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Desentierran oscuro pasado del ilegítimo presidente del TSJ chavista: corrupción, extorsión y asesinato

Por: Staff de PanAm Post - Nov 16, 2017, 6:15 pm
(Twitter)
Maikel Moreno fue tan corrupto, que hasta en un momento se volvió incómodo para las filas del chavismo. Maduro lo rescató y lo puso a dirigir el máximo Tribunal del país. (Twitter)

La agencia Reuters publicó este quince de noviembre un extenso reportaje en el que desentierra el pasado del ilegítimo presidente del Tribunal Supremo de Justicia chavista, Maikel Moreno. Un historial tiznado de corrupción, extorsión e, incluso, homicidio.

Moreno asumió como  presidente del Tribunal ilegal el 24 de febrero de 2017 e inmediatamente se posicionó en el centro del conflicto. Se convirtió, con el comportamiento de la Corte, en el brazo ejecutor de la dictadura. Pero además, está su historia, que a pesar del misterio y la voluntad de mantenerla oculta, se ha filtrado. Y ahora surge la nota de Reuters, un texto con  más información del polémico abogado.

Luego de una profunda investigación, “la imagen que emerge es la de un jurista que, aprovechando sus conexiones personales y manejando casos políticamente sensibles que otros abogados y jueces rechazaron, se fue acercando a Maduro y a otros miembros de la ‘Revolución Bolivariana’ lanzada por el fallecido líder Hugo Chávez”.

“En su ascenso al pedestal judicial de Venezuela, Moreno dejó atrás un pasado que incluye acusaciones de extorsión y tráfico de influencias y su arresto en 1989 bajo sospecha de matar a un adolescente, según documentos oficiales y personas familiarizadas con sus antecedentes”, se lee en Reuters.

Asesino de un joven de 19 años

En 1989 Maikel Moreno fue arrestado. Durante ese tiempo, aparentemente era guardaespaldas presidencial de Carlos Andrés Pérez, el mandatario que Hugo Chávez intentó asesinar durante el golpe de Estado de 1992. Esta información la confirma a la agencia el exjuez venezolano Luis Velásquez Alvaray, quien investigó al actual presidente del TSJ hace más de diez años.

El 26 de abril de ese 1989, “Moreno y otros dos guardaespaldas de Pérez se encontraban en Parque Central, un barrio de clase media de la capital de Caracas”. Esto, como apunta Reuters, salió en un artículo del destacado diario El Nacional. Estando los guardaespaldas en la zona, “estalló una pelea”. “Rubén Gil Márquez, un estudiante de 19 años, ingresó a la refriega con un bate de béisbol, dijo el periódico. Los guardaespaldas abrieron fuego contra Gil”. Pero para los testigos del homicidio, fue Maikel Moreno el que disparó el tiro que asesinó al joven de 19 años.

Inmediatamente después del asesinato, Moreno fue detenido para ser investigado, de acuerdo con el diario El Nacional. Un reciente informe de 19 páginas del mismo Tribunal Supremo de Justicia, detalla lo ocurrido. Se trata de un texto del año 2006, cuando ya la máxima Corte era chavista; pero hay un detalle: al informe le falta una página.

No obstante, “los datos allí mostrados sobre el homicidio (…) fueron confirmados independientemente por personas familiarizadas por su contenido, que incluyen a un alto funcionario del Gobierno, tres exmagistrados del TSJ y tres altos funcionarios de inteligencia”, precisa Reuters.

En el año 1990 Maikel Moreno fue liberado de prisión. Informes de inteligencia a los que obtuvo acceso la agencia apuntan que el guardaespaldas recibió “ilegalmente un beneficio procesal”.

Aunque esta no es información que ofrece Reuters, ya Moreno había sido presuntamente acusado por un homicidio un par de años antes: en 1987 aparentemente cometió un asesinato en Ciudad Bolívar, al sur del país.

Ascenso turbio y político

La biografía oficial de Moreno precisa que, luego de salir de prisión, egresó como abogado de la Universidad Santa María de Caracas. Fue alguacil y Reuters sugiere la posibilidad de que durante ese tiempo, el ahora presidente del Tribunal Supremo de Justicia haya conocido a la también abogado Cilia Flores, quien trató a Hugo Chávez mientras el golpista estaba en prisión.

Pero para 1998, ya era un hecho que Maikel Moreno tenía importantes vínculos con el entorno de Chávez. “Se aseguró de que todo el mundo supiera sobre esa relación”, dijo a Reuters Nelson Ramiz, el antiguo propietario de la compañía Aeropostal, donde también laboró el alguacil.

Maikel Moreno fue escalando hasta llegar a ser juez auxiliar en una zona al noreste de Venezuela. En ese puesto, que ejerció ya durante los primeros años de la presidencia de Hugo Chávez, trató casos delicados relacionados a homicidios y conflictos políticos: defendió a presuntos homicidas vinculadas al golpe de Estado fallido de 2002. Todos personajes progubernamentales.

Luego fue responsable directo de que Venezuela tuviera a su primer preso político: el excomisiario Iván Simonovis, a quien se le acusaba de algunas muertes posiblemente provocadas por el chavismo en 2002. “Aunque la defensa le pidió a Moreno que se recusara, según uno de los abogados y un miembro de la familia Simonovis, él se negó y envió el caso a un juicio donde Simonovis fue condenado al año siguiente y sentenciado a 30 años de prisión”, se lee en el texto. Aún el excomisiario está bajo arresto domiciliario.

“‘Ninguno de nosotros quería hacerse de casos políticos’, dijo a Reuters un exjuez del TSJ. ‘Aunque Maikel sí, para congraciarse’ con el Gobierno de Chávez”.

Con la vinculación de Moreno a casos que ningún juez quería tomar, por lo turbio de las situaciones, el ahora juez fue afianzando sus vínculos con el entorno directo del expresidente Hugo Chávez. Y, ya con más poder, empezó a ejercer presión sobre otros jueces. En una oportunidad, presuntamente amparado por el entonces vicepresidente del país, José Vicente Rangel, ordenó al juez Luis Meléndez liberar a un criminal acusado de tráfico de drogas y armas, Saúl Cordero.

Rechazado incluso por el chavismo

Pero Moreno no era discreto. Para 2006, si bien el chavismo tenía bastante poder, parecía que aún se pretendía cuidar la forma. “El polémico papel de Moreno en los juicios por los sucesos de 2002 eran cada vez más conocidos en los círculos judiciales, según jueces, abogados y otros funcionarios en ese momento activos. El Tribunal Supremo ordenó a su división de seguridad que lo investigara”.

Ya la permanencia de Moreno como juez generaba demasiada incomodidad para el momento. El informe de inteligencia fue publicado, y los resultados volvían inadmisible que el juez continuara ejerciendo sus funciones. Uno de los testimonios que cita el informe es  que presuntamente Maikel Moreno pertenecía a una banda de extorsión denominada Los Enanos. Aquello se volvía intolerable: “Su comportamiento era una amenaza para los tribunales, Chávez y la Revolución”.

Fue entonces cuando se acabó su primera etapa como juez. En 2007 el Tribunal Supremo de Justicia lo encontró “en desacato y lo destituyó como juez de un tribunal de apelaciones. Citando ‘graves errores judiciales inexcusables’, la máxima corte determinó que Moreno había liberado indebidamente a dos sospechosos de asesinato”.

Para el momento el Tribunal era completamente chavista. Pero increíblemente la conducta de Maikel Moreno se hacía inadmisible para el mismo régimen de Hugo Chávez, que para muchos ya tenía características autoritarias. No obstante, su exilio del Tribunal no representó un golpe tan fuerte. Al fin y al cabo, contaba con el respaldo de “Maduro y Cilia”, según el mismo contaba.

Maikel Moreno fue, sorprendentemente, enviado a una embajada a Trinidad y Tobago. Fue encargado de negocios y durante ese tiempo el ministro de Relaciones Exteriores era el mismo Nicolás Maduro. El abogado regresó a Venezuela en 2010 y estudió un doctorado.

Lo demás, pues se sabe: en 2013 Hugo Chávez murió y la carrera de Moreno revivió. Fue nombrado presidente de la máxima corte del país, ya con un doctorado, a pesar de un historial que haría imposible esa decisión.

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