¿Cuánto vale para López Obrador la amistad con Maduro?

Y en momentos cuando el retrato con Maduro es tan costoso; cuando la sola alineación de ideas hiere —cuando, precisamente, mercenarios como Pablo Iglesias, Errejón, Petro o Samper se han apartado—; López Obrador prefiere hacer de secuaz

1.657
México no respaldó la última declaración del Grupo de Lima. (López Obrador)

Andrés Manuel López Obrador está resultando peor de lo que advirtieron. No solo sus primeros gestos de habilísimo populista, ese que presume austeridad y exalta la miseria como gran valor.

Sus guiños a una historia ya gastada y peligrosa (todo aquello de vender el avión presidencial, no andar en caravana, reducir su salario y someterse a referendo), se vuelven advertencia de lo que vendrá para México. Pero también, lo que ya ha hecho.

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario

«La cancelación del aeropuerto en Texcoco (el mayor daño patrimonial en la historia moderna de México), el amago de la cancelación de las comisiones bancarias (primera crisis económica provocada por un presidente electo en la historia) y las reuniones en lo oscurito con grupos empresariales conllevan un solo mensaje: los negocios en México deben pasar por el visto bueno de una sola persona», escribe sobre la novel presidencia de López Obrador el ensayista y editor Ricardo Cayuela Gally.

«La urgencia por crear un padrón de jóvenes becarios, el reparto de las ayudas del Gobierno desde la presidencia, el regreso del asistencialismo en el campo (incluido el regreso de los precios de la garantía) y la captación de los viejos (y los nuevos) sindicatos oficialistas configuran una base social instantánea», agrega Cayuela Gally.

Sin mencionar su intención de conformar una milicia, paralela al Estado; y de devolver a México a esa grandeza atávica, como también en su momento lo prometieron en Italia, Rusia o Alemania. Todo, además, a través de una revolución. «Su» revolución. «La 4ta transformación».

Socialista, al fin. De esos carcas que emboban a las masas. Comparte, también, afinidad ideológica con grandes criminales en la región: Raúl Castro y Nicolás Maduro. Pero con este último llama la atención su relación.

México era el país que lideraba el Grupo de Lima, esa iniciativa regional para generar la presión necesaria que logre reinstaurar la libertad en Venezuela. Pero de servir como punta de lanza de las ofensivas diplomáticas contra la dictadura de Nicolás Maduro, el gran país americano pasó, no a la indiferencia, sino a la complicidad.

Y en momentos cuando el retrato con Maduro es tan costoso; cuando la sola alineación de ideas hiere —cuando, precisamente, mercenarios como Pablo Iglesias, Errejón, Petro o Samper se han apartado—; López Obrador prefiere hacer de secuaz, escudándose en un presunto principio de «no intervención».

Andrés Manuel López Obrador no respaldó el último comunicado del Grupo de Lima. En el texto, la organización conformada por más de 10 naciones dejó claro que el próximo 10 de enero Maduro dejará de ser presidente legítimo de Venezuela y, por lo tanto, le corresponde a la Asamblea Nacional asumir el vacío que deja el dictador.

«Estamos con el diálogo, eso sin duda, incluso es un principio constitucional de política exterior (…) Lo que no podemos es condenar a un Gobierno extranjero porque es violar el principio de no intervención», dijo este lunes.

En concreto: México se abstendrá de opinar sobre Venezuela. Eso sí, el dictador sí es invitado a la toma de posesión de López Obrador. A saludarlo y a posar junto a él. A ser tratado como un demócrata. No como un tirano. Lo que es.

«¡México se abstuvo [del Grupo de Lima]! A ver si alguien me puede explicar: López Obrador en 2006 pidió la solidaridad del mundo para denunciar una elección supuestamente fraudulenta en México, que fue muchísimo más libre que la del 2018 en Venezuela. ¿Cómo explica ahora su apoyo a Maduro?», dijo al respecto el periodista argentino Andrés Oppenheimer.

López Obrador ha resultado peor de lo que se esperaba. No solo un peligro para los mexicanos, sino un aliado de Nicolás Maduro. Quizá su mayor amigo en la región. Entonces, un peligro también para los venezolanos. Pero, en el momento en que la foto junto al dictador caribeño es tan costosa—y el costo político tan alto—, ¿por qué López Obrador ha decidido cooperar? ¿Cuánto vale la amistad con Maduro?

El poder del periodismo. La importancia de la verdad.

¡Su contribución lo hace todo posible!

Cuando comenzamos el PanAm Post para tratar de llevar la verdad sobre América Latina al resto del mundo, sabíamos que sería un gran desafío. Pero fuimos recompensados por la increíble cantidad de apoyo y comentarios de los lectores que nos hicieron crecer y mejorar.

¡Forma parte de la misión de difundir la verdad! Ayúdenos a combatir los intentos de silenciar las voces disidentes y contribuye hoy.

 

Contribuya hoy al PanAm Post con su donación

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento