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Condenan a agentes chilenos del Gobierno de Augusto Pinochet

Por: Staff de PanAm Post - Abr 3, 2015, 7:00 am

La Corte Suprema de Chile condenó este miércoles a cuatro exagentes de la dictadura de Augusto Pinochet (1974-1990) a 15 años de prisión por la desaparición de un joven opositor al régimen en 1974.

La resolución confirma la sentencia de primera instancia dictada en 2011, y el fallo de la Cámara de Apelaciones de Santiago de mayo de 2015.

Los condenados por la desaparición de Agustín Reyes González son el general Manuel Contreras Sepúlveda, el brigadier Miguel Krassnoff, el coronel Marcelo Moren Brito y el exsuboficial Basclay Zapata Reyes.

Contreras, que trabajó como jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de Pinochet, ya ha sido condenado en múltiples casos de violaciones de derechos humanos, sumando en total sentencias por más de 400 años en prisión.

En los casos de Krassnoff y Moren suman alrededor de 200 años de prisión. Ambos también formaban parte de la cúpula de la DINA.

Asimismo, la Corte Suprema determinó que el Estado chileno deberá indemnizar por cerca de CHL$30 millones (unos US$48.000) a la madre del desaparecido Reyes, mientras que la esposa de la víctima será indemnizada de igual manera con una cantidad similar. Por su parte, la hermana y el hermano de Reyes recibirán CHL$10 millones (US$16.000).

El hermano de Reyes, miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, participó de la lucha armada contra la dictadura de Pinochet. El 27 de mayo de 1974 seis agentes de la DINA lo detuvieron y lo llevaron a un centro de torturas ubicado en pleno centro de Santiago, donde fue golpeado y torturado con electricidad hasta el 24 de junio del año siguiente.

Durante su detención, los agentes lo llevaron tres veces a su domicilio, ocasiones en que fue visto por sus familiares.

Según cifras oficiales, alrededor de 3.200 chilenos murieron durante la dictadura de Augusto Pinochet. De la misma manera, al menos 1.192 personas fueron desaparecidas, mientras que otras 33.000 fueron encarceladas y torturadas.

Fuente: El Espectador.