La maquinaria electoral se le volteó a Vargas Lleras

Pese a haber manejado una de las chequeras más grandes del Gobierno Santos y a caracterizarse por tener una gran maquinaria política, Vargas Lleras se desinfló.

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EFE/Leonardo Muñoz

Aunque los pronósticos de Cifras & Conceptos afirmaban que Germán Vargas Lleras sería el candidato que le disputaría a Iván Duque la presidencia de Colombia en segunda vuelta, el exvicepresidente, después de casi 7 años en el Gobierno de Juan Manuel Santos, no logró aumentar su caudal electoral con respecto a las elecciones de 2010.

En dichas elecciones Vargas Lleras logró ocupar el tercer puesto con 1.473.627 votos (10,11 %). Sin embargo, en esta primera vuelta ocupó el cuarto lugar y no alcanzó a obtener la misma cantidad que en 2010, pues esta vez apenas superó el 1.400.000 (7,25 %).

Pese a que como ministro y vicepresidente de Santos manejó una de las más grandes chequeras del Gobierno, la de infraestructura, lo que le permitió hacer campaña por todo el país, no logró consolidar el apoyo electoral suficiente para pasar a segunda vuelta y su maquinaria política, por la que tanto se había caracterizado, y la que le otorgó una buena bancada en Senado y Cámara, lo abandonó.

Los resultados del día de hoy dejan ver que su partido, Cambio Radical, no lo respaldó completamente, tampoco recibió el apoyo suficiente del partido de la U y del Partido Conservador que había hecho público que su candidato era Vargas Lleras, pero cuyas bases decidieron irse con Duque.

El candidato también contaba con el respaldo de una parte de la maquinaria del Partido Liberal, que, al final, por instrucción del expresidente César Gaviria, decidió mover sus fichas, no por el exvicepresidente ni por su propio candidato, Humberto de La Calle, sino por el candidato del Centro Democrático, según la periodista Salud Hernández, para asegurarle a su hijo Simón Gaviria un puesto en el Gobierno Duque.

Esta vez la maquinaria que le había sido fiel a Vargas Lleras se le volteó y prefirió irse con el candidato que tiene las mayores posibilidades de derrotar a Gustavo Petro.

Otra de las razones de la desinflada de Vargas es que al final los escándalos de su partido político terminaron afectando su imagen y las escenas de agresión contra un escolta también quedaron gravadas en la memoria de los votantes.

A lo anterior se suma la mala imagen del alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, quien, en una cuestionada gestión, también afectó a quienes lo respaldaron en su candidatura a la alcaldía.

Pese a este duro golpe, como él mismo lo manifestó, Vargas no tiene todo perdido, pues maneja una de las bancadas más grandes en el Congreso y 1.400.000 votos, lo cual le permite negociar una posible entrada al Gobierno de Duque.

Ahora queda esperar si apoyará a Duque, pues como el mismo Vargas afirmó “en los próximos días tomarémos una decisión para la próxima vuelta”.

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