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Que Cristina Kirchner se postule fuera del peronismo beneficia a Macri, según encuestadores

By: Marcelo Duclos - @marceloduclos - Jun 18, 2017, 6:57 pm
(Youtube)
Cristina Kirchner y Mauricio Macri no pudieron siquiera ponerse de acuerdo para el paso de mando, que lo terminó haciendo el titular de la Corte Suprema. (Youtube)

La provincia de Buenos Aires es el distrito electoral más grande de Argentina. En las presidenciales suele decirse que el que se lleva ese distrito gana la elección. Para las legislativas de medio término la provincia aparece como el escenario donde puede aparecer el protagonista de la próxima elección por el Poder Ejecutivo.

Para las encuestadoras el hecho de que la expresidente Cristina Fernández de Kirchner se presente por fuera del tradicional Partido Justicialista, para evitar una primaria, beneficia al presidente Mauricio Macri.

En algunas mediciones esta división le permite a Cambiemos, que todavía no tiene candidato definido, ganar la elección. En otras deja un escenario mano a mano. Lo que todas las encuestadoras coinciden es que si la exmandataria hubiese jugado dentro de la estructura peronista, ese espacio se llevaba el primer puesto en las primarias generales.

 

Con motivo de esta situación, Federico Aurelio de Aresco afirmó: “Lo de Cristina significó la decisión de la derrota del peronismo”. Para esta encuestadora, al día de hoy, Cambiemos, sin candidaturas firmes, cuenta con el 30 % y Cristina no logra superar el 29 %. El peronista Florencio Randazzo cuenta con un 7 %.

Para Isonomía el gobierno y todo el peronismo junto tienen alrededor del 30 % cada uno. La división entre Randazzo y el kirchnerismo podría dejar a la expresidente con 20 puntos y a su exministro con 10.

Polldata es la que menos le da al oficialismo, al que lo ve con un 28 % y a la expresidente con 32%. Randazzo estaría alrededor del 7 %, pero para esta consultora, vinculada a Kirchner, si los dos espacios peronistas marcharan juntos, Cristina obtendría solo 2 puntos de los 7 del rival al que le negó la primaria.

Fuente: Perfil.

Marcelo Duclos Marcelo Duclos

Nació en Buenos Aires en 1981, estudió periodismo en Taller Escuela Agencia y realizó la maestría de Ciencias Políticas y Economía en Eseade. Es columnista de opinión invitado de Infobae y músico. Síguelo en @marceloduclos

No existe violencia de “lado y lado” en Venezuela

By: Orlando Avendaño - @OrlvndoA - Jun 18, 2017, 5:41 pm
violencia en Venezuela

Surge la frase «violencia en Venezuela de lado y lado» en estos tiempos. Sugiere que, tanto por parte de la oposición venezolana al manifestar, como del régimen al reprimir, se dan vestigios de violencia en las calles. Falacia que sería enormemente irresponsable exponer. Piensa uno, a estas alturas, que es innecesario gastar saliva en esto, pero la realidad es que el engaño se ha mantenido y se ha convertido en una falsedad incluso utilizada, con insolencia, por actores de la oposición en el enfermizo intento de pontificar sobre los principios de la «lucha no violenta». La violencia está relacionada estrictamente a la utilización de artefactos —y, ahí, reside el entendimiento clave de la proporción—. Es, además, una alternativa utilizada para recuperar el poder, o tratar de mantenerlo. Por último, la violencia carece de total legitimidad (esto, según señala Hannah Arendt en su imprescindible Sobre la violencia). Lea más: Por qué Venezuela está a punto de salir de la dictadura Lea más: Brutal represión en Venezuela deja en evidencia a débil y cobarde dictadura Por otro lado, el ejercicio de la no-violencia como método de expresión cívica no contempla la inacción, inercia o sumisión. Es decir, la protesta pacífica considera la defensa frente a la violencia ejercida por el Estado. La violencia siempre dependerá de quien posea la hegemonía de la fuerza, indudablemente, en determinada situación. También depende de quien detente el artefacto más letal o la capacidad de ejecutar un daño verdadero en el adversario. Hoy, en Venezuela, hay un solo bando que ejerce la violencia: el Estado que, con armas, asesina a una sociedad. Es ahí cuando se produce el conflicto. Un régimen que goza de la hegemonía de la fuerza —las armas y los recursos—, contra una sociedad indefensa y que ha esgrimido, constantemente, como método de lucha el ejercicio cívico de la no-violencia. Esa sociedad ha respondido a las agresiones. Es natural. Pero de forma ingenua, honesta e inocente. La defensa se da a través de la utilización de artefactos como botellas, piedras o potes de pintura. Jamás este lado será el violento. En el otro campo, en cambio, han empuñado las armas —con las que han asesinado salvajemente—. No existe "violencia de lado y lado". Es infame e irresponsable sugerir tal afirmación. Sobre todo por la posibilidad de abrir ampliamente un espacio en el que cualquier aberración se puede dar. Empezando porque la violencia, de por sí, carece de legitimidad y es condenable. Así que no, no hay dos bandos violentos confrontándose en Venezuela. No los hay. Presenciamos a un régimen, el Estado, que detenta la hegemonía de la fuerza, atentado contra una sociedad desarmada, pacífica y que se aferra al ejercicio cívico y legítimo de la protesta para lograr el rescate de la libertad. Y, por ello, este último bando, que busca rescatar los valores más sagrados, al final, prevalecerá sobre el violento.   Durante los primeros encuentros la violencia suele generar, a quien la empuña, una suerte de ilusión de victoria. Esto durante las primeras escaramuzas. La lectura pragmática nos sugiere que, en los encuentros, quien ha perdido más ha sido el bando pacífico (muertos, heridos, detenidos); pero con el tiempo no solo la propia violencia termina destruyendo al lado que la ejerza, sino que fracasa al derivar en el inminente desmoronamiento de quien ha perdido el poder. La resistencia pacífica, el ejercicio libre y legítimo de la lucha no-violenta es, sin duda, la alternativa más eficiente para lograr los cambios políticos pertinentes. Y más aún cuando toda una sociedad civil ha asumido la gesta de rebeldía más heroica, valiente y genuina de la historia contemporánea de Venezuela. Hoy solo un bando acude a la crueldad, la arbitrariedad y las agresiones, para buscar suprimir al otro. Mientras, toda una ciudadanía, entera, se mantiene de pie, defendiéndose y dispuesta seguir en las calles hasta lograr el rescate de la libertad. Una sociedad, en la que se ha formado un pequeño, pero genuino, honesto y valiente ejército, que responde a las atrocidades y barbaridades de la dictadura, pero que, hasta que no acuda a las armas —es decir, hasta que el artefacto que empuñe no sea igual de letal al del régimen—, seguirá siendo un movimiento pacífico que goza de legitimidad y que prevalecerá. Eso porque el día que la oposición se arme se podrá decir, sin ceder a desproporciones, que el movimiento se ha tornado violento. Y ese día habremos perdido frente a los bárbaros, porque en ese terreno solo sale victorioso quien detenta la hegemonía de la fuerza y los recursos. Mientras tanto solo podremos hablar de una gesta heroica que, asedio tras asedio, derivará en el desmoronamiento de la dictadura. No existe violencia «de lado y lado» en Venezuela. Sugerir lo contrario es enormemente irresponsable. También es un intento de menospreciar y apartar a aquellos jóvenes, audaces, que asumen el ejercicio oportuno de la defensa y la resistencia —plenamente enmarcada en la práctica de la no-violencia—.

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