En Chile queman iglesias, en Nicaragua son refugios contra el socialismo

Las iglesias quemadas son parte del «cambio de sistema» en Chile, es parte del "deconstruccionismo" de la sociedad, como proceso histórico de neocomunismo

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(Fotomontaje de PanAm Post)

Escapando de las balas de las fuerzas sandinistas, la resistencia de Nicaragua se refugia en la Iglesia Católica, cuyo rol ha sido fundamental para la liberación de los presos políticos. Mientras en Chile, las iglesias de toda denominación cristiana están siendo saqueadas y prendidas en fuego por los activistas que exigen la instauración del socialismo en la nación más próspera de la región, tanto que trasciende el estatus de vandalismo y pasa a considerarse guerra subversiva.

Solo la reconstrucción de la catedral de Valparaíso costará 20 millones de pesos (27 mil dólares). Poco, en comparación con los casi 2 millones de dólares que el Gobierno de la Araucanía proyectó para los gastos de recuperación de las capillas católicas y una docena de templos evangélicos quemados en los primeros seis meses del 2019.

En la zona céntrica de Santiago quemaron no solo las iglesias sino parte de la historia de la ciudad, pues prendieron en fuego el ingreso de la Iglesia de los Sacramentinos, declarada monumento histórico en 1991.

El último incendio destruyó en su totalidad a la Iglesia San Francisco de Ancud en la región de Los Lagos. Tenía más de 100 años de historia y estaba en proceso de ser declarada Monumento Nacional, aprobada por el consejo en 2016.

En respuesta, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, manifestó su pesar a través de redes sociales.

 «Los destrozos en Santiago no son vandalismo, es guerra subversiva», explica el co-fundador del centro de estudio liberal Ciudadano Austral de Chile.

«En definitiva, los hechos de violencia y vandalismo de hoy, o mañana, no se deben a hechos puntuales, sino a estrategias de ‘guerra social’ de las izquierdas extremistas y batalla celular. En este sentido los insurreccionales han comprendido los puntos frágiles de nuestra convivencia y paz social». agrega.

Sostiene que separar un acto delictual de su estrategia política e ideológica, es un error significativo que cometen las élites.

«Deconstruccionismo» de la sociedad, como un proceso histórico del neo-comunismo»

En entrevista con PanAm Post, Danilo Silva, miembro de Círculo de Estudios Ezequiel y Plataforma Cristianos Pro Valores, plantea que los ataques sistemáticos contra iglesias cristianas dentro del proceso revolucionario en curso del tipo molecular disipado (Guattari) tiene que ver también con el proceso de «deconstruccionismo», con la ideología de género y con filosofías extremistas de izquierda, ya que encuentran resistencia en la Iglesia Cristiana y sus principios y valores Cristianos Bíblicos que forman parte importante de la estructura de la sociedad occidental.

Afirma que el mensaje que algunos de estos grupos y algunas de estas personas interesadas en atacar a la iglesia evangélica es errado, porque la iglesia evangélica en Chile tiene una fuerte raigambre popular y una fuerte connotación de entrega del Evangelio a toda la sociedad y en especial a los más pobres a los cuales también brinda ayuda material en los lugares más desposeídos del país.

Líderes cristianos llaman a rechazar el plebiscito constitucional

En parte por eso es que referentes de las jerarquías eclesiásticas hacen un llamado a rechazar el cambio constitucional que está entre los principales reclamos de la izquierda más radical.

Pues los cristianos sostienen que la Constitución vigente da una respetable garantía a la libertad de culto, de conciencia, de expresión, así también otorga a los padres la patria potestad sobre los hijos y protege a la vida y la familia natural, en cambio las propuestas de la izquierda chilena en el último tiempo se han caracterizado por ir en contra de todas estas libertades y convicciones pero exigen «derechos sociales» que no siempre son un reflejo de las reales necesidades de los chilenos, en especial los más pobres y que compartimos (pensiones, salud, salarios, educación, seguridad, etc.) las cuales compartimos pero no asi la excesiva intervención de un Estado cada vez más grande y más ideologizado y cada con mayor poder sobre la vida de los ciudadanos lo cual puede llevar a una especie de totalitarismo.

En Nicaragua hay presos por llevar agua a iglesias

Mientras en Chile las iglesias son vandalizadas por los manifestantes, en Nicaragua son un refugio del régimen socialista que tiene ex guerrilleros al mando, comenzando por el presidente.

Uno de los casos de persecución política y religiosa más evidentes fue el caso de «los aguadores», 16 personas fueron detenidas en noviembre por llevar agua a la Iglesia San Miguel Arcángel; donde madres hacían huelga de hambre para exigir la liberación de sus hijos detenidos por participar en manifestaciones contra el régimen de Daniel Ortega.

El Vaticano intercede en la liberación de los presos políticos (entre ellos sacerdotes)

La persecución ha sido tal que el Vaticano intervino en la liberación de 107 presos políticos, entre ellos una niña de 12 años y un joven de 14 estaban, al igual que un sacerdote católico,Juan Domingo Gutiérrez, vicario de la parroquia San Agustín en Managua. Fue detenido mientras portaba la bandera de Nicaragua, símbolo que el internacionalismo socialista rechaza e identifica como propaganda contrarevolucionaria.

La policía no solo no ha negado las cifras de detenidos, sino que ha justificado la privación de su libertad. Las fuerzas del orden explicaron, por medio de una nota de prensa, que se vieron obligados a reestablecer el orden público.

Francisco I tuvo que llevar al obispo auxiliar de Managua al Vaticano para evitar su asesinato

Luego de haber sido informado del plan para asesinarlo, el obispo auxiliar de la capital de Nicaragua se reunió con el papa Francisco I, quien decidió llevarlo a Roma.

“Yo no he pedido salir, he sido llamado por el Santo Padre. Esta decisión de que yo abandone Nicaragua es una responsabilidad del Santo Padre”, afirmó el obispo Silvio Báez.

«No abandono al pueblo de Dios, donde vaya lo llevaré en mi corazón de pastor. No me voy a desatender de Nicaragua», agregó durante una conferencia de prensa.

En Nicaragua, la Iglesia católica se ha convertido en el albergue de los perseguidos por el régimen y, como tal, el obispo Báez un referente de la resistencia.

Tal es que acorde mayor es la presencia del socialismo en un país mayor es la persecución religiosa y los manifestantes en Chile, que exigen un «cambio de sistema», muestran no solo su intolerancia sino su determinación de poner fin a toda institución tradicional, desde la República hasta la Iglesia.

Mientras que los perseguidos en regímenes totalitarios se refugian en los mismos lugares que aquellos que buscan imponer el socialismo, destruyen.

Como dijo Diosdado Cabello, la mano derecha de Nicolás Maduro, lo exigido hoy por los chilenos de izquierda es algo que «ya nos dio el presidente Hugo Chávez en Venezuela», donde sacerdotes son secuestrados e interrogados por condenar el hambre que sufre el pueblo.

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