Coronavirus: ¿por qué Ecuador tiene más muertes per cápita en la región?

Las imágenes desde Guayaquil, con ataúdes de cartón y filas para enterrar a los muertos advierten a la región sobre la necesidad de un fondo de emergencia

Internos de varios centros penitenciarios de Ecuador fabricarán féretros para las víctimas mortales de la COVID-19 (EFE)

Ataúdes en las veredas, familiares llorando por un cupo en hospitales públicos y funerarias atestadas, son las imágenes que se muestran de Guayaquil, Ecuador, para el mundo.

Aunque en cifras totales es inferior a otros países, 355 muertos por coronavirus y 424 casos pendientes de confirmar, vuelven a Ecuador (con cerca de 17 millones de habitantes) el país con la mayor cantidad de muertos per cápita en la región. La nación sudamericana ya confirmó 7 529 contagiados, de los cuales la provincia del Guayas tiene el 72, 1 % de los casos.

Internacionalmente se espera que la pandemia dejará a más pobres que muertos. En el caso de Ecuador, que se sitúa en el puesto 158 de libertad económica entre 180 países, la pobreza en el país ha sido uno de los agravantes de la crisis sanitaria.

La campaña «quédate en casa» ha demostrado ser un lujo para quienes reciben un salario mensual, no aplica para quienes viven de la ganancia diaria y/o la venta ambulante. Mientras muchos alegan que «el coronavirus nos ha vuelto iguales», ya que puede contagiarse cualquier persona, incluso en las zonas más pudientes del Guayas (como Samborndón), esta romantización de la pobreza pasa por alto que los recursos, tanto de los individuos como de las naciones, cambian la forma en la cual se enfrenta una crisis. Ha sido precisamente en los barrios marginales de Guayaquil donde se han visto las escenas más desoladoras.

Se han perdido 5 mil millones de dólares por la inactividad productiva de la cuarentena obligatoria, solo en la ciudad de Guayaquil, según informó el Pablo Arosemena Marriot, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil vía teleconferencia ante el parlamento.

Para conocer la situación desde el lugar de los hechos PanAm Post se comunicó con el activista político y asesor parlamentario del bloque de CREO (Creando Oportunidades), Felix Pilco.

Ecuador está en la mira mundial por la crisis sanitaria en Guayaquil, ¿cuál es la situación actual y a qué se debe?

Para enfrentar una pandemia mundial, el gobierno ecuatoriano no supo responder con anticipación y antelación las advertencias que venían desde China ya desde el mes de enero. Debo recordar que en enero hubo un caso de un chino que vino de la provincia infectada. Fue internado en Quito. Ecuador no tenía la capacidad de hacer pruebas, así que las suyas se enviaron a EE. UU. y demoraron dos semanas. Supuestamente dio negativo el resultado.

El Ministerio de Salud había anunciado la compra de pruebas rápidas y esa supuesta compra hasta ahora no llega. Las adquisiciones o el ingreso de nuevas pruebas están llegando al país, son posteriores a esa fecha. El Ecuador no estuvo preparado. Menospreció la crisis. No hubo controles sanitarios. No hubo preparación en el personal médico. No hubo controles en los aeropuertos ni en las fronteras. Era una burla los supuestos controles que existían, en los aeropuertos.

Las autoridades no entendieron la gravedad del asunto. Por eso en Guayaquil, particularmente, se agrava radicalmente en el mes de marzo, porque en base a un informe del Ministerio de Salud, la ministra del Interior, María Paula Romo, autoriza el día 3 de marzo públicamente a que no se suspendan los eventos públicos masivos en la ciudad de Guayaquil y en la provincia del Guayas.

Debemos recordar que esa semana había un partido de fútbol importante aquí en Guayaquil por Copa Libertadores que enfrentaba el Barcelona Sporting Club y se expandió,  por una equivocada declaración por parte de las autoridades nacionales por una posición irresponsable del Ministerio de Salud y del Ministerio del Interior, por las declaraciones del gobernador del Guayas, que decía que aquí el virus más letal y más peligroso era el virus del miedo, que todo estaba controlado.

Todas esas declaraciones se les puede encontrar fácilmente en las redes sociales. Por eso, la curva de contagio exponencial en la provincia del Guayas y particularmente en Guayaquil y sus alrededores. Acá la gente al notar o al ver que las autoridades del país decían que pueden existir eventos masivos. Simplemente se confió e hizo una vida normal y durante todas esas semanas donde el gobierno envía un mensaje equivocado, erróneo, carente de información y de técnica, explotó la epidemia aquí en Guayaquil y se salió de control a nivel nacional.

Los fondos de emergencia ayudan a enfrentar estas situaciones, ¿qué pasó con el fondo de Ecuador y cómo influyó en contraste con otros países?

Bueno, sería fantástico que Ecuador hubiese ahorrado o tenido un fondo para poder enfrentar estos casos de crisis que estamos atravesando, Perú lo ha hecho, muchos países de la región han tenido un fondo para poder enfrentar momentos de crisis financiera, pero nosotros no, el gobierno anterior de Rafael Correa decidió que esos «fonditos», como él lo decía, no sirven para nada. Y eliminó ese fondo (convirtiéndolo en gasto corriente) y hoy no tenemos recursos para poder enfrentar la crisis sanitaria ni poder reactivar la economía en nuestro país.

Estamos supeditados a préstamos internacionales, a renegociar todos los préstamos bilaterales con los tenedores de nuestros bonos y estamos a la expectativa si el mercado internacional está dispuesto a darnos una mano para poder salir adelante de esta crisis. Pero quienes eliminaron este fondo, que hubiese servido muchísimo en estos momentos, son quienes han estado desestabilizando en el Ecuador.

Curiosamente, son quienes dicen que el Ecuador es un país sin gobierno, que mucho más allá de que el gobierno actual no ha tenido una respuesta adecuada, que no ha tenido autoridades idóneas, que hemos sido una vergüenza internacional frente al manejo de las crisis. Tanto así que las noticias internacionales mencionan a Guayaquil, Ecuador, como uno de los focos más importantes de infección de la pandemia a nivel regional y mundial. Son también los responsables directos de esta crisis y de que no tengamos recursos para poder manejar esta crisis, los del gobierno anterior liderado por Rafael Correa. Ellos eliminaron ese fondo, ellos nos quitaron un importante instrumento monetario y financiero que nos hubiese servido muchísimo para poder inyectar liquidez y reactivar la economía.

¿Es cierto que existe una red de desinformación en Internet al servicio de Rafael Correa para sembrar el miedo respecto al coronavirus?

Si efectivamente existe una red, en redes sociales donde se desinforma, donde se manipula la información.

Se ha detectado que vienen desde «trols» de México y de Rusia que tratan de distorsionar la información, exagerar la información, pero el nivel de gravedad de lo que ha atravesado Ecuador y Guayaquil es tan grande que incluso esta manipulación que han intentado realizar los correístas ha sido borrada por la gravedad de la situación, pero sí efectivamente el exgobierno quería aprovecharse o quiere aprovecharse de esta crisis sanitaria para pescar en río revuelto y desestabilizar al gobierno, con incluso declaraciones públicas de Rafael Correa que hace peticiones de que saquen a este gobierno y pongan a Jaime Nebot (exalcalde de Guayaquil) de líder para poder enfrentar esta crisis. Correa no entiende en absoluto cuáles son los valores y los principios de una democracia y no entiende del respeto constitucional.

Tanto decía él que se enfrentaban a él y querían desestabilizarlo, cuando él siempre ha sido desestabilizador y ya ha provocado golpes de Estado. En Octubre del 2019 se comprobó, según informes de inteligencia, que el correismo intentó derrocar al gobierno ecuatoriano. Ahora fue público su manejo en las redes, de su gente, tratando de desestabilizar y generar caos en cada declaración que realizaba.

¿Qué mensaje le daría a la población ecuatoriana y cuál a los lectores de Iberoamérica sobre qué lección de prevención les deja el Ecuador?

El mensaje al pueblo ecuatoriano es que de esta crisis salimos unidos, de esta crisis salimos con una conciencia de solidaridad y disciplina. Pero sobre todo, una conciencia de que tenemos que enfrentar esta pandemia con madurez, porque muy difícilmente se va a ir en corto y mediano plazo. Y ciertamente la vida tiene que continuar. El gobierno tiene que implementar políticas, de toma de muestras masivas para identificar claramente a quienes son portadores de este virus. Y de esa manera poder mapear a nivel nacional dónde son los focos de infección más importantes y tratar de normalizar las actividades productivas y comerciales y económicas del país.

Porque hay un mal que es peor que el COVID-19, que es el hambre. Y la gente cuando ya tenga hambre y que ya comienza a tener hambre porque no puede trabajar y no tienen ingresos, puede generar un malestar y un estallido social de impredecibles consecuencias, no importando incluso la gravedad de este virus que los puede matar. Es importante reactivar —y este es un mensaje para toda Latinoamérica y toda Iberoamérica y el Ecuador— lo más pronto posible las actividades normales, entre comillas, para poder retomar las actividades económicas y productivas, para evitar una crisis social de hambre, de desesperación y desempleo.

¿Cómo? Como lo ha hecho Corea del Sur, como lo ha hecho Singapur, como lo ha hecho Taiwán, de manera inteligente. Pero hay que hacerlo con mucha disciplina y con mucho liderazgo por parte de los gobiernos, en este caso Ecuador. Todavía estamos en el camino de encontrar un liderazgo adecuado para poder sacar adelante este plan estratégico para retomar las cosas lo más pronto posible.

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