Falla eléctrica somete a Caracas al caos por varias horas

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La principal capital del principal país petrolero del mundo se quedó por más de cinco horas sin luz por una presunta falla eléctrica. (Archivo)

Aunque Venezuela es un país que padece una ardua crisis en todos los sectores; no es usual que Caracas, la capital, tenga que soportar los mismos estragos que sí asedian al resto de la nación.

Pero este lunes 18 de diciembre le tocó a la principal ciudad de Venezuela —la consentida del régimen— confrontar un apagón de más de cuatro horas en casi todo su territorio.

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La luz se fue al mediodía en  gran parte de los estados Miranda y Vargas, que componen la Gran Caracas. Inmediatamente la ciudad en decaimiento entró en caos.

Falló todo el Metro de Caracas, dejando a miles de usuarios varados y en las calles. Los autobuses no podían controlar la demanda y muchos decidieron dejar de prestar servicio. Al manejar por las principales calles de la capital, sobresalía la cantidad de gente inquieta.

Mientras la frágil —y paradójica— estabilidad se empezaba a desmoronar, aún no había respuesta de los funcionarios. La principal ciudad del principal país petrolero del mundo tenía media hora sin luz y nadie decía nada. Entretanto, las denuncias surgían en las redes sociales.

En el principal aeropuerto del país petrolero tampoco había luz. El servicio eléctrico colapsó en Chacao, Altamira, Plaza Venezuela, Coche, Catia, Guatire, San Martín, Los Dos Caminos, La Florida, Petare; y en La Guaira, Maiquetía, Macuto entre otras. Muchos, motores comerciales de Caracas.

Finalmente a la una de la tarde, la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), que detenta el monopolio de la energía en Venezuela, se pronunció. “Personal operativo labora en la restitución del servicio eléctrico. Agradecemos su comprensión”, escribieron en la red social Twitter sin ofrecer más detalles. Evidentemente la mediocre respuesta al caos, generó más indignación.

La etiqueta #SinLuz se convirtió en tendencia. Y, los ciudadanos del interior del país, aprovecharon para denunciar lo que ellos llevan padeciendo desde hace bastante tiempo. Muchos aseguraron que lo que sufre la capital, también se sufre en otros estados. Y nadie hace bulla.

La crisis energética en Venezuela no es reciente. Hace unas semanas al estado Carabobo le tocó estar hasta 16 horas sin luz. En poblaciones mucho más pequeñas, se denuncia sobre la posibilidad de que familias lleven hasta días sin poder tener acceso al servicio eléctrico. Eso, hoy, es un verdadero drama.

Pero lleva años. Por períodos de meses a la dictadura venezolana le ha tocado  imponer un fuerte racionamiento de horas. Entre 2009 y 2013, se vivió la crisis energética más fuerte de los últimos años. En ese momento fue la sequía del embalse de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar y tuvo como consecuencia un acentuado régimen de racionamiento —que no afectó a Caracas—.

Sin embargo, que la sequía genera una crisis tan ardua podría ser solo un resultado de una falta de mantenimiento sustancial. Esta podría ser la principal causa. De acuerdo con la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica (Fetraelec), los problemas con la electricidad en todo el país son consecuencia de la falta de inversión en el sector.

El apagón de este lunes 18 de diciembre también afectó la señal de los teléfonos celulares. Usuarios de Movistar, Digitel y Movilnet denunciaron que mientras no hubo luz, en sus celulares tampoco había servicio. Y, para el activista y miembro de la alianza Soy Venezuela, Julio Jiménez Gédler, aquello no puede ser casualidad: “Ya sabemos que en caso de colapso eléctrico, no tendremos señal celular”.

Finalmente, casi a las dos de la tarde se pronunció el ministro para la Energía Eléctrica, el militar Luis Motta Rodríguez. De acuerdo con el funcionario, se desprendió un puente en la subestación Santa Teresa, ubicado en Los Valles del Tuy, y eso afectó a parte de Caracas, Vargas y Miranda.

 

Al momento del anuncio, Motta Domínguez informó que la restitución del servicio tardaría entre una o dos horas. Sin embargo, los caraqueños tuvieron que aguantar casi cuatro horas más sin luz.

En la calle los semáforos no funcionaban. Los policías no alcanzaban para dirigir el tráfico ni dar indicaciones. Las principales vías colapsaron. El transporte público también; y entonces volvieron a aparecer los camiones de carga para sustituir a los autobuses de la ciudad.

Hubo varios accidentes debido al caos que imperaba. Uno que otro choque en algunos cruces de Chacao y La Castellana. Los locales, frente a la incertidumbre, prefirieron cerrar. Igual los centros comerciales, que desalojaron sus espacios y cerraron las entradas.

Como la luz se fue a la hora del almuerzo, se produjo otro problema: los caraqueños que andaban en las calles no tenían dónde comer. Debido a la falta de efectivo, es muy difícil pagar un plato sin utilizar una tarjeta de débito o crédito; sin embargo, el apagón imposibilitaba esto. Y a otros locales, los puntos de venta no le funcionaban. Aparentemente no solo colapsó la red de los teléfonos; sino también las plataformas bancarias.

La luz se empezó a restablecer a partir de las cinco de la tarde. Aún a esta hora no ha llegado en algunas zonas; pero nada impidió a Corpoelec continuar con su programación de este lunes.

Lo de hoy fue un fracaso. La capital de un país que por años fue la principal economía de Suramérica, se quedó por más de cinco horas sin luz. Sin embargo, los trabajadores de la estatal Corpoelec, militares activos y otros funcionarios no podían quedarse sin la la fiesta organizada por la compañía.

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