 2018. Los ciudadanos incluidos en listas negras por delitos de crédito social no pudieron comprar boletos de tren (5,5 millones de veces).

Economía china estaba desacelerada

El control del Gobierno chino sobre sus ciudadanos volvió la economía insostenible. Por medio de la apertura económica, el Partido Comunista ahora busca apuntalar el crecimiento en la desaceleración de la economía dominada por el Estado.

Actualmente, China estaba en el punto más bajo de desaceleración en los últimos 30 años, 6 % en el último trimestre del 2019. En las últimas tres décadas China tuvo crecimientos a menudo superior al 10 %. Pero desde el 2018 llegó al 6,6 %, la tasa más baja desde 1990. E incluso un grupo de economistas (Wei Chen, Xilu Chen, Chang-Tai Hsieh y Michael Song) sugiere que, debido a cómputos incorrectos por el instituto de estadística de este país asiático, el verdadero crecimiento económico chino ronda el 4 %.

A partir del 1 de enero entrarán en vigor las medidas que abrirán los mercados de China al mundo y permitirán el ingreso de productos al gigante asiático a menor precio. Desde ahí quedará en evidencia su efectividad.

Mientras tanto, Trump anota otro triunfo económico que a su vez servirá en la campaña electoral para el 2020.

Además de la paz lograda con un enemigo histórico como Corea del Norte, pudo convencer a China para aplicar el libre comercio para alimentar mejor a sus ciudadanos y aminorar el sistema de control estatal.

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento