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Con Néstor Reverol como ministro se cierra el círculo del autoritarismo en Venezuela

By: Pedro García Otero - Ago 3, 2016, 9:58 am

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Enfrentada a la inminencia de un referendo revocatorio en su contra, la corporación que dirige Venezuela (a la cual no puede denominarse Gobierno, y de la cual Nicolás Maduro no es jefe, y ni siquiera un primus inter pares, sino el pagote) ha decidido cerrarse, como las carretas en el Lejano Oeste cuando venían los indios: Y va a intentar pasar de esta dictadura comunista irregular que sufren los venezolanos hoy a una dictadura cerrada, de grupo.

El cambio terminó de concretarse en la noche del martes, 2 de agosto, cuando un atribulado Maduro nombró como ministro de Interior y Justicia (nada menos) a Néstor Reverol, hasta hace dos meses comandante de la Guardia Nacional, y desde unas horas antes a su designación acusado formalmente por la Fiscalía de Brooklyn, en Estados Unidos, de formar parte de una organización internacional de narcotráfico, junto con Edylberto Molina, otro militar venezolano que en este momento se desempeña como agregado militar de la Embajada de Venezuela en la República Federal de Alemania.

No tuvo empacho Maduro en afirmar que, con la designación de Reverol, busca proteger a este de las “injustas acusaciones” que le hace la DEA, las cuales tienen origen, según su particular visión del mundo, en que el ahora ministro del Interior “capturó una cifra récord de capos de la droga en Venezuela”. Es decir, según el mandatario venezolano, Estados Unidos castiga la eficiencia, porque está del lado del narcotráfico, mientras el Ejército venezolano (donde, cada mes, entre enero y junio de este año, hubo al menos un escándalo de narcotráfico en el que estuvieron implicados oficiales militares) se opone al tráfico de estupefacientes.

Pero la designación de Reverol como ministro, a diferencia de la situación de Molina, quien sí se encuentra protegido por el Convenio de Viena, no lo cubre de ser detenido en cualquier aeropuerto del mundo si decide salir del país. E incluso, aprovechando una brecha en el convenio, Estados Unidos retuvo en Aruba, en 2014, a Hugo “Pollo” Carvajal, también acusado de narcotráfico en EE.UU., y le sacó, según se afirma, información muy valiosa.

El cierre de la carreta de la corporación del Gobierno venezolano se completa con la sustitución de Miguel Pérez Abad, ministro de Industria y Comercio, vicepresidente de Economía y partidario de la apertura del país a la inversión privada, por Carlos Farías, quien es hermano de Jesús Farías, ministro de Inversiones Extranjeras, aunque ambos son militantes del Partido Comunista de Venezuela, es decir, comunistas convencidos; y por Ricardo Molina como ministro de Obras Públicas, otro que durante su gestión como ministro de Vivienda fue más noticia por la cantidad de familiares a los que “enchufó” en el Gobierno que por la cantidad de casas construidas.

La perla de la noche fue cuando Maduro anunció que consultaría al Tribunal Supremo de Justicia si debía seguir asignando partida presupuestaria a una Asamblea Nacional a la que considera “ilegal”, con lo cual no cabe la menor duda de que está considerando seriamente la idea de un autogolpe al estilo de Alberto Fujimori en 1992.

La analista militar Rocío San Miguel señala que Maduro “reacciona emocionalmente” a la acusación contra Reverol, como ya lo hizo designando a Gustavo González López, hace un año, para el mismo cargo, cuando este fue acusado por presuntas violaciones de derechos humanos en el Decreto Ejecutivo de Obama contra siete funcionarios del Gobierno venezolano. En tanto, el diputado opositor Julio Montoya considera que esta designación refuerza la percepción internacional que se puede tener del Gobierno de Maduro en connivencia con el narcotráfico, y muy especialmente luego de las pruebas aportadas en sus declaraciones sobre los “narcosobrinos”, los sobrinos de la primera dama Cilia Flores, acusados también en Nueva York de narcotráfico, sobre la libertad con la que operaban en Venezuela.

La diferencia entre González López y Reverol es que al primero lo acusaba el Ejecutivo estadounidense, pero al segundo lo acusa el poder judicial, lo que le da mucha más credibilidad a la denuncia. Y la solidaridad automática, “emocional” de Maduro contrasta con el silencio de la Fiscalía venezolana, que tampoco ha movido un dedo para indagar sobre las conexiones de los narcosobrinos dentro del país.

Montoya sostiene que, en Venezuela, la situación del narcotráfico está a punto de convertirse en un problema de Estado, y que el Cartel de los Soles opera con completa impunidad dentro del país. La prueba definitiva sería, señala el diputado, la designación de Reverol, que además pone en entredicho toda la política venezolana en lo adelante.

¿Es Reverol culpable de narcotráfico? Aquí no se afirma eso. La investigación lo determinará; pero más allá del narcotráfico, la designación de Reverol como ministro envía un pésimo mensaje en cuanto a las políticas de represión de la oposición. Durante las protestas de 2014, y como comandante de la Guardia Nacional, Reverol jugó un papel fundamental en la brutal agresión que sufrieron esas protestas, y a la que pueden atribuirse la mayoría de las 43 muertes que se registraron durante los primeros meses del año.

Hoy, Maduro le encarga al ministro “el fortalecimiento de la Operación de Liberación del Pueblo”, acusada por la mayoría de las ONG de Derechos Humanos como una práctica violatoria de los derechos humanos, tan violatoria que a la propia fiscal general, Luisa Ortega Díaz (otra funcionaria totalmente obsecuente con el Gobierno) no le quedó más remedio que “expresar preocupación” por los exabruptos que en las OLP se han realizado.

Internacionalmente, Maduro está más aislado que nunca; internamente, nunca estuvo su Gobierno tan debilitado. ¿Intentará –y sobre todo conseguirá- dar el zarpazo antidemocrático? Lo primero parece un hecho; lo segundo está en veremos. La oposición, enfocada en el referendo revocatorio, juega el único juego que conoce, el democrático.

Al interior de su movimiento, habrá que ver si Maduro consigue que el “chavismo” se nuclee alrededor de una jugada que puede llevar a todos los miembros de la cúpula gobernante venezolana a conocer íntimamente el sistema penitenciario federal estadounidense; si el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino, avala la designación de Reverol (San Miguel afirma que probablemente no); si las Fuerzas Armadas venezolanas van a continuar permitiendo que las arrastren al desprestigio universal.

O quizás, la designación de Reverol es solo una más de sus erráticas decisiones, de los tres años que lleva dando palos de ciego y que le han costado a la desafortunada Venezuela miles de muertes, infinita desolación y tristeza y la salida, en busca de mejor destino, de varios millones de sus mejores ciudadanos.

Pedro García Otero Pedro García Otero

Pedro García fue editor del PanAm Post en español. Periodista venezolano con 25 años de experiencia en cobertura de temas económicos, políticos y locales para prensa, radio, TV y web. Síguelo @PedroGarciaO.

Venezuela: Maduro nombra como ministro a general acusado de narcotráfico en EE.UU.

By: Sabrina Martín - @SabrinaMartinR - Ago 3, 2016, 9:18 am
Néstor-Reverol-ministro-fujitivo

Lo que empezó a ser un rumor, ahora es un hecho; el mayor general Néstor Luis Reverol, quien fue el encargado de la Organización Nacional Antidrogas (ONA) en Venezuela, es oficialmente un fugitivo de la justicia estadounidense según un documento que fue entregado en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn. Reverol, quien fue designado el martes, 2 de agosto como ministro de Interior Justicia y Paz por el presidente Nicolás Maduro, fue imputado en Estados Unidos por estar vinculado al narcotráfico. En los próximos días, su nombre y sus fotografías aparecerán en la lista de buscados para que Interpol y otros organismos internacionales procedan a su captura. Lea Más: EE.UU. acusa a exministro de Justicia venezolano de narcotráfico Lea Más: Vinculan con el narcotráfico al jefe de la Guardia Nacional venezolana Néstor Luis Reverol Torres y el general Edylberto Molina son acusados de conspirar para traficar grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos desde Venezuela entre los años 2008 y 2010. En el expediente se señala que el ahora ministro de Interior y el subdirector de la ONA recibían pagos de los narcotraficantes para recibir alertas de futuros operativos, los lugares donde los agentes iban a hacer las requisas y el tiempo de las mismas de tal manera que tuviesen tiempo para mover la droga de lugar y buscar rutas alternativas para sacar el producto de Venezuela. Ante esto, la fiscal general estadounidense Loretta Lynch ordenó que se congelen los bienes de los involucrados. Las propiedades de ambos acusados son objeto de confiscación de acuerdo con lo establecido en el código penal de Estados Unidos. El Gobierno podrá confiscar toda propiedad que proceda y haya sido obtenida como resultado de la actividad criminal por la cual están siendo acusados. El Gobierno venezolano, por su parte, calificó la acusación a Reverol como una "infame y miserable agresión imperialista". https://twitter.com/TareckPSUV/status/760463941277483008 Reverol y Molina no son los únicos acusados en Estados Unidos por el tráfico de drogas desde América Latina. Actualmente, dos sobrinos de Nicolás Maduro y su esposa están detenidos en suelo estadounidense por tratar de ingresar cocaína a dicho país. A esto se suma las investigaciones y acusaciones que recaen sobre Hugo Carvajal, quien fue jefe de la Dirección de Inteligencia Militar durante el Gobierno de Hugo Chávez desde julio 2004 a diciembre de 2011. En 2014, Carvajal fue arrestado en Aruba debido a una orden de arresto emitida por Estados Unidos por su presunta vinculación con una red de narcotráfico ligada a las FARC. El presidente venezolano Nicolás Maduro protestó, diciendo que Carvajal tenía inmunidad diplomática, y luego de una serie de conversaciones fue liberado y devuelto a la Caracas, la capital venezolana. "Fue designado ministro para protegerlo" Ismael García, diputado a la Asamblea Nacional por la MUD, considera que la designación de Néstor Reverol como nuevo ministro de Interior y Justicia significaría una medida de protección ante las acusaciones por narcotráfico de una corte federal en Nueva York. El parlamentario destacó que esta denuncia por narcotráfico salió a la luz pública después de que Reverol fue retirado de su cargo como comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana. García señaló que es curioso que esta nueva designación como ministro de Interior y Justicia suceda un día después de la difusión pública de estas acusaciones internacionales. "Lo menos que pudo hacer Nicolás Maduro es hacerse cómplice de un narcofuncionario, llámese militar o civil, mas bien debió pedir que se investigue lo que se está acusando”, dijo al diario El Nacional. Reacciones Políticos, escritores, analistas y sociedad general reaccionaron a través de las redes sociales tras el reciente nombramiento de Reverol como ministro en el Poder Ejecutivo. Aseguran que en Venezuela gobierna un "narco-Estado". https://twitter.com/AliasMalula/status/760802688133201920 https://twitter.com/jguaido/status/760641982494572544 https://twitter.com/Leonardo_Padron/status/760637528861016064

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