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Denuncias de corrupción empañan a Cambio Radical, partido del vicepresidente de Colombia

Por: Staff de PanAm Post - Ene 30, 2017, 3:22 pm
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Manuel Antonio Carebilla (izq) Arriba (Der) “Kiko” Gómez, Abajo (izq) Germán Vargas Lleras. Abajo (Centro) Oneida Pinto. Abajo (Izq) Fabio Velásquez (Foto: composición PanAm Post)

En los últimos días, Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, vicepresidente de Colombia y candidato presidencial, ha desatado polémica en el país suramericano. En el PanAm Post le contamos las razones por las cuales esta organización política ha sido tan criticada.

¿Qué es Cambio Radical?

Cambio Radical es un partido político colombiano fundado en 1998. Sin embargo, sus orígenes son anteriores. En 1989,  Luis Carlos Galán se convierte en candidato presidencial por el Partido Liberal. Sin embargo, en ese mismo año, Galán fue asesinado por el Cartel de Medellín.

Luego del asesinato de Galán, sus seguidores permanecerían en el Partido Liberal. No obstante, en 1998 varios galanistas se opusieron a la elección de Horacio Serpa a la presidencia por el Partido Liberal. En 1998 se funda entonces Cambio Radical. A pesar del origen galanista del partido, con el paso del tiempo otros grupos políticos se han integrado a la organización, es el caso del Partido Nacional Cristiano.

A pesar de su nombre, el partido lleva en el poder desde 2002. Cambio Radical apoyó los gobiernos de Álvaro Uribe en 2002 y 2006. En 2010, el mencionado partido político presentó un candidato propio a la presidencia: Germán Vargas Lleras. En la segunda vuelta presidencial, en la cual se enfrentaron el entonces candidato uribista Juan Manuel Santos y el profesor universitario Antanas Mockus, Cambio Radical apoyó a Santos. Con la ruptura entre Santos y Uribe, el partido de Vargas Lleras apoyó al santismo. En las elecciones presidenciales de 2014, Vargas Lleras se convertiría en fórmula vicepresidencial de Santos.

Para 2014, Cambio Radical fue el quinto partido más votado en Senado del país, ocupando 9 escaños. Los resultados electorales del partido en la Cámara baja del Congreso colombiano fueron positivos.

Cambio Radical se convirtió en el cuarto partido más votado, incluso superando al Centro Democrático, partido de Álvaro Uribe en la Cámara de Representantes. En Bogotá, Cambio Radical también ha logrado importantes victorias electorales: el partido apoyó la candidatura del actual alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa. Esta organización política fue la más votada en el Concejo de la capital colombiana.

Parapolítica en Cambio Radical

A pesar de su considerable fuerza política Cambio Radical tiene un historial controversial. En 2006, varios analistas políticos colombianos descubrieron la relación de algunos políticos colombianos con grupos paramilitares. Como resultado de estas pesquisas, al menos un 33 % del senado colombiano fue investigado por presuntos vínculos con paramilitares.

Cambio Radical fue la organización política con mayor número de condenados por parapolítica en el Congreso colombiano. Según el sitio web Verdad Abierta, 10 de los congresistas de Cambio Radical fueron condenados por parapolítica. Como resultado de las investigaciones, este partido político pasó de tener 17 senadores en 2006 a 8 en 2010.

Debido a estos escándalos de corrupción y crimen, algunos de los líderes del partido decidieron exigir mayores controles para sus candidatos. Sin embargo, los escándalos continuarían.

 

Las elecciones regionales de 2015

Los resultados electorales de las elecciones locales de 2015 fueron positivos para Cambio Radical. La organización política logró 14 gobernaciones, además de las alcaldías de Bogotá y Barranquilla.  Los directores nacionales del partido celebraron la victoria. Se auguraban buenos resultados las elecciones presidenciales y al Congreso de 2018. En 2016, esa esperanza se desgastó. Pocos meses después de las elecciones, tres de sus más importantes políticos electos terminaron siendo destituidos. El gobernador del departamento sureño del Amazonas, Manuel Antonio Carebilla, resultó destituido y posteriormente acusado por presuntos actos de corrupción.

La Guajira, corrupción y mafias

El departamento colombiano de La Guajira ha sido bastión de este movimiento político. En las elecciones regionales de 2011, Cambio Radical logró la gobernación de este departamento. Para 2012, Juan Francisco Gómez alias “Kiko Gómez” se convirtió entonces en el gobernador del norteño departamento colombiano. En 2013, Gómez fue capturado por el presunto delito de asesinato. Hacia 2016, el exgobernador de Cambio Radical sería condenado por tres asesinatos.

En las elecciones regionales de 2015, esta organización política volvería a ganar la gobernación de La Guajira. Oneida Pinto se convertiría en la gobernadora del departamento, a la vez que Fabio Velásquez se convertía en alcalde de Riohacha, capital del departamento. Pocos meses después de la elección de Pinto, el Consejo de Estado la destituyó por presentarse a las elecciones de 2015 sin renunciar a su cargo como alcaldesa en el tiempo que obliga la ley. En la actualidad, instituciones colombianas investigan a la exgobernadora por irregularidades en la contratación y tentativa de homicidio.

En La Guajira, uno de los departamentos más pobres del país, desaparecieron COP $16.000.000.000. (USD $5.444.762). El dinero estaba destinado a la alimentación de niños de la región. Sólo en 2016, 63 niños murieron de hambre en ese departamento colombiano.

Luego de las denuncias contra Pinto, otros políticos de Cambio Radical en La Guajira han sido investigados. El alcalde de Riohacha Fabio Velásquez fue destituido y es investigado por presuntas irregularidades en la contratación de programas para la alimentación de niños en el departamento. Además de Velásquez, algunos de sus asesores también son investigados.

Conclusiones

Las condenas a políticos de Cambio Radical incluyen gravísimos delitos como corrupción, asesinatos y parapolítica.

Resultaría injusto y absurdo acusar a todos los políticos y militantes de Cambio Radical por corrupción y violencia. En dicho partido existen también políticos honestos. Sin embargo, queda claro que hay varios miembros de la colectividad acusados y condenados por graves delitos.

Las directivas de la organización política deberían, como mínimo, reformar profundamente la forma en la que entregan avales. A su vez, los líderes de Cambio Radical deberían revisar de forma cuidadosa el perfil de sus políticos elegidos.

La responsabilidad no sólo recae en el partido político. Los ciudadanos tienen la obligación de estudiar con detalle a quiénes eligen. El sistema político debe garantizar que los ciudadanos puedan acceder al control político. Sin un sistema político que garantice la transparencia, los actos de corrupción seguirán sucediendo.