Colombia: el silencio de los candidatos presidenciales frente al régimen de Nicaragua

El silencio ante las dictaduras ha sido el mejor abono para que estas fortalezcan sus raíces.

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(Fotomontaje PanAm Post)

Nicaragua está sumida en el caos gracias a la dictadura implantada por Daniel Ortega con la ayuda de Castro y de Maduro. Más de 30 muertos en los últimos ocho días, más que en las protestas de Venezuela de 2017 en el mismo lapso, dejan ver que el plomo y la sangre son las herramientas preferidas por las tiranías para intentar amedrentar a los ciudadanos que luchan por su libertad.

El régimen de Ortega tiende a radicalizarse y la comunidad internacional aún no despierta. No fue suficiente lo ocurrido con Venezuela: esperar años para catalogarla como lo que es, una dictadura. Cientos de muertes, corrupción rampante, encarcelamientos a diestra y siniestra, entre otras, para que otros países, finalmente, dijeran que desde hace años se venía gestando una dictadura en ese país. El silencio ante las dictaduras ha sido el mejor abono para que estas fortalezcan sus raíces.

Colombia es uno de los países que ha decidido no pronunciarse al respecto. Específicamente, sus candidatos presidenciales, o por lo menos la mayoría de ellos, han decidido callar ante lo que ha ocurrido en Nicaragua en los últimos días, los últimos años. A continuación, presentamos la actitud de los candidatos frente a la situación del país centroamericano.

Gustavo Petro y su eterno silencio ante las dictaduras de izquierda

Derecho a la autodeterminación de los pueblos. Esa es la oración que suelen utilizar algunos candidatos cuando no quieren pronunciarse sobre lo que ocurre en otro país. Es el caso del candidato presidencial de izquierda Gustavo Petro, quien en 2017 utilizó dicho argumento para evitar referirse a la dictadura de Maduro:

Quizá este es el mismo argumento que utilizaría si hoy en día se le pregunta por lo que ocurre en Nicaragua, pues, hasta el momento, no se ha pronunciado sobre los asesinatos a manos del régimen socialista de Daniel Ortega, pese a que muchos de los que han caído en las calles a manos de las fuerzas del régimen son los que él dice defender y en quienes, también dice, está el futuro de las naciones: los jóvenes.

Una de las únicas veces que se pronunció sobre Ortega fue cuando afirmó que tenía grandes diferencias con él. Sin embargo, eso ocurrió cuando la dictadura apenas se estaba gestando.

Pero lo de la autodeterminación de los pueblos solo funciona para Petro cuando le piden pronunciarse contra las injusticias cometidas por gobiernos latinoamericanos de izquierda.

No obstante, cuando se trata del caso de Palestina Petro ignora su propio argumento y no duda en pronunciarse. En Twitter lo ha hecho más de 25 veces, a diferencia de las cero veces que lo ha hecho sobre lo que ocurre en Nicaragua. También ha ignorado su propio argumento cuando se trata de defender a sus pares en Argentina, Ecuador y Brasil:

La falta de voz de Petro frente a lo que ocurre en Venezuela y Nicaragua deja ver que los derechos humanos que dice defender solamente son importantes cuando están relacionados con sus coidearios.

Sergio Fajardo y su yunque en el pie: Robledo

Fajardo ya tiene como costumbre evitar entrar en cualquier situación polémica para intentar con esto captar más votos. Esta es una actitud que se ve en cada una de sus declaraciones ante los medios de comunicación.

Sobre el tema de Nicaragua no es distinto. Aunque en la actualidad Colombia enfrenta un litigio ante La Haya por cuestiones de soberanía, lo que hace que el tema de Nicaragua no deba ser pasado por alto, Fajardo no se ha pronunciado sobre la crisis por la que atraviesa dicho país.

Quizá una de las razones por las que ha decidido guardar silencio es para no poner en aprietos a uno de los integrantes de su coalición: Jorge Enrique Robledo, quien, al igual que Petro, suele emplear como argumento lo de la autodeterminación de los pueblos para evitar criticar a quienes tratan de implementar el mismo modelo que él quiere para Colombia: el socialismo-comunismo.

Quizás Claudia López, fórmula vicepresidencial de Fajardo, está jugando el mismo juego: no afectar sus relaciones con Robledo, pues ella, quien ha sido vehemente a la hora de criticar a la dictadura de Maduro, ha callado frente a la de Ortega.

Humberto de La Calle y el incoherente silencio

Quien se caracteriza por ser desparpajado en sus intervenciones, en debates y medios de comunicación, quizá porque sabe que sus opciones de llegar a segunda vuelta son muy bajas, lo cual le permite la licencia de hablar sin temor a las represarías de perder una presidencia, tampoco se ha pronunciado frente a lo que ocurre en Nicaragua.

El exjefe negociador del Gobierno de Santos frente a las FARC y candidato socialdemócrata, quien hasta finales del año pasado catalogó al régimen de Maduro como lo que es: una dictadura, ha guardado un incoherente silencio frente al tema. Incoherente porque si se atrevió a criticar a Maduro, no es lógico que guarde silencio frente a Ortega, quien ha utilizado las mismas estrategias del venezolano (¿colombiano?) para aferrarse al poder.

Germán Vargas Lleras, el crítico por conveniencia

El expresidente Germán Vargas Lleras, quien junto con Iván Duque, ha sido uno de los candidatos presidenciales críticos de la dictadura impuesta por Nicolás Maduro en Venezuela, es otro de los que ha decidido guardar silencio frente a lo que ocurre en el país centroamericano. Una de las posibles razones es porque Nicaragua no es un tema que pueda atraer votantes, al no ser tan cercano como Venezuela.

Iván Duque, la voz en medio del desierto

Duque es el único candidato de izquierda que ha estado dispuesto a hablar sobre lo que ocurre en Nicaragua, así lo dejo ver hace unos días en su cuenta de Twitter, donde le pidió a la OEA tomar medidas en el asunto:

También señaló que “América Latina tiene que decir: no a la represión, sí a la libertad de expresión, no a la violencia” y afirmó que se le tiene que hacer un “llamado a los gobiernos que quieren apelar al autoritarismo” para mantenerse en el poder.

Hay que buscar que esa violencia cese de inmediato, porque puede también traer un desenlace peor que lo que estamos viviendo. Este es el momento donde América Latina tiene que decir: ‘no a la represión, sí a la libertad de expresión, no a la violencia’, y que le haga un llamado a los gobiernos que quieren apelar al autoritarismo.

Duque deja ver que, por el momento, es el único candidato que está dispuesto a denunciar a los gobiernos autoritarios instaurados por el socialismo del siglo XXI.

¿Por qué el silencio de la mayoría de los candidatos frente a lo que pasa en Nicaragua?

Resulta irónico que candidatos que ha decidido señalar al régimen de Maduro como una dictadura, tal como lo han hecho Fajardo, de La Calle y Vargas Lleras, decidan guardar silencio frente a lo que ocurre en Nicaragua, pese a que el camino que está recorriendo el Gobierno de Daniel Ortega es el mismo que recorrieron Chavéz y Maduro para dejar en la miseria a Venezuela.

Para conocer las razones por las que los diferentes candidatos prefieren guardar silencio frente a este tema, decidimos consultar a Ángelo Flórez de Andrade, internacionalista y magíster en Ciencias Políticas.

Según el analista, en Colombia “la política exterior no es un tema de interés electoral, debido a que no vende ni trae votos” y “el tema de Nicaragua no es tan trascendental para la política nacional como lo sería Venezuela”.

Flórez de Andrade afirma que el principal interés de los candidatos presidenciales es “maximizar utilidades, en este caso conseguir votos, y el tema de Nicaragua no es algo que sume”.

Sin embargo, el analista afirma que el tema de Nicaragua no debería ser pasado por alto, debido a que es un país de la región que está violando los derechos de sus ciudadanos. “Y si se quiere evitar que se sigan violando los derechos humanos en la región, se debe ser coherente y no solo salir a denunciar a Cuba, México, Venezuela y Colombia, también hay que denunciar cuando estos hechos se presentan en otros países”.

En el caso de Petro, Flórez de Andrade afirmó que las razones por las cuales el candidato de izquierda no se pronuncia sobre lo que ocurre en Nicaragua son dos: 1) no es un tema que electoralmente venda y 2) “Petro no quiere enfrentarse a Gobiernos que podrían ser sus aliados en caso de llegar a la presidencia”. En el caso de Duque, afirmó que aunque su denuncia sobre lo que ocurre en Nicaragua no es algo que se verá representado en votos, su accionar fue el correcto.

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