Alan García se arrepiente de exfuncionarios salpicados por Odebrecht en Perú: “No son mis ratas”

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García calificó a los exfuncionarios investigados por el caso como “ratas escondidas”. (Cde Perú)

El expresidente de Perú, Alan García, busca desvincularse de los hechos de corrupción ocurridos durante su gestión; y afirmó que le fue imposible conocer la intención de los exfuncionarios acusados de recibir sobornos de Odebrecht.

García calificó a los exfuncionarios investigados por el caso como “ratas escondidas”.

Consultado por el exviceministro de Comunicaciones Jorge Cuba, así como por el exintegrante del comité de licitación de la Línea 1 del Metro de Lima, Edwin Luyo, y el exfuncionario Miguel Ángel Navarro, el exmandatario respondió que  si ellos hubieran mostrado “su cola” no los hubiese puesto en el cargo.

García indicó que no hablará mal de Enrique Cornejo, exministro de Transportes, y agregó que fue “un funcionario eficiente”; sin embargo indicó que quien haya recibido dinero, y quien haya actuado en función de este, debería “recibir cien años de cárcel”.

El fiscal anticorrupción, Hamilton Castro, ha precisado que el monto desembolsado por la constructora brasileña por la licitación de la Línea 1 del Metro de Lima ascendería a los USD $8 millones.

El expresidente peruano Alan García declaró el pasado 17 de febrero ante la Fiscalía como testigo en uno de los casos de la compañía brasileña Odebrecht, pero negó haber cometido actos de corrupción durante su gestión.

En contraparte, el expresidente que se ha visto más implicado en el caso de Odebrecht ha sido el exmandatario Alejandro Toledo (2001-2006), quien es acusado por haber recibido coimas de USD $20 millones por parte de Odebrecht para ganar la licitación y construir la carretera Interoceánica.

 

Ollanta Humala (2011-2016), por su parte, también está teniendo problemas con la justicia por el presunto delito de lavado de activos en agravio del Estado.

El exjefe de Estado (Humala) y su esposa, Nadine Heredia, no pueden cambiar de domicilio o salir del país sin un permiso judicial previo. Ambos están acusados por haber recibido fondos del expresidente de Venezuela Hugo Chávez y de las empresas brasileñas Odebrecht para financiar las campañas electorales de 2006 y 2011 del Partido Nacionalista que presidían.

Fuente: El Comercio

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