¿Debate sobre el reglamento o golpe de Estado en Argentina?

En la sesión de anoche se vivieron momentos tensos en el Congreso Nacional y el clima político argentino es cada vez peor.

Foto oficial del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. De su cuenta de Twitter dijo que no se debe «frenar» el trabajo del Poder Legislativo. Las redes sociales lo insultaron toda la noche. (Twitter)

Cuando comenzó la cuarentena por la pandemia del COVID-19, todas las fuerzas políticas acordaron un protocolo excepcional para sesionar en el Congreso. El reglamento firmado por todos los bloques hace varios meses autorizaba a los diputados a participar de las sesiones de manera virtual y el recinto se equipó con modernas pantallas para reflejar los debates parlamentarios. Pero la insistencia de la reforma judicial impulsada por el peronismo rompió el clima de diálogo que venían teniendo los legisladores argentinos. A todo esto, el reglamento protocolar excepcional aprobado venció el pasado 14 de agosto. Técnicamente, si no hay prórroga, el funcionamiento de la Cámara de Diputados tiene que volver a la normalidad: culo en silla dentro del recinto.

Claro que esto presenta otras dificultades, ya que tener a todos los legisladores dentro del salón estaría contradiciendo las normativas impuestas por el Poder Ejecutivo. La oposición de Juntos por el Cambio dijo que estaba dispuesta a extender el plazo de sesiones remotas, pero con una condición: quitar de la agenda los proyectos que no tienen ni el más mínimo acuerdo, como la reforma judicial, para ser discutidos cuando se pueda «a la antigua», con todos en el recinto.

El argumento del oficialismo es la supuesta intención de «impedir el funcionamiento» del Poder Legislativo de la oposición. Del otro lado, en la postura legalista, aseguran que sin acuerdo y extensión del protocolo, si los diputados no aparecen no hay quorum. Técnicamente el argumento es más que válido.

Sin acuerdo luego de varias horas de negociación, Sergio Massa abrió la sesión con los oficialistas conectados en las pantallas y los opositores sentados en sus bancas. El único momento de unidad fue cuando cantaron el himno. Antes y después fue todo conflicto. La acusación de «golpe de Estado K» fue tendencia en las redes sociales argentinas.

A pesar de la lluvia y el frío, cientos de personas se acercaron a la puerta del Congreso para respaldar a los diputados opositores que daban la lucha dentro del parlamento. La Unión Cívica Radical llevó a un escribano para registrar las presencias y las ausencias y constatar, con el protocolo vencido, que no había quorum para sesionar. La oposición ahora llevará el tema a la justicia que, si actúa como corresponde, deberá declarar nula la sesión y lo aprobado anoche: una ley de pesca y otra normativa dedicada al sector turismo.

Desde sus redes sociales, el diputado Fernando Iglesias aseguró ante las críticas del oficialismo, que la oposición estaba dispuesta a aprobar un protocolo especial para votar y aprobar las dos leyes en cuestión. Pero a lo que se negaron fue al «cheque en blanco» por 30 días que «meta por la ventana» la reforma judicial.

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