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Venezolanos siguen pidiendo marchar a Miraflores y liderazgo opositor no responde

Por: Orlando Avendaño - @OrlvndoA - Ene 23, 2017, 6:36 pm
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Los venezolanos no están dispuestos a seguir acompañando una “simulación de lucha”. (WordPress)

En la multitudinaria protesta del pasado 26 de octubre de 2016 en Caracas, que no tenía un objetivo claro, los ciudadanos venezolanos exigían al liderazgo en tarima marchar hacia el palacio presidencial de Miraflores.

“¡Pa Miraflores!, ¡Pa Miraflores!”, era la estridente petición que vociferaban los manifestantes durante la denominada Toma de Venezuela. En esa ocasión, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tuvo que esquivar insultos por parte de los ciudadanos hastiados. Han pasado casi tres meses y la situación no ha cambiado.

Ese 26 de octubre el liderazgo prometió que en una semana —es decir, el 3 de noviembre—, ocurriría el Día D que tanto esperaba la ciudadanía —no se caiga, en este punto, en la presunta efectividad de esa acción. Pero nunca se dio. En cambio, surgió el controvertido diálogo que terminó dilatando toda la estrategia esbozada en la Toma de Venezuela.

El deseo de ir al palacio presidencial a protestar no se ha desvanecido. Los ciudadanos esperan decididamente que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se atreva a dirigir una manifestación a Miraflores para exigir la salida de Nicolás Maduro.

El abogado, ex viceministro, exdiputado y miembro de la Junta Patriótica que derrocó al dictador Marcos Pérez Jiménez, Enrique Aristeguieta Gramcko, aseguró a principios de enero que este lunes 23 la oposición venezolana debía marchar al palacio de Miraflores.

“Dado que ni Maduro ni las instituciones secuestradas por el oficialismo quieren acatar el mandato de la Asamblea Nacional, hay que obligarlos. Por eso propongo que el próximo 23 de enero, fecha en que se conmemora la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, el pueblo marche pacíficamente al palacio de Miraflores para exigirle a Maduro que se vaya”, aconsejó Aristeguieta.

El político hizo, además, algunas sugerencias: “La marcha debe estar encabezada por los 112 diputados de la oposición, acompañada por todos los dirigentes de la MUD, los gobernadores y alcaldes opositores, y los líderes de las organizaciones”. Asimismo, “a fin de evitar una masacre, debemos solicitar a la comunidad internacional, a través de las embajadas acreditadas en Caracas, al Vaticano, a la OEA (…) a los medios de comunicación del mundo entero, que envíen observadores para que estén presentes ese día”.

Sus sugerencias no fueron tomadas en cuenta y, en cambio, la Mesa de la Unida Democrática convocó a una manifestación este lunes 23 de enero al Consejo Nacional Electoral (CNE) para entregar un acuerdo que solicitaba al Poder Electoral la publicación del cronograma para las elecciones regionales —no se logró llegar al CNE y, en lugar de eso, el rector Luis Emilio Rondón fue a recibir el documento (así como se lee).

La manifestación no fue concurrida. “Poca asistencia tanto en la marcha de la oposición como en la del chavismo”, escribió la periodista Andreina Flores. La antología de imágenes confirma eso.

¿Cómo se podría explicar, entonces, la poca presencia de manifestantes, tomando en cuenta las multitudinarias concentraciones anteriores? Pues, “los ciudadanos le están pasando factura el liderazgo”, dijo el historiador y destacado académico Elías Pino Iturrieta en una entrevista de radio en la tarde de este 23 de enero.

El ciudadano podría no estar respaldando a una dirigencia que no ha ofrecido resultados concretos en los últimos meses, explica el historiador.

“La victoria del 6 de diciembre [de 2015] se ha tornado en arena en las manos. Vemos cómo se desvanece entre los dedos. La gente común y corriente está esperando una reestructuración de la Mesa de la Unidad Democrática”, explicó Pino Iturrieta.

Por otra parte, durante la marcha al CNE, los opositores expresaron su disconformidad con la imposibilidad de llegar hasta el Poder Electoral y por el presunto desamparo de los líderes.

Es palpable la frustración de los ciudadanos opositores. El intento de diálogo entre la oposición y la dictadura parece haber dilatado la esperanza que algunos mantenían en parte del liderazgo de la MUD; al menos, eso se puede percibir. Ahora, surgen denuncias de que la Mesa de la Unidad Democrática no está respondiendo adecuadamente a las exigencias de los venezolanos.

“Los venezolanos no queremos ir al CNE, sino a Miraflores. Se burlaron del revocatoria y de la Asamblea Nacional, es hora de burlarnos de ellos”, escribe el dirigente del partido Voluntad Popular Mojamad Shoya en Twitter.

“Fácil el análisis del fracaso de la marcha, se debió al cambio de ruta de la marcha a Miraflores por el CNE”, apunta otro usuario de la red social.

Por su parte, la líder político y coordinadora de Vente Venezuela, María Corina Machado, expresó: “Muchos ciudadanos no salieron hoy; su mensaje es claro: exigen coherencia y contundencia. Y con razón”.

“Solo lograremos una poderosa movilización popular si su propósito es claro: la salida de Maduro y el régimen de una vez por todas”, espetó Machado.

Los venezolanos están esperando acciones contundentes del liderazgo para poder ofrecerles su respaldo. No son muchos los logros que se han adquirido durante los últimos meses y, a estas alturas, se ha gestado una decepción general que parece irreversible.

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El estudiante de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Torres, pretendía asistir este lunes a la manifestación en Caracas. No obstante, decidió no hacerlo en el último minuto porque, según cuenta a PanAm Post, sabía que “iba a perder el tiempo”.

“Quería ir porque lo sentía como un deber. He tratado de acompañar a la MUD en todas sus convocatorias, pero ya estoy cansado. No voy a seguir como un borrego en esta simulación de lucha”, dice Torres, quien no iba a asistir solo, sino con un grupo de quince personas que tomaron la misma decisión que él.

“Fue un error cuando se canceló la marcha a Miraflores en noviembre y hoy es un error no convocar a una marcha a Miraflores. Hoy no se necesitan elecciones, es evidente que es una dictadura. Tampoco creemos en soluciones mágicas. Simplemente hay que ser coherentes y protestar en donde se debe protestar”, dijo el estudiante universitario.

«Simulación de lucha», dice Torres. Es, además, una percepción que está surgiendo. Se comienza a creer que la Mesa de la Unidad Democrática está llevando a cabo una parodia para, simplemente, contentar a los venezolanos que desean con desespero una salida a la ardua crisis política, económica y social.

“«Protestar» era en septiembre y octubre de 2016. Lo de hoy es una coreografía donde se finge luchar contra una dictadura criminal”, escribe el activista de Voluntad Popular Luigi Palumbo.

Orlando Avendaño Orlando Avendaño

Orlando Avendaño reside en Caracas, Venezuela, y estudia Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Síguelo @OrlvndoA.